Miles de pacientes en NYC serían afectados por plan de ‘carga pública’

Autoridades neoyorquinas temen una crisis de salud pública en la Gran Manzana de aprobarse la nueva propuesta migratoria de la Administración Trump




Más de 350 mil pacientes en NYC serían afectados por plan de ‘carga pública’
De aprobarse el plan de la Administración Trump, los hospitales públicos neoyorquinos, como el Lincoln Hospital, en el Bronx, perderían miles de pacientes.
FOTO: MARIELA LOMBARD / EL DIARIO NY

Las cifras son realmente alarmantes. Más de 350,000 neoyorquinos, que son pacientes en los hospitales públicos de la ciudad de Nueva York, se podrían ver afectados de aprobarse los cambios a la polémica regla de “Carga Pública”, que ha sido propuestos por la Administración Trump. Esto incluye a 62,000 personas que podrían abandonar el Medicaid y otros programas de seguro de salud, lo que los dejaría totalmente desprotegidos.
Así lo dieron a conocer este miércoles autoridades de Salud, representantes de la Alcaldía, funcionarios electos, activistas pro-inmigrantes, líderes sindicales y expertos en leyes migratorias los cuales, durante una rueda de prensa en el Hospital Gouverneur, en el Lower East Side de Manhattan, mostraron su preocupación ante estos cambios que han catalogado como otro ataque contra los inmigrantes por parte del Gobierno Federal.
Muchos temen que de aprobarse esta medida, aquellos inmigrantes que se encuentran legalmente en Estados Unidos y que están utilizado o recibiendo algún tipo de beneficio público o gubernamental, podrían ser considerados como “una carga”, tal como literalmente lo llama la regla, y esto, en el futuro, podría afectar a aquellos que desean obtener la tarjeta de residencia permanente (“green card“) o los que quieren obtener o renovar una visa de no inmigrante .
Esta situación, según dijo el doctor Mitchell Katz, presidente y director ejecutivo de NYC Health +Hospitals, la corporación que agrupa a los hospitales públicos de la ciudad de Nueva York, pondría prácticamente a miles de personas entre la espada y la pared, al verse frente a la disyuntiva de tener que escoger entre obtener los servicios médicos que necesitan para ellos y sus familias o renunciar a esos beneficios mientras esperan por la “green card” y la legalización de su estatus migratorio por miedo a ser penalizados.
“Esto significa que los pacientes, sus doctores, sus enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos y las personas que les proveen de comida tienen que enfrentarse a la elección de obtener los cuidados de salud que necesitan, y a los que tienen pleno derecho, o arriesgarse a no poder quedarse (en el país) con sus hijos, porque son parte de una familia de estatus (migratorio) mixto”, dijo el doctor Katz.
“Mis hijos nacieron en EEUU y se pueden quedar en EEUU, pero yo no nací aquí y si recibo los cuidados médicos que necesito no voy a ser elegible para obtener la ‘green card’ y poder quedarme con ellos’; así es como están pensando muchos”, dijo el doctor Katz.  “¿Cómo nosotros como médicos primarios podemos sugerirle a alguien que haga una elección como ésa?¿O decirle que aunque necesiten cierta medicina no se la tomen si quieren quedarse en el país con sus hijos?”, se preguntó el galeno, quien es médico primario de pacientes inmigrantes en el Hospital Gouverneur.
Pero, al igual que ha ocurrido en el pasado, el doctor Katz, juntos a expertos en el área legal y migratoria, salieron nuevamente en defensa de los inmigrantes que residen en la Gran Manzana y le enviaron el mensaje de que no tengan miedo y que sigan buscando la asistencia pública que necesitan, ya sea cuidados de salud, cupones de comida o ayuda con la vivienda porque los cambios a esta regla son solo una propuesta y aún no han sido promulgados.
“Ya hemos visto a personas que son inmigrantes legales, con todos los documentos correctos, que están diciendo que ya no quieren Medicaid, que se quieren salir de su plan de salud, o que no quieren recibir WIC (programa especial de nutrición suplementaria para mujeres, bebés y niños). Pero estos beneficios no están en riesgo con la legislación de ‘Carga Pública’, sin embargo la gente no sabe porque hay mucha confusión”, indicó Katz.
El médico informó que según los cálculos del NYC Health + Hospitals, de aprobarse los polémicos cambios propuestos al reglamento de “Carga Pública”, se dejarían de realizar más de 1 millón de visitas al médico por el temor de las personas inmigrantes a utilizar los servicios públicos disponibles para ellos. Esto podría generar pérdidas en el primer año de más de $362 millones para el sistema de salud público neoyorquino, el cual ya enfrenta desde hace años un déficit de $1,800 millones.

Temen crisis de salud pública

Más allá de las consecuencias legales y migratorias, y las pérdidas económicas, una de las mayores preocupaciones de los funcionarios neoyorquinos es la posible crisis de salud pública que se podría generar en la Gran Manzana si, debido a la regla de “Carga Pública”, miles de personas dejan de buscar los tratamientos que necesitan para sus enfermedades crónicas, cuidados pre y post natales, o no se vacunan contra virus que podrían causar brotes y epidemias en toda la ciudad como el flu o la tuberculosis.
Otros simplemente dejarían de visitar a sus médicos primarios para consultas preventivas básicas y dependerían sólo de las salas de emergencia como ya lo hacen muchos inmigrantes indocumentados que no poseen seguro de salud.
“Si la gente no obtiene los tratamientos o las medicinas que necesita para enfermedades como presión sanguínea alta o diabetes, porque tienen miedo a ser una “carga pública”, no hay nada que los va a prevenir de tener un ataque cardíaco”, dijo el doctor Katz.

No es retroactiva y no afecta la ciudadanía

Los funcionarios neoyorquinos dejaron bien claro que la regla de “Carga Pública” aún no ha sido aprobada, es decir, que todavía no es oficial, y que la misma, de aprobarse, necesitará de un período de 60 días para entrar en plena vigencia y no se aplicará de manera retroactiva.
También aseguraron que las personas que podrían verse afectadas por esta regla son aquellas que buscan regularizar su estatus migratorio obteniendo una “green card” o visas de no inmigrante, y no aquellos que ya son residente legales y que están aplicando para el proceso de naturalización.
“Sabemos que una gran mayoría de individuos que podrían tener acceso a SNAP (programa de cupones de comida), Medicaid o Medicare, o la Sección 8 (asistencia de vivienda), son individuos que ya tienen un estatus legal en los EEUU; que ya son residentes legales, pero que no están accediendo a estos beneficios en cantidades mayores que los nativos estadounidenses (…) Ellos ni siquiera serían impactados por esta regla que el mismo Gobierno Federal ha admitido ha creado mucho miedo y confusión”, dijo Bitta Mostofi, comisionada de la Oficina del Alcalde para Asuntos de Inmigración.
“Esta agenda antiinmigrante que estamos viendo a nivel federal está teniendo un efecto muy negativo, y ya estamos viendo a personas que están decidiendo no acceder a estos recursos que son tan necesarios y que deberían obtener porque todas estas son familias trabajadoras que en un momento de crisis podrían necesitar un poco de apoyo para mantenerse en pie”, dijo Mostofi, quien añadió que en 2017 los inmigrantes contribuyeron con $195,000 millones a la economía de la ciudad y son dueños del 50% de todos los pequeños negocios en la urbe.


Share on Google Plus

About SFM News

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario