
En medio de la peor sequía en más de 150 años, los neoyorquinos y algunos de sus vecinos están llamados a ahorrar cada "gota de agua" mientras los bomberos luchaban contra los incendios en Nueva York, pero también en Nueva Jersey y Connecticut, en el noreste del país.
Las autoridades de Nueva Jersey declararon este miércoles alerta por sequía, el segundo de cuatro niveles, mientras que Nueva York se encuentra desde el pasado 2 de noviembre, en el primero, en el de vigilancia, tras registrar el mes de octubre más seco desde 1869. En Connecticut, las autoridades también decretaron aviso por sequía.
Las condiciones de sequía afectan actualmente a más de la mitad de Estados Unidos, según el Centro Nacional de Mitigación de Sequías.
"No se sabe lo que nos espera, pero prepárense para lo peor", dijo la víspera la gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul.
Las autoridades de la ciudad de Nueva York, que gestionan el mayor sistema municipal de abastecimiento de agua, anunciaron que los embalses están este año al 62% de su capacidad frente al 76% de hace un año.
"Puede ser desafiante ajustar nuestros hábitos diarios, pero es imperativo que todos trabajemos juntos, prestemos atención a la orientación para conservar el agua y usemos la mayor precaución al aire libre para reducir el riesgo de incendios forestales a medida que las condiciones secas continúan en todo el estado", dijo este miércoles el gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy.
Para ahorrar "cada gota" de agua y evitar tomar medidas "más drásticas", las autoridades recomiendan a los ciudadanos tomar duchas cortas, cerrar el grifo cuando se enjabonan las manos, se cepillan los dientes y lavan los platos y llenar bien el lavavajillas, así como retrasar el lavado de autos y no tirar de la cadena del WC innecesariamente.
El Departamento de Bomberos de Nueva York pidió a los ciudadanos que avisen a las autoridades de posibles fugas de los hidrantes.
"Un hidrante abierto puede soltar más de 3,785 litros por minuto lo que desperdicia 5.3 millones de litros de agua potable en 24 horas", dice un mensaje en Instragram.
Nuevos focos de incendios
Precipitaciones históricamente bajas, temperaturas superiores a la media, fuertes vientos y la fuerte presencia de hojas caídas en el suelo incrementan el riesgo de incendios que han arrasado miles de hectáreas en la región. Y siguen declarándose nuevos focos, cuyo origen está siendo investigado.
Los bomberos luchaban en la noche de este miércoles contra tres nuevos focos en la Ciudad de Nueva York, informaron las autoridades.
Entre el 29 de octubre y el 12 de noviembre, los bomberos respondieron a a 229 incendios, el mayor número en tan corto periodo en la historia de la ciudad, informó este miércoles el Departamento de Bomberos.
Desde principios de octubre, el Servicio de Incendios Forestales de Nueva Jersey ha respondido a 537 incendios, lo que supone un aumento de más del 1,300% con respecto al mismo periodo del año pasado.
Desde el 21 de octubre al 11 de noviembre, Connecticut contabilizó 150 incendios.
El tráfico ferroviario entre Nueva York y Conneticut se vio afectado la víspera por un incendio.
La mayoría de los incendios "han sido pequeños" en comparación con la costa oeste del país "porque los bosques son pequeños", dice a la AFP Steve Cohen, profesor especializado en Política Medioambiental y Gestión de la Sostenibilidad en la Universidad de Columbia.
"Hay poca duda de que la sequía se ha visto exacerbada por el calentamiento climático y podemos esperarnos más eventos de este tipo en el futuro", predice.

Nueva York enfrenta actualmente un desafío ambiental creciente: la escasez de agua.
La sequía afecta a numerosos sectores, desde la agricultura hasta el uso doméstico, y recalca la necesidad de cuidar cada gota de agua en un estado donde la demanda es alta. Según datos de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), el uso de agua en los hogares representa una parte significativa del consumo total del recurso, y pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia.
En este artículo, exploraremos cómo los neoyorquinos pueden contribuir a mitigar la sequía adoptando prácticas de ahorro en sus hogares. Estos consejos no solo benefician al medio ambiente, sino que también ayudan a reducir los costos en la factura mensual de agua.
La sequía y sus efectos en Nueva York
La sequía no es un fenómeno ajeno a Nueva York, aunque el estado no suele ser asociado con la escasez de agua como otros territorios del oeste de EE.UU. Sin embargo, las sequías estacionales y las temperaturas en aumento están afectando las reservas de agua de la región.
En el último año, Nueva York experimentó uno de los inviernos más secos registrados en las últimas décadas, lo que generó preocupaciones sobre los niveles de los embalses y el suministro de agua para los meses más calurosos del año.

La falta de lluvias y el aumento de la demanda de agua durante las épocas secas pueden provocar restricciones de agua en ciertos condados, impactando tanto a hogares como a industrias. La gestión sostenible del agua se convierte entonces en una prioridad para el estado y sus habitantes, quienes deben adoptar hábitos de ahorro para minimizar el impacto ambiental y asegurar un suministro estable.
10 consejos prácticos para ahorrar agua en el hogar
Existen muchas prácticas simples y efectivas que los neoyorquinos pueden implementar para reducir el consumo de agua en casa. Estos consejos, recomendados por la EPA y otras organizaciones especializadas, están pensados para hogares de cualquier tamaño:
1) Opta por la ducha en lugar de la bañera: Llenar una bañera consume entre 150 y 200 litros de agua, mientras que una ducha de 5 minutos usa solo 50 litros. Reducir el tiempo en la ducha es una de las maneras más fáciles y efectivas de ahorrar agua, especialmente en hogares donde varios miembros comparten el baño.
2) Evita usar el inodoro como cubo de basura: El inodoro consume una gran cantidad de agua con cada descarga, por lo que es importante evitar arrojar toallitas húmedas, papeles u otros desechos no biodegradables que pueden obstruir el sistema y generar mayores costos de agua y mantenimiento. En su lugar, utiliza botes de basura para desechos sólidos.
3) Elige electrodomésticos eficientes: Al comprar electrodomésticos como lavadoras y lavavajillas, selecciona modelos con alta eficiencia energética y de agua. Estos dispositivos utilizan menos agua por ciclo, ahorrando no solo en la factura de agua, sino también en electricidad. Consulta las etiquetas energéticas y de consumo de agua antes de realizar una compra.
4) Usa el lavavajillas en lugar de lavar a mano: Contrario a lo que se cree, el lavavajillas puede ser una opción más ecológica que lavar los platos a mano. Al utilizar un lavavajillas, el consumo se reduce a aproximadamente 25 litros por ciclo, comparado con los 60-120 litros que se pueden gastar al lavar los platos manualmente.

5) Cocina de manera más eficiente: Optar por métodos de cocción que requieren menos agua, como la cocción al vapor o el uso del microondas, puede reducir el consumo. Además, estos métodos ayudan a conservar los nutrientes de los alimentos y son más rápidos, lo que también reduce el consumo de electricidad.
6) Implementa un sistema de riego por goteo: Si tienes jardín, instalar un sistema de riego automatizado por goteo es una de las mejores inversiones para conservar el agua. Estos sistemas entregan agua de manera directa a las raíces de las plantas, evitando el desperdicio y mejorando la eficiencia.
7) Instala dispositivos para el ahorro de agua: Existen varios dispositivos de bajo costo que puedes instalar en tu hogar para reducir el consumo de agua sin sacrificar la funcionalidad. Los limitadores de caudal y los aireadores en los grifos pueden reducir hasta un 50 % el consumo de agua sin afectar la presión. Para el baño, considera instalar cisternas de doble descarga, las cuales permiten elegir entre una descarga de bajo volumen para desechos líquidos y una de mayor volumen para sólidos.
8) Repara fugas en las tuberías: Las fugas son responsables de una pérdida significativa de agua en los hogares. Estudios de la Universidad de California en Davis estiman que las fugas domésticas pueden desperdiciar hasta el 8 % del suministro total en algunos lugares. Revisar y reparar las fugas en tuberías, grifos y cisternas es una forma eficaz de ahorrar agua y dinero.

9) Adopta prácticas de reutilización del agua: La reutilización del agua puede hacer una gran diferencia en el consumo de este recurso en casa. Para quienes tienen la posibilidad, recolectar agua de lluvia puede ser útil para regar plantas y limpiar exteriores. El agua de lluvia es una fuente de agua gratuita y efectiva para tareas que no requieren agua potable.
En casa, se puede recolectar agua de enjuague de platos o de la ducha mientras esperas que salga caliente. Esta agua puede utilizarse para regar plantas o lavar pisos, contribuyendo al ahorro general de agua.
10) Cambia tus hábitos de consumo: Finalmente, pequeños cambios en los hábitos diarios, como cerrar el grifo mientras te cepillas los dientes o lavas las manos, pueden contribuir a un ahorro significativo de agua a lo largo del tiempo.
La sequía en Nueva York también es un llamado urgente de la necesidad de adoptar prácticas de ahorro de agua en el hogar. Cada gota cuenta, y al reducir el consumo de agua, los neoyorquinos no solo ayudan a paliar la sequía, sino que también disminuyen su huella ecológica y sus gastos. Con medidas sencillas y accesibles, todos pueden contribuir a un uso más responsable de este recurso esencial y prepararse para un futuro en el que el agua será aún más valiosa.
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