Qué aconsejan las autoridades: una vez al día o una vez a la semana

Las sugerencias varían. Mientras el primer ministro australiano sugiere un apagado diario, la NSA sugiere hacerlo al menos una vez por semana. Ambas opciones buscan el mismo objetivo: impedir que los software dañinos mantengan una conexión persistente que permita el acceso remoto al dispositivo.
Los expertos debaten la frecuencia óptima. Algunos sostienen que la regularidad diaria fortalece la protección, aunque realizar el reinicio semanal aporta beneficios importantes. En ambos casos, la interrupción del funcionamiento continuo de los dispositivos reduce las oportunidades para los atacantes.
Por qué se sugiere apagar el celular periódicamente
La sugerencia de apagar el celular durante 5 minutos cada día fue presentada por el primer ministro de Australia, quien alentó a la población a adoptar esta acción como parte de sus hábitos diarios.

Según Albanese, solo es necesario realizarla durante actividades cotidianas, como cepillarse los dientes, para que el beneficio sea efectivo.
Apagar o reiniciar un teléfono ayuda a interrumpir la persistencia de programas maliciosos, incluidos aquellos que operan en segundo plano sin que el usuario lo perciba. Al cortar la sesión activa, se dificulta la continuidad de amenazas como spyware o ataques que pueden operar sin intervención del usuario.
Cuánto tiempo debe durar apagado el celular para reducir los ciberataques
El lapso de 5 minutos se estableció para asegurar que todos los procesos en segundo plano se detengan completamente. Este periodo resulta suficiente para liberar la memoria del dispositivo y cerrar la actividad de software malicioso que depende de sesiones activas.

Durante esos minutos, el sistema operativo y las aplicaciones se reinician sin cargas residuales, impidiendo que amenazas ocultas sobrevivan al apagado. Al tratarse de una acción sencilla y breve, es fácil incorporarla a la rutina diaria sin generar grandes molestias.
Hasta qué punto protege esta medida frente a ciberataques complejos
Aunque apagar el teléfono reduce las ventanas de oportunidad para los atacantes, no garantiza una protección absoluta ante amenazas sofisticadas que pueden persistir tras un reinicio si logran modificar elementos profundos del sistema.
Sin embargo, este hábito dificulta la labor de los ciberdelincuentes y los obliga a emplear métodos más complejos para mantener el acceso a los dispositivos.

Por ello, las autoridades lo consideran una medida preventiva sencilla y eficaz, que debe integrarse junto a otras prácticas de seguridad para formar una defensa integral frente a los riesgos digitales.
Qué otras pautas acompañan esta medida de ciberseguridad
Apagar el teléfono periódicamente debe complementarse con otras prácticas de seguridad digital. Entre ellas se encuentra el uso de contraseñas robustas, que cuenten con más de 12 caracteres, la activación de la autenticación en dos pasos y la descarga de aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales.
Asimismo, mantener el sistema operativo del teléfono actualizado, evitar conectarse a redes WiFi públicas desconocidas y no compartir información sensible a través de vías no oficiales o con personas no identificadas, son medidas adicionales que refuerzan la protección ante posibles ciberataques.
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