Una simbiosis evolutiva espectacular que no fue tan duradera: la megafauna sufrió una extinción masiva. Los científicos piensan que el clima mas cálido al final de la última Era Glacial fue uno de los responsables.
Esto coincidió con el momento en el que los humanos comenzaron a expandirse por América (y su dieta rica en carnes), y como resultado de ello los aguacates estaban en serios problemas. Sin esos compañeros evolutivos de grandes intestinos, los árboles dejaron de prosperar. Sus frutos caían al suelo y las semillas la mayoría de las veces se convertían en alimento del moho.
¿Qué ocurrió? Que a los humanos recién llegados también les encantó la carne del aguacate tanto como a los perezosos. Los humanos también tenían herramientas para comerlos y averiguaron cómo cultivarlos. Así fue como los aguacates pasaron a ser domesticados.
Esta es también la razón por la que los aguacates que comemos hoy en día probablemente son algo distintos a los de hace miles de años. Por ejemplo, gracias a la selección artificial, probablemente sean más carnosos que sus antecesores, aunque más pequeños.
Sea como fuere, el hombre finalmente consiguió salvar y conservar las semillas que hacen posible que esas ensaladas, California rolls o burritos que millones de personas degustan cada día sean infinitamente más apetitosas. [SciShow]