El Chamán le confesó a su jefe la intención de quitarse la vida

Víctor Alexander Portorreal Mendoza, apodado “Greña, Chaman Chakra y El Metálico”, no quería ir a la cárcel, luego de cometer el brutal asesinato que terminó con las vidas de su pareja, Reyna Isabel Encarnación, y los tres hijos de la mujer.
Entonces planificó suicidarse, pero quería un mega funeral en el que participara “todo el mundo”, especialmente todos los “bikers” (motoristas), según narraron su jefe en el taller de mecánica donde laboraba, Miguel Alejandro Ureña Marranzini, y su amiga Krystel Tejeda, alias Fel.
“Maté al amor de mi vida y ella me ama con toda su alma y yo también. Un amor perfecto y sin peleas, qué triste historia”, le dijo Portorreal Mendoza a su jefe, cuando le confesó el pasado jueves por teléfono que había cometido los crínemes.
Entonces fue cuando se despidió de su jefe con estas palabras: “Adiós, me voy de este mundo. Loco, yo quiero que en mi funeral vayan muchas motos y mi féretro lo acompañen todos los bykers”.
Narró que previo a que el imputado le comentara la tragedia, le pidió que fuera a trabajar al taller, pero que éste le respondió... “Me voy de este mundo, adiós te quiero mucho, ya no puedo más”.
Agregó que Portorreal Mendoza le comentó: “Loco yo no confío en nadie ahora mismo, pues todo el mundo quiere salvarme y eso no va a pasar. Ya yo me voy de este maldito mundo, a mí no me importaba lo que pase, ya yo me voy y ya. Nos vemos”.
De la conversación que tuvo con El Metálico el pasado jueves, expresó que este le dijo que lo único que le duele es que no pudo hablar con su papá por última vez, aunque a su madre le dedicó, por lo menos, un momentito.
Le comentó también que por la situación económica hizo eso, porque no tenía dinero.
También por la vía telefónica le dio la clave de su Facebook a su amiga Krystel, luego de confesarle el crimen y decirle sus intenciones de quitarse la vida.
Sin embargo, antes de que fueran descubiertos los cadáveres el jueves, cuando confesó los crímenes a sus amigos, hizo un periplo que incluyó un día de diversion en la playa, con su amiga Krystel.
En esos días, mientras los cadáveres de Reyna Isabel y sus tres hijos permanecían dentro de una habitación de la vivienda que habitaban, hizo una vida normal y andando con su amiga en la cola de su motocicleta, le dijo que había hecho algo muy malo a su esposa.
“Ya en la playa le dije a él que si entendía que lo que le hizo a su esposa no se podía arreglar, tenían que separarse y él me dijo que tenía que enamorarla otra vez. Entonces le dije que ella me había mandado la foto de un vestido de novia que ella tenía y que tal vez esa era su ilusión y le dije que si pensaba enamorarla, era bueno que se casaran por el juez civil”. Contó Krystel que Greña en esos días compró Mamajuana y otras bebidas y se paseaba por la ciudad en su moto.
Manifestó en los interrogatorios a los cuales fue sometida por la Fiscalía de Santo Domingo, que él estaba cabizbajo, muy descuidado hasta en el trabajo, además de que le había confesado que se sentía incómodo porque no le habían pagado.
Agregó que nunca Reyna Isabel le contó lo que ocurría entre ella y su pareja Portorreal Mendoza y que tampoco los vio peleándose ni discutiendo.
Destacó, sin embargo, que siempre vio a El Metálico con el pelo largo y de un momento a otro lo tenía recortado, por lo que se sorprendió.
“Yo le pregunté y me dijo que estaba feo, pero que realmente fue que Reyna le cortó el pelo, porque como ella no le podía golpear, lo recortó mientras estaba durmiendo”, agregó.
Además, confesó que según lo que le había dicho Víctor Alexander Portorreal, (Greña, El Metálico o Chamán Chacra), Reyna Isabel le había manifestado que si en un mes no conseguía trabajo, se iba de la casa con los niños.
El Metálico era mecánico y en el taller de reparación de Harley Davidson donde trabajaba en la avenida Italia de esta ciudad, lo describieron como un hombre callado, del cual no se imaginaban que tenía el coraje para matar a esas personas.
Esa es la aseveración espontánea y sin titubeos de algunos de los que, con cierta frecuencia, veían a Víctor Alexander Portorreal Mendoza en el barrio 30 de Mayo, donde vivió un tiempo con su madre y visitaba con frecuencia después de haberse casado.
Es que la apariencia de Víctor Alexander Portorreal, acusado de asesinar a su pareja y sus tres hijastros el pasado domingo, daba escalofríos, según  cuentan los residentes en dicho sector ubicado próximo al Mar Caribe, y donde el confeso autor del crimen fue detenido por agentes de la Policía.
Portorreal no conservó amigos en el barrio 30 de Mayo. No hablaba con nadie en esa zona y siempre caminaba cabizbajo, lo que hacía creer a los residentes de esa zona que Víctor Alexander tenía algún problema y que pertenecía a alguna secta satánica, porque siempre vestía de negro, tenía el pelo largo, se pintaba las uñas y ojos de negro, y se trasladaba en una motocicleta Harley Davidson.
El pasado viernes, Víctor Alexander Portorreal Mendoza, de 30 años de edad, admitió haber matado a su pareja y los tres niños, y dijo sentirse arrepentido por cometer esos cuatro asesinatos que han conmocionado a la sociedad dominicana.
“Ese muchacho es un hombre sumamente tranquilo que no hablaba con nadie en este barrio. Nosotros por aquí lo conocíamos, pero solo de vista, porque él no nos hablaba, y mejor así, porque ese hombre hasta daba miedo”, expresa Miguel, uno de los hombres que presenció el apresamiento de Portorreal el pasado viernes.
Miguel, quien asegura que Portorreal era metálico, dijo que “estoy seguro que cometió ese crimen estando bien drogado, y lo digo porque yo también era metálico, y las personas que pertenecen a esos grupos para realizar cualquier actividad deben estar drogados”.
“Yo mismo pensé que esa no es vida estar drogándose a cada rato y cuando hacían cualquier actividad eso era todo el mundo drogado. Hacíamos de todo y nadie sabía lo que realmente estaba haciendo”, dice.
El apresamiento
A las 7:00 a.m. del viernes, Víctor Alexander estaba sentado en la acera de un pequeño parque ubicado en el barrio 30 de Mayo. Estaba cabizbajo y con una pequeña mochila en su espalda. En ese momento Miguel le preguntó qué le pasaba, y cuando Portorreal levantó la cabeza, lo miró y moviendo la cabeza de un lado a otro hizo entender que no pasaba nada.
Pasados varios minutos, Víctor Alexander entró al parque y se acostó en el piso con los pies hacia arriba pegados de una pared.
En esa posición y con sus brazos sobre la cabeza duró casi una hora. De acuerdo a una persona que pudo verlo desde tempranas horas del viernes, se veía confundido y muy preocupado.
“Yo quería ir a preguntarle otra vez qué le pasaba, pero realmente ese hombre me daba miedo, por su aspecto, aunque ese día ya se había cortado el pelo y andaba con ropa normal”, dijo.
Manifestó que lo más lejos que tenía era que Víctor Alexander había asesinado a su pareja y sus tres hijastros.
Fue a las 8:00 a.m. cuando llegó una camioneta de la Policía Nacional al parque, los agentes fueron directamente donde Víctor Alexander, lo agarraron y él sin hacer ninguna resistencia se subió al vehículo.
“Ese apresamiento no tomó ni cinco minutos”, precisó.
La Fiscalía del Distrito Nacional  todavía no ha depositado en el Tribunal de Atención Permanente, la solicitud de medida de coerción al acusado de asesinar  a su pareja y   tres hijastros, en el barrio Enriquillo de la capital.

Se espera que en las próximas horas la fiscalía presente la instancia de solicitud de medida de coerción a Víctor Alexander Portorreal Mendoza (El Metálico), acusado de matar a la joven Reyna Isabel Encarnación y a los tres hijos de ésta.

El victimario fue enviado anoche a la cárcel del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva donde se encuentra detenido en espera de la medida de coerción.

 Portorreal  Mendoza fue apresado en la mañana del viernes acusado  del cuádruple asesinato.

Víctor Alexander Portorreal habría asesinado a su pareja Reyna Isabel González el domingo 4 de febrero, y ese mismo día le quitó la vida a sus dos hijastras, menores de edad, a las cuales también violó, según las informaciones suministradas hoy por el director de la Policía Nacional, Ney Aldrin Bautista.
La Policía dijo que Portorreal salió de la casa y recogió al niño de seis años que jugaba en la primera planta del edificio donde vivían. Salió todo el día y regresó en la noche a dormir al apartamento. El lunes 5 de febrero mató al niño y huyó del lugar.

El director de la Policía dijo que hasta el momento se tiene que el hombre actuó solo en el asesinato cuádruple. Informó que apresaron a cuatro personas por haber tenido contacto con Victor Alexander luego de la muerte, pero dijo que hasta el momento no han encontrado elementos que los vinculen al asesinato múltiple.
Ney Aldrin Bautista dijo que en las próximas horas someterán al hombre a la acción de la justicia para que responda por sus hechos. Dijo que las investigaciones no han terminado y que terminarán profundizando en el crimen.
Víctor Alexander Portorreal, el principal sospechoso de la muerte de una mujer y tres niños en el barrio Enriquillo, fue apresado por la Policía Nacional la mañana de este viernes.
La Policía Nacional ofrecerá una rueda de prensa a las 11:00 de la mañana, en su sede, para dar más detalles sobre la captura del hombre, que desde ayer se convirtió en una de las personas más buscadas por las autoridades.
Los cuatro cadáveres fueron hallados ayer luego de que la fetidez de los cuerpos alertara a los vecinos del lugar, quienes dieron parte a las autoridades.
Víctor Alexander Portorreal tenía una relación sentimental con Reyna Isabel González.
La gente lo apodó “El Metálico”, por la indumentaria estrafalaria y rara que usaba el hombre al que se le atribuye el asesinato de una madre embarazada y sus tres hijos en la capital.
Víctor Alexander Portalatín Mendoza (“La Greña” o “Chamán Chakra”), de 32 años de edad, luce enormes anillos en sus diez dedos, vistosas pulseras en ambas muñecas, un blin blin llamativo en su pecho, pelo largo y sus orejas traspasadas con extraños aretes que simulan clavos.
Quienes creen en los chakras plantean que el espíritu tiene la capacidad de manifestar una estructura energética de luz que reconecta el cuerpo físico al alma.
A ese hombre se le atribuye haber matado a puñaladas a su pareja Reyna Isabel González, de ahorcar a un menor de 13 años de edad colgándolo en la barra de un closet y también de violar a dos niñas de once y seis años, a quienes luego asesinó, según los informes preliminares del departamento de homicidios de la Policía y de Patología Forense.
La Policía persigue a Portalatín Mendoza para interrogarlo sobre la matanza de esa familia dominicana.
Nadie se enteró del asesinato de esas cuatro personas hasta que la fetidez que salía del interior de la vivienda que ocupaban en el kilómetro ocho de la Carretera Sánchez, inquietó ayer a los vecinos, quienes dieron la voz de alerta a las autoridades.
Allí se presentaron de inmediato los técnicos del 911, agentes de la Dirección General de Investigaciones Criminales (Dicrim) de la Policía Nacional, quienes encontraron una escena propia de un rito satánico, pues la madre estaba desnuda, el niño mayor colgando en el tubo de un closet, mientras que las dos menores en posiciones acomodadas.
Médico forense
La médico forense que levantó los cuerpos, Magdalena Pérez, dijo que la madre recibió numerosas heridas con arma blanca en distintas partes del cuerpo, mientras que en el caso de los menores hay que esperar las investigaciones para determinar la causa de la muerte.“Las cuatro personas tenían a la hora de ser encontrados alrededor de cuatro días de haber sido asesinados”, precisó Pérez.
Los cuerpos fueron llevados al Inacif, ubicada en el Cementerio Cristo Redentor, donde pasadas las 8:00 de la noche de ayer no se había presentado familiar alguno.

Horror
Como un horrendo crimen nunca antes visto en esa comunidad, describieron los vecinos del sector Enriquillo de la Capital, el asesinato múltiple atribuido a Portalatín Mendoza.
Una fuente detalló a reporteros LISTÍN DIARIO que al ser contactado vía telefónica, el supuesto asesino dijo desconocer la situación, pero sin expresar asombro ni preocupación por el hecho, y en una segunda llamada admitió haber cometido los asesinatos.
SANTO DOMINGO. Los vecinos del barrio Enriquillo en el kilómetro 8 de la carretera Sánchez, del Distrito Nacional, no imaginaron que el fuerte hedor que los despertó ayer se trataba de una tragedia de magnitud indescriptible, que se destapó tras el hallazgo de los cadáveres de una madre y sus tres hijos, en estado de descomposición y con señales de violencia.
Los organismos investigativos creyeron en principio que sólo los tres menores de 13, 11 y 6 años, habían sido asesinados y fue dos horas más tarde cuando en el interior de un clóset, miembros del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) encontraron el cadáver de Reyna Isabel González, la madre de los menores, quien, según contaron sus vecinos, estaba en estado de gestación.
Supuesto homicida
Trascendió de forma extraoficial que el presunto autor del hecho responde al nombre de Víctor Alexander Portorreal Villalona, quien luego de haber cometido el crimen, lo confesó a su madre a través de una llamada telefónica.
Testigos oculares narraron que uno de los cuerpos de los tres menores fue encontrado, en posición de ahorcamiento, mientras que los demás yacían el piso del segundo nivel de la vivienda con señales de violencia. En tanto que la madre fue escondida en el interior del guardarropa por su victimario.
En el interior de una de las unidades de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM), lloraba desconsoladamente una mujer que fue detenida, por efectivos del cuerpo del orden al llegar al lugar de los hechos; se dice que la dama acudió al lugar tras recibir una llamada del supuesto matador Portorreal Villalona (su hijo).
Las autoridades presentes indicaron que el hecho tenía cerca de tres días de haber ocurrido, debido al nivel de descomposición en que se encontraban los cadáveres.
Entre decenas de curiosos que se apostaron a lo largo del callejón de la barriada, con la nariz tapada por el mal olor que emanaba de los cuerpos, operaban unidades del 911, agentes de la DICRIM de la Policía Nacional y miembros del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
“Nosotros casi no los conocíamos, ellos apenas tenían menos de un mes que se habían mudado por aquí, yo noté que el hombre tenía las uñas de la mano pintadas de negro”, dijo una vecina que prefirió el anonimato.
Policía con pistas
Una fuente policial ligada a la investigación reveló que tienen pistas sobre el paradero de Víctor Alexander Portorreal y que depuran informaciones al respecto que no pueden revelar para no entorpecer las pesquisas.
Sostuvo que Portorreal, que se dedica a la mecánica de motocicletas, es hasta ahora considerado como el autor de las cuatro muertes.

“Nosotros casi no los conocíamos, ellos tenían menos de un mes que se habían mudado por aquí, pero no imaginamos que un hecho así sucedería”

Vecinos del Enriquillo






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