
Noticiario 1070, Hibi Radio
Al recibir los datos oficiales del Centro de Operaciones de Emergencias, que revelan el número de muertos, heridos e intoxicados durante la celebración de la Cena de Navidad, es para creer que por necesidad, todos sin excepción, debemos revisar nuestro comportamiento en medio de cualquier actividad festiva en lo que resta de este año.
Posiblemente personas calificadas de antisociales, el pasado miércoles 24 y jueves 25, se tiraron a las calles, avenidas y carreteras, tirándose tragos de más y manejando sus vehículos, tal y como si fuera último día de su vida y sin importar a quién mandar a la otra vida.
Tal y como dice en su más reciente artículo el obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís, monseñor Freddy De la Cruz Baldera, este 2025 nos deja una lección que el país no necesita solo resolver problemas, sino “revertir” los estilos de vida.
Los hechos que de manera negativa adornaron la Cena de Navidad, desnudan de cuerpo entero nuestro mal comportamiento y nos convocan a ser parte importante de un cambio de vida, no solo en la celebración del venidero Año Nuevo, sino durante todo el año 2026.
Desde cualquier lugar del pueblo dominicano y de manera especial desde cada hogar francomacorisano o duartiano, preservemos la vida y en cada paso que demos, procuremos sembrar ejemplos dignos de imitar para las futuras generaciones de hombres y mujeres de bien.
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