
Delcy Rodríguez juramentó este lunes como la nueva presidenta encargada de Venezuela.

"Vengo como vicepresidenta ejecutiva del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, a prestar juramento", dijo en una ceremonia en la Asamblea Nacional.
"Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria", aseguró Rodríguez dos días después de la captura de Maduro.
El mandatario y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos en Caracas en un operativo militar de EE.UU. amplio y controlado, que fue ejecutado durante la madrugada del sábado.
"Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos como rehenes en los Estados Unidos de Norteamérica", añadió en su juramento. "Vengo con dolor, pero debo decir que vengo también con honor a jurar".

Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York, donde este lunes se declararon no culpables ante un tribunal federal de cargos de conspiración para el narcoterrorismo y otros delitos.

Sucesora interina
Rodríguez pasó de ser la mano derecha de Maduro como vicepresidenta ejecutiva a su sucesora interina.
En una ceremonia demorada, Rodríguez asumió el nuevo cargo ante los diputados de la Asamblea Nacional, que en esta misma jornada inició un nuevo período legislativo.
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La juramentación ocurrió después de que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenara la asunción de Rodríguez como jefa de Estado ante la "ausencia forzosa" de Maduro.
El diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, fue uno de los testigos directos de la juramentación.
Con el nombramiento de Rodríguez como presidenta interina, el tribunal le otorga el poder para liderar "la defensa de la soberanía" y "preservar el orden constitucional".
La líder cuenta además con el respaldo del ejército venezolano.

La trayectoria de Rodríguez
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La abogada de 56 años ha sido una pieza clave en el chavismo. Durante el gobierno de Hugo Chávez llegó por primera vez al gabinete como ministra del despacho de la Presidencia.
Y consolidó su poder tras la asunción de Maduro en 2013: fue ministra de Comunicación e Información y ministra de Economía, después se desempeñó como canciller y finalmente como ministra de Hidrocarburos y vicepresidenta ejecutiva.
Pocas horas antes de juramentar, Rodríguez dio un giro drástico en el tono con Estados Unidos.
Tras la operación militar de élite que fue ordenada por el mandatario estadounidense, Donald Trump, en territorio venezolano, ella describió la operación como un "secuestro ilegal e ilegítimo" y una "agresión extranjera".
"Lo que se le está haciendo a Venezuela es una barbarie", aseguró en una intervención en cadena nacional.
"Sitiarla, bloquearla, es una barbarie que violenta todo mecanismo del sistema de derechos humanos internacional y configura delitos de lesa humanidad. Que ningún bloqueo pretenda torcer la voluntad de este pueblo", dijo Rodríguez.
"En Venezuela solo hay un presidente, que se llama Nicolás Maduro Moros".
"No tiene alternativa"
La noche del domingo, sin embargo, la nueva presidenta de Venezuela invitó al gobierno de Trump a "trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera".
"Venezuela reafirma su vocación de paz y de convivencia pacífica. Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional. Creemos que la paz global se construye garantizando primero la paz de cada nación", agregó en un post de Instagram, recalcando los principios de la "igualdad soberana y la no injerencia".
Trump sugirió previamente que Rodríguez estuvo en contacto con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y que habría manifestado su disposición a acceder a todas las exigencias de Washington. "No tiene alternativa", afirmó.
Este domingo el mandatario estadounidense fue más allá y le dijo a la revista The Atlantic que si Rodríguez "no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de (Nicolás) Maduro".
Tras la captura de Maduro, Trump dijo que EE.UU. "gobernará" Venezuela "hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa".

¿Cuánto tiempo podría estar en el cargo?
La Constitución venezolana establece un plazo de 30 días para realizar elecciones en caso de una falta absoluta del presidente.
Las causas incluyen, entre otros supuestos, fallecimiento, renuncia, destitución o abandono.
Sin embargo, por el carácter excepcional del caso, el Tribunal Supremo de Venezuela optó por interpretar la ausencia de Maduro como "temporal", atribuyendo a la vicepresidenta la función de suplirlo.
Un vicepresidente puede suplir la ausencia presidencial temporal durante hasta 90 días, período que puede extenderse a seis meses con el voto de la Asamblea Nacional.
En su sentencia, de todas formas, el máximo tribunal venezolano no recordó esos plazos, lo que abre dudas sobre la posibilidad de que Rodríguez pueda mantenerse en el poder más allá de ese itinerario.
Lo más probable es que aquello dependa ahora, en gran medida, de cómo la nueva presidenta de Venezuela maneje la relación con Estados Unidos.
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