News

6/recent/ticker-posts

¿Te despiertas cansado? Por qué dejar el celular en la mesa de noche impide que tu cerebro se regenere


Dormir con el móvil junto a la cama reduce la capacidad del cerebro para regenerarse durante el sueño, según especialistas. 

Dormir con el móvil en la mesa de noche es un hábito que, según diversos especialistas, afecta directamente la capacidad del cerebro para regenerarse durante el descanso. Lo que para muchos puede ser la respuesta de por qué al despertarse están más cansados que antes de ir a dormir.

Expertos en envejecimiento y trastornos del sueño coinciden en que la presencia de dispositivos electrónicos cerca de la cama introduce estímulos que alteran la calidad del sueño y pueden derivar en problemas de salud a corto y largo plazo.

El problema de dejar el celular en la habitación al dormir

El gesto cotidiano de dejar el móvil cargando junto a la cama parece inofensivo, pero tiene consecuencias que van más allá de las notificaciones o la luz de la pantalla.

Diego Suárez, especialista en envejecimiento saludable, advierte que dormir con el teléfono cerca de la cabeza puede interferir en procesos biológicos fundamentales del sueño. Según publicaciones en sus redes sociales, el entorno nocturno y la ausencia de tecnología son piezas clave para que el cerebro logre repararse y consolidar funciones cognitivas.

La exposición nocturna a señales
La exposición nocturna a señales inalámbricas del celular afecta la producción de melatonina, clave para un buen descanso. 

El dormitorio, según Suárez, debería ser un espacio libre de estímulos tecnológicos, especialmente durante las horas de sueño profundo. Dormir no equivale solo a descansar, es un proceso en el que el cuerpo regula hormonas, consolida la memoria y activa mecanismos de reparación celular.

Las fases profundas del sueño permiten que este proceso sea efectivo, siempre que el entorno favorezca la oscuridad, el silencio y la estabilidad.

El especialista sostiene que la presencia de dispositivos cerca de la cabeza durante la noche no solo introduce vibraciones o luces, sino también una exposición constante a señales inalámbricas.

Este entorno puede alterar la actividad cerebral y afectar la producción de melatonina, la hormona que regula los ritmos biológicos y mantiene el descanso estable. La recomendación es clara: alejar el móvil de la cama para reducir cualquier factor que pueda interferir en la calidad del sueño.

Las notificaciones y la luz
Las notificaciones y la luz azul del móvil interrumpen el sueño profundo e incrementan los microdespertares nocturnos hasta doce veces. 

El problema de usar el celular antes de dormir

Las pantallas de los dispositivos móviles emiten luz azul de onda corta, una de las principales responsables de la alteración del ritmo circadiano.

Estudios realizados por el Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York han demostrado que la exposición nocturna a esta luz puede suprimir hasta un 50% la producción de melatonina y aumentar un 28% los niveles de cortisol, la hormona del estrés.

Como consecuencia, el inicio del sueño suele retrasarse en promedio una hora, lo que explica por qué muchas personas se sienten cansadas incluso después de dormir las horas recomendadas.

El impacto inmediato más evidente es la fragmentación del sueño MOR (movimientos oculares rápidos). Investigaciones en Sleep Medicine Reviews revelan que usar el celular treinta minutos antes de dormir reduce un 20% el sueño profundo e incrementa los microdespertares nocturnos hasta doce veces por noche.

Dormir menos de seis horas,
Dormir menos de seis horas, agravado por el uso del móvil, aumenta un 27% el riesgo de infarto y presión arterial alta.

Además, las notificaciones activan la amígdala y el córtex prefrontal, áreas cerebrales relacionadas con el miedo y la toma de decisiones, generando un estado de hipervigilancia incompatible con la relajación necesaria para dormir.

Riesgos a largo plazo de tener y usar el celular al dormir

El uso nocturno del móvil no solo repercute en el descanso inmediato. Estudios de la Universidad de Chicago con 3.500 participantes han encontrado que quienes utilizaban el celular por la noche presentaban un 45% más riesgo de desarrollar diabetes y una resistencia a la insulina más marcada.

Además, la American Heart Association alerta que dormir menos de seis horas incrementa en un 27% el riesgo de infarto y eleva la presión arterial.

En el ámbito de la salud mental, metaanálisis publicados en JAMA Psychiatry han vinculado el uso nocturno de pantallas con una mayor incidencia de ansiedad matutina y han mostrado que este hábito duplica el riesgo de padecer depresión.

La adicción al móvil, conocida como nomofobia, afecta ya al 66% de los millennials, según la Universidad de Hong Kong. Revisar el dispositivo veinte veces por hora o experimentar ansiedad cuando la batería está baja son señales de esta dependencia digital.

Publicar un comentario

0 Comentarios