

Más de 80 muertos, entre ellos 27 niñas y adolescentes.
Este es, hasta el momento, el saldo que han dejado las torrenciales lluvias y súbitas inundaciones que azotaron a Texas y enlutaron las celebraciones del 4 de Julio, el día de la Independencia de Estados Unidos.
Las operaciones de rescate siguen en marcha en los alrededores del río Guadalupe, epicentro de la tragedia, pues todavía hay más 40 personas desaparecidas.
Mientras algunas familias se preparan para enterrar a sus seres queridos y otras esperan noticias de sus desaparecidos, han comenzado a surgir dudas respecto a cómo ocurrió este suceso y por qué dejó tantas víctimas.

1. ¿Qué papel jugó el terreno?
"Texas, en general, lidera el país en muertes por inundaciones, y por un amplio margen", aseguró el profesor de Ingeniera Civil y Medio Ambiental de la Universidad de Texas, Hatim Sharif, en un artículo publicado en The Conversation.
Final de Más leídas
Tras revisar datos desde 1959 a 2019, el experto encontró que 1.069 personas murieron en esta clase de tragedias en el estado durante ese período y muchos de esos decesos se produjeron en el área escenario de la actual tragedia.
La zona, por donde pasa el río Guadalupe, es conocida como el Flash Flood Alley (Callejón de las inundaciones repentinas), escribió Sharif.

Se trata de una franja de tierra en forma de media luna que va desde las cercanías de Dallas, pasa por Austin y San Antonio, y luego dobla al oeste hacia la frontera con México.
El callejón reúne unas condiciones que lo hacen ideal para inundaciones súbitas.
"Las colinas son escarpadas y el agua se mueve rápidamente cuando llueve. Además, es una zona semiárida, cuyos suelos que no absorben mucha agua, por lo que el agua se desliza rápidamente y los arroyos poco profundos crecen con rapidez", explicó Sharif.
"Cuando esos arroyos crecidos convergen en un río, pueden formar masas de aguas capaces de arrasar con casas, autos y, por desgracia, a cualquier persona que se encuentre en su camino", agregó.
En similares términos se pronunció Russ Schumacher, profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Estatal de Colorado (EE.UU.), quien aseguró al diario The New York Times que la zona puede registrar "inundaciones devastadoras en un santiamén".
Sharif, por su parte, recordó que en 1987 otras lluvias en el oeste del condado de Kerr hicieron que el río Guadalupe se desbordara rápidamente, provocando hechos similares a los de los últimos días.
"Diez adolescentes que estaban siendo evacuados de un campamento murieron en esa crecida", rememoró.

La geografía también explica por qué la región es propensa a precipitaciones torrenciales.
En esta parte de Texas se encuentra la llamada Escarpa de los Balcones, una línea de acantilados y colinas empinadas creada por una falla geológica. Y cuando el aire cálido del Golfo de México asciende por la escarpa, se condensa y puede desatar chaparrones focalizados, pero intensos, las cuales llenan los arroyos y ríos.
Al aumentar la temperatura la atmósfera más cálida retiene más humedad y también se incrementa el riesgo de lluvias torrenciales e inundaciones. Lo cual explica por qué este suceso ocurrió en pleno verano.
Entre el jueves y viernes, en la zona afectada, cayó una cantidad de lluvia equivalente a varios meses, de acuerdo con los meteorólogos.
En 45 minutos, el río Guadalupe creció ocho metros, lo cual provocó su desbordamiento.
Las crecidas de este río no son algo inusual. Se han registrado por lo menos una en cada década del siglo XX, de acuerdo con datos recopilados por la Universidad de Houston (EE.UU).
2. ¿Se avisó demasiado tarde?
Otra duda que ha comenzado a circular es si los sistemas de alerta funcionaron y ofrecieron a los vecinos y veraneantes el tiempo suficiente para buscar refugio.
El miércoles, la División de Manejo de Emergencias de Texas (TDEM, por sus siglas en inglés) activó los recursos estatales de respuesta a emergencias debido al aumento de la amenaza de inundaciones en partes del oeste y centro de Texas.
El jueves por la tarde, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) emitió una alerta de inundación que señalaba al condado de Kerr como un lugar con alto riesgo de anegaciones durante la noche.
En la madrugada del viernes, las autoridades regionales emitieron sendas alertas para el condado de Kerr, con varias horas de diferencia, tras constatar que el río Guadalupe se estaba desbordando, informó la BBC.
¿Qué pasó entonces? ¿Qué falló? El gobernador de Texas, Greg Abott, lo achacó a la magnitud del desastre.
"Nadie esperaba una pared de agua de casi nueve metros de altura", dijo.

Por su parte, el director del TDEM, Nim Kidd, admitió que no todos los pobladores y visitantes recibieron los mensajes advirtiéndoles sobre lo que se venía.
"Hay zonas en las que no hay cobertura de telefonía celular, así que no importa a cuántos sistemas de alerta te apuntes, no vas a recibir un mensaje", dijo en una rueda de prensa.
No obstante, el funcionario dejó entrever que los reportes del NSW no fueron acertados y eso no ayudó a tomar medidas más rápido.
Sin embargo, Rob Kelly, juez del condado de Kerr, reconoció que el municipio, uno de los más golpeados por el desastre, carece de sistemas de alerta contra inundaciones.
El funcionario, en declaraciones a la cadena CBS, afirmó que hace seis años el condado estudió instalar un sistema de alerta de inundaciones a lo largo del río Guadalupe, similar a las sirenas que anuncian tornados. ¿Qué pasó entonces? El sistema nunca se implementó debido a su costo, explicó.
"Sabemos que se están haciendo preguntas sobre el sistema de notificación y, aunque no es el momento para especular, estamos comprometidos a hacer una revisión exhaustiva de los sistemas actuales", anunció este domingo una de las autoridades municipales de la ciudad de Kerryville, Dalton Rice.
"En su momento anunciaremos medidas para prepararnos mejor para eventos futuros, le debemos esto a quienes perdieron a un ser querido y a todos los miembros de nuestra comunidad", aseguró el funcionario en una rueda de prensa.
3. ¿Qué influencia tuvieron los recortes de Trump?

Mientras las labores para dar con las 40 personas desaparecidas tras la crecida del río Guadalupe siguen, la prensa estadounidense ha comenzado a especular sobre el impacto que los recortes presupuestarios y de personal aplicados por el gobierno de Donald Trump han tenido en la tragedia.
El diario The New York Times reveló que varias oficinas del Servicio Meteorológico Nacional (NSW) en Texas carecían de hidrólogos o meteorólogos, fundamentales para poder desempeñar su labor de vigilancia y alerta climática.
Tom Fahy, director de la Organización de Empleados del NSW, aseguró que en al menos dos oficinas de Texas las vacantes se habían duplicado desde enero, cuando Trump regresó a la Casa Blanca.
"La reducción de personal pone en peligro vidas", afirmó al diario John Sokich, quien hasta enero fue director para asuntos legislativos del NSW. El exfuncionario explicó la falta de personal dificultaba la coordinación con las autoridades locales en caso de emergencia.
Desde el gobierno, por su parte, negaron estos señalamientos.
"Los pronósticos y alertas oportunos y precisos para Texas este fin de semana demuestran que el NWS sigue siendo plenamente capaz de llevar a cabo su crucial misión", indicaron desde el Departamento de Comercio, del cual depende el organismo meteorológico.
Sin embargo, bajo la administración Trump, el NSW, al igual que otras agencias federales, se ha visto obligado a reducir su plantilla.
Hasta la pasada primavera, el Servicio Meteorológico había perdido a casi 600 funcionarios de los casi 4.000 con los que contaba, debido a los despidos y jubilaciones puestas en marcha por el Departamento de Eficiencia que dirigió el multimillonario Elon Musk, aseguró The New York Times.
4. ¿Qué se sabe de las víctimas?
Las lluvias torrenciales que han azotado al centro de Texas desde finales de la semana pasada se han cobrado hasta ahora la vida de 81 personas. La atención mediática se ha centrado en el condado de Kerr, donde estaba el campamento cristiano Mystic, el cual fue devastado por las aguas.
En el centro dirigido por la misma familia desde la década de 1930, que se presenta como un lugar para que las niñas crezcan espiritualmente en un ambiente cristiano sano, se registraron al menos 27 niñas y adolescentes murieron, mientras otras 10 siguen desaparecidas.
Las crecidas habrían sorprendido a las niñas y a sus monitores durmiendo en sus camas, de acuerdo con las primeras investigaciones y testimonios.
"Todas nos pusimos histéricas y rezamos muchísimo", relató a la NBC Stella Thompson, de 13 años, a quien el ruido de los helicópteros la despertó en la mañana del viernes.
La niña salió ilesa porque su cabaña estaba en un terreno elevado, pero otras compañeras como Renee Smajastrla, de 8 años, no tuvieron tanta suerte.
"Encontraron a Renee y, aunque no fue el resultado que esperábamos, la difusión en redes sociales probablemente ayudó a los servicios de emergencia a identificarla rápidamente", escribió en Facebook su tío, Shawn Salta.
"Estamos agradecidos de que estuviera con sus amigas y lo estuviera pasando de maravilla, como lo demuestra esta foto de ayer", agregó.

Otras de las víctimas identificadas fueron las hermanas Blair y Brooke Harber, de 13 y 11 años, respectivamente.
El padre de las niñas, RJ Harber, confirmó a la cadena CNN la muerte de sus hijas, y describió a Blair como "una estudiante talentosa y que tenía un corazón generoso".
Mientras que de Brooke dijo que "era como una luz en cualquier habitación; la gente se sentía atraída por ella y los hacía reír y disfrutar del momento".
El director del campamento, Richard "Dick" Eastland, también figura entre los fallecidos, mientras que un monitor sigue desaparecido.
Más allá del campamento se registraron otras tragedias como la de Julian Ryan, un joven de 27 años, quien perdió la vida ayudando a su familia a salvarse.
Ryan rompió la ventana de la caravana donde vivía junto a su novia, sus hijos y su madre, cerca del condado de Texas Hill, para que éstos pudieran escapar de la crecida del río.
Sin embargo, al hacerlo se cortó y se desangró antes de que llegara la ayuda, reportaron medios locales.
"Murió como un héroe, y eso nunca pasará desapercibido", declaró Connie Salas, hermana de Ryan, a una estación local.
La cantidad de desaparecidos y el hecho de que las lluvias no cesan hacen que crezcan los temores de que el número de muertos siga aumentando.
*Con información de Gary O'Donoghue, Rachel Hagan y Ana Faguy


Una amplia operación de rescate se despliega en Texas desde el viernes a la noche, después de que lluvias torrenciales y súbitas inundaciones dejaran al menos 59 muertos, 15 de ellos menores, y numerosas niñas desaparecidas en un campamento de verano cristiano.

El río Guadalupe subió casi 8 metros en menos de una hora y la subsiguiente inundación se llevó por delante casas móviles, vehículos y cabañas veraniegas donde la gente pasaba el fin de semana festivo del 4 de julio, el Día de Independencia en EE.UU.
Equipos de rescatistas estaban buscando a 27 niñas que se encontraban entre las 750 que asistían al campamento Camp Mystic, en las afueras de la localidad de Kerrville, unos 104 kilómetros al noroccidente de la ciudad de San Antonio.
Las imágenes muestran el campamento en un desorden, con mantas, colchones, ositos de peluche y otras pertenencias embadurnadas con barro. La mayoría estaban dormidas cuando se desbordó el río.
Muchas de esas niñas "son menores de 12 años", según dijo el vicegobernador de Texas, Dan Patrick, a BBC Radio 4.
Final de Más leídas
Entre los fallecidos hay 28 adultos y 15 niños.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, informó este sábado que las autoridades rescataron a más de 850 personas y que los esfuerzos de rescate continuarán hasta dar con el paradero de todas las víctimas.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, dijo que los socorristas locales son los más indicados para actuar porque conocen la zona, pero que el gobierno federal estaba en camino para brindar el máximo apoyo posible.
Las operaciones de rescate "no pararán hasta que se haya encontrado a cada una de las personas"; declaró el sheriff del condado de Kerr, Larry L. Leitha.
Las autoridades aseguran que continúa siendo una misión de búsqueda y rescate, no un operativo de recuperación.
Se ha declarado el estado de emergencia en varios condados donde numerosas carreteras han sido arrasadas y las líneas telefónicas están caídas.
El presidente Donald Trump tildó la tragedia de "estremecedora" y "terrible" al tiempo que la Casa Blanca prometió asistencia adicional. Luego añadió que su administración estaba trabajando de cerca para responder a la emergencia.
Las imágenes muestran las profundas aguas inundando puentes y remolinos de agua rodando por las carreteras.

El vicegobernador de Texas, Dan Patrick, explicó que "en cuestión de 45 minutos, el río Guadalupe subió 26 pies (unos 8 metros) y fue una inundación destructiva, llevándose propiedades y tristemente vidas".
También informó a los padres que, si no habían sido contactados, sus hijas habían sido contabilizadas a salvo.
"Eso no significa que [las niñas desaparecidas] se han perdido. Podrían estar incomunicadas", explicó Patrick.
Las autoridades afirman que los operativos de búsqueda y rescate, en los que participan helicópteros, drones y botes, continuarán hasta que se de razón de todas.
El campamento dijo no tener electricidad, ni agua ni Wi-Fi, y añadió que "la carretera fue arrasada, así que tenemos dificultades para recibir más ayuda".
Camp Mystic, del que han desaparecido 27 niñas, es un campamento de verano cristiano para niñas que tiene casi un siglo de antigüedad y que está situado a orillas del río Guadalupe.
Dirigido por generaciones de la misma familia desde la década de 1930, el sitio web del campamento se presenta como un lugar para que las niñas crezcan "espiritualmente" en un ambiente cristiano "sano" "para desarrollar cualidades personales sobresalientes y autoestima".
En la mañana del viernes, las inundaciones súbitas en el estado de Texas generaron declaraciones de desastre para las regiones de Hill Country y el valle Concho.

"La peor pesadilla de cualquier padre"
El lugar estaba lleno de campistas en casas rodantes que habían llegado para celebrar el fin de semana festivo del Día de la Independencia. Decenas de ellos están desaparecidos.
Lorena Guillen, cuyo restaurante quedó destruido, alojaba 28 vehículos de campistas que estacionaron en sus predios cerca del río. Contó a la BBC que pudo escuchar los gritos de una familia de cinco.
"Estaban siendo arrastrados", dijo Guillen. "Estaban agarrados de los árboles esperando ser rescatados. Pero los socorristas no podían alcanzarlos".
Rachel Reed, una madre que condujo cinco horas en auto desde Dallas para recoger a su hija, relató a la BBC que miembros de su Iglesia y del distrito escolar estaban entre las niñas muertas y desaparecidas.
"Las familias de esos campistas están viviendo la peor pesadilla de todo padre", expresó.
Otros han estado regresando a las áreas inundadas.
Jonathan y Brittany Rojas visitaron la casa de sus parientes para encontrar que sólo quedaban los cimientos.
Le contaron a la BBC que la madre y un bebé de la familia seguían desaparecidos. Un hijo adolescente, Leo, sobrevivió cuando quedó atrapado entre alambres de púas.

El más alto funcionario del condado de Kerr, el juez Rob Kelly, fue cuestionado en una rueda de prensa sobre por qué los campamentos a lo largo del río Guadalupe no fueron evacuados anticipadamente.
"No sabíamos que esta inundación venía. Tengan la seguridad, nadie sabía que este tipo de inundación venía", dijo Kelly.
Explicó que "no tenemos un sistema de alerta" en la región. Kelly añadió que lo que sucedió el viernes superó por mucho las inundaciones de 1987, que se cobraron la vida de 10 adolescentes que viajaba a bordo del autobús de un campamento religioso cerca del pueblo de Comfort, al sur del condado Kerr.

Según CBS, la cadena asociada de la BBC en EE.UU., la División de Manejo de Emergencias de Texas tuvo múltiples reuniones el jueves para prepararse, pero los funcionarios señalaron que el Servicio Meteorológico Nacional "no pronosticó la cantidad de lluvia que vimos".
Los pronósticos originales indicaron hasta 20cm de lluvia.
Las autoridades manifestaron que todavía estaban preocupadas con el estado del tiempo, advirtiendo de que "si no viven en la zona, no vengan".
La oficina del sheriff del condado de Texas aconsejó a los residentes cerca de los arroyos y el río Guadalupe que se trasladen a tierras más elevadas.
Entretanto, el senador republicano de Texas Ted Cruz afirmó que el presidente Trump se había "comprometido a dar todo lo que Texas necesita".
0 Comentarios