Las cosas por limpiar, la serie de Netflix, relata la historia de una mujer dedicada a las actividades de limpieza. Trabajo duro con una baja remuneración para una joven madre que solo busca proteger a una niña y sobrevivir dentro de una relación abusiva. Toma como referencia lo relatado en una autobiografía: Maid: Hard Work, Low Pay, and a Mother’s Will to Survive, de Stephanie Land. El libro se convirtió enseguida en un best seller y formó parte de las listas de los más vendidos en los diarios New York Times y el Washington Post. La serie logró en poco tiempo ubicarse entre los títulos más vistos de la plataforma, y sus 10 episodios se consumieron de manera maratónica.
Alex, interpretada por Margaret Qualley, es una joven que realiza servicios domésticos para poder solventar sus gastos y obtener la custodia plena de su hija Maddie (Rylea Nevaeh Whittet). Su objetivo es poder tener un comprobante que le habilite para alcanzar un préstamo y así comprar su casa. Las ayudas sociales son mínimas, y Alex deberá luchar no solo para lograr esta meta, sino también enfrentarse contra el sistema judicial, que no le cree que su ex marido la acosa, y hasta con sus padres, que en vez de ayudar complican más la situación.
¿Pero quién es la actriz que da vida a Alex? Margaret Qualley que cuenta en su árbol genealógico con una estrella como Andie McDowell, su madre (también participa en la serie), y con un padre de reconocida carrera artística: el músico, modelo y actor Paul Qualley. Este matrimonio-ya disuelto- tuvo tres hijos: Justin, Rainey (que también se dedica a la actuación) y Margaret, la menor del trío.
La serie fue grabada en plena pandemia y Margaret agradeció que su madre haya participado (en principio se había pensado en Margot Robbie para el rol). En una entrevista durante el rodaje, reflexionó: “Es muy bonito tener a mi madre aquí. Puedo ir a cenar con ella los domingos. Me cocina y es genial. Y con respecto a trabajar con ella, también es increíble. Es una actriz maravillosa y me siento muy afortunada”.
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Para quienes le ven cara conocida, la joven actriz ya tuvo varias notorias participaciones antes de este protagónico. En 2014 participó de la serie de HBO The Leftovers, en donde interpretaba a la hija de los personajes de Justin Theroux y Amy Brenneman. También la vimos en la pantalla grande en el filme de Shake Black, The Nice Guy. En esa oportunidad compartió cartel junto a grandes estrellas ya consagradas como Russell Crowe, Ryan Gosling y Kim Basinger.
Pero tal vez su gran paso en la pantalla grande fue con el personaje de Pussycat en la película de Quentin Tarantino Érase una vez en Hollywood. Su rol fue inspirado en Ruth Anne Moorehouse, una de las mujeres que integraba el clan del temible Charles Manson. En Once upon a time in Hollywood, era la joven que seducía a Brad Pitt.
Pero el acercamiento al arte comenzó mucho antes de decidir ser actriz: Margaret tenía otra pasión, que era el baile. A sus 14 años se inscribió en la Escuela de Arte de North Carolina para ser bailarina profesional, y dos años más tarde se instaló en New York, donde formó parte de la compañía American Ballet Theatre. Pero el baile dejó de entusiasmarla y decidió probar suerte en el modelaje. Así le informó a su madre -protagonista entre tantas películas de Hechizo de tiempo y Cuatro bodas y un funeral- su decisión: “Mira, no creo que quiera ser bailarina así que dejo el ballet y me quedo aquí. Tendré esto y esta entrada de dinero la semana que viene”.
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Así, sin más, Margaret ya tenía control de su vida, sus gustos y sus gastos.
La joven llegó a desfilar para Valentino y Chanel. Y como si una cosa se vinculara con la otra pareció la primera oportunidad para convertirse en actriz. Su novio de entonces, Nat Wolff (estrella del canal Nickelodeon) fue con ella a un rodaje de Gia Coppola (nieta de Francis Ford) y obtuvo un breve papel en el filme. Un año después llegaría The Leftovers y la carrera de Margaret comenzaría a despegar hasta llegar a Maids.
En el camino logró su primera nominación a un Emmy por su papel en la serie Fosse/Verdon como Ann Reinking una bailarina, actriz, coreógrafa y cantante.
La carrera de Margaret Qualley recién empieza a despegar pero ya se postula como una futura gran actriz que podrá competir entre las nuevas grandes ligas de intérpretes de su generación.
Ha sido una sorpresa que la nueva miniserie de Netflix, 'Maid', una mirada valiente a la vida en la pobreza, se haya convertido en un exitazo de audiencia y tendencia en redes (si bien no ha faltado quien señale que es un éxito en México, pero si fuera un producto mexicano tal vez no fuera tan popular
Quizá para algunos su aparición la miniserie sea la primera vez que la ven, pero la bella ojiverde no es ninguna improvisada: debutó en 2014 en la aclamada (e inquietante) serie de TV de HBO 'The Leftovers', donde hacía de hija de Justin Theroux y Amy Brenneman; su interpretación de una adolescente común en un mundo vuelto loco tras la inexplicable desaparición del 6% de la población global, la puso en las listas de lo mejor y más sorprendente del año.
Poco después, Margaret hizo su debut en cine al lado de Russell Crowe, Kim Basinger y Ryan Gosling en la irresistible comedia policiaca 'The Nice Guys' (un filme de Shane Black) y gracias a esta aparición, Quentin Tarantino Himself la invitó a participar en su noveno largometraje: 'Once Upon a Time in Hollywood', en el que encarnó a 'Pussycat', un personaje ostensiblemente inspirado en Ruth Anne Moorehouse, una de las jóvenes integrantes del clan de Charles Manson —aunque no estuvo involucrada en el asesinato de Sharon Tate y sus invitados — y le robó todas sus escenas compartidas a Brad Pitt (que ganó el Oscar a mejor actor de reparto), cosa que no es nada fácil.
Margaret es la hija menor de la célebre actriz Andie MacDowell, protagonista de algunas de las películas más emblemáticas de los 80 y 90 —'Greystoke: la leyenda de Tarzán', 'Sexo, mentiras y video', 'Cuatro bodas y un funeral' o 'El día de la marmota' — y su ex marido, el modelo y músico Paul Qualley, y tiene dos hermanos, Justin y Rainey, que también es actriz.
Y es que la conmovedora y fascinante 'Maid', sin el carisma, encanto natural y entrega de Margaret Qualley en el rol titular no funcionaría, y obviamente su carrera cambiará para siempre gracias a la miniserie, basada en las memorias de Stephanie Land (libro que duró meses en las listas de Best Sellers del New York Times y el Washington Post), aunque suficientemente ficcionalizadas para resultar un melodrama muy atractivo.
A lo largo de 10 capítulos conocemos la historia de una joven madre soltera llamada Alex (Qualley) que se encuentra a merced de los laberínticos programas de asistencia para personas en extrema pobreza en el sistema de servicios sociales del gobierno de los Estados Unidos. Alex necesita un comprobante de empleo para calificar para tener subsidio para una vivienda y se dedica al trabajo doméstico por horas. Gana $9 USD la hora trabajando duro en las casas de los ricos solo para ganar cinco centavos y gastar dinero en cada momento de su vida.
Por si fuera poco, los tribunales no creen que el abuso emocional del que huyó sea realmente abuso y su repelente y violento ex, Sean (un estupendo Nick Robinson), solo por el hecho de ser hombre, parece tener el apoyo de todos en su entorno, incluidos los padres de Alex (Billy Burke, de 'Crepúsculo' y la mismísima Andie McDowell). Lo único que mantiene a Alex en marcha parece ser el amor que siente por su hija, Maddie (Rylea Nevaeh Whittet).
Siendo que Whittet es muy pequeña (tres años), Margaret buscó la manera de establecer un vínculo y una conexión emotiva con ella y convivió muy de cerca con ella durante la grabación de la serie, logrando que la actuación de Rylea se convirtiera en una actuación real, que no habría sido de no ser por el tiempo y la atención que Margaret le dio.
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