
Por Henry Familia
Aquí en los Estados Unidos, en donde he vivido la mayor parte de mi vida. En donde he logrado exponer humildemente mi orgullosa carrera de locutor. En donde me he podido codear con amigos de diferentes culturas, y diferentes estilos de vidas. Y en donde he tenido la oportunidad también de conocer algunos pueblos y grandes ciudades de esta gran nación norteamericana. Y desde donde también reflejamos, tratamos y nos inquietamos por los diferentes temas relacionados con el desarrollo general con el que siempre soñamos para los diversos países de nuestros orígenes. Cosas y casos que expresamos todos aquellos que nos ha tocado vivir a la distancia de nuestros propios terruños.
Motivados por nuestras propias inquietudes, y por la gran facilidad y la exploración turística que se ha desatado internacionalmente en los últimos años, muchos amigos con otras personas se interesan en emprender algún viaje de exploración a algunos destinos determinados, y al llegar al país y trasladarse a la ciudad o el pueblo interesado por conocer, regularmente lo primero en buscar es su calle o avenida principal. Lo que aquí en la gran unión norteamericana se le llama Main Street o Main Avenue.
Esas calles o avenidas, que por lo regular llevan plasmadas en el extenso recorrido de sus existencias, grandes e interesantes historias diversas relacionadas con ese pueblo o ciudad, y que en la mayoría de los casos, son motivos de orgullos o melancolías del pasado, las que nunca jamás deben echarse al olvido.
Los diferentes pueblos o ciudades de todos los países del mundo, siempre cuentan con esas vías, regularmente vehicular, y en la mayoría de los casos, siempre tratan de destacarlas con una gran belleza y modernidad singular, para orgullo de sus pobladores.
Mi pueblo San Francisco de Macorís, no puede ser la excepción!
Nuestro pueblo ha crecido y sigue creciendo a una velocidad infraestructuralmente impresionante, urbanísticamente maravilloso, aunque con un planeamiento urbano un poquito discordante de como deberían caminar unidas estas tres proporciones importantes para que la tercera capital del país pueda exhibirse orgullosamente por el gran símbolo de lucha y superación con las que siempre y valientemente nos hemos eternamente caracterizado.
En aquellos años, nuestra avenida principal fue llamada tímidamente La Calle Ancha. No tenía división central, ni calzadas ni contenes, ni pavimento y ni siquiera luces… era una calle con anchos extremos, pero completamente rústica.
Después fue dotada de todo lo que justamente no tenía en esa etapa que menciono arriba, pero esa opaca modernidad que se le adaptó para aquellos años, ya ha cumplido su rol de vida útil para estos tiempos, y con el gran desarrollo que desde hace muchos años está mostrando nuestra tercera ciudad, en belleza y economía, debe ser premiada y merecedora de una super avenida principal, como las que se les construyen a las grandes e importantes ciudades de cada país.
La Avenida Libertad de San Francisco de Macorís no debe ser reparada. Debe ser demolida completamente de extremo a extremo, a lo largo y a lo ancho para que camine orgullosamente y con extrema seguridad, siempre acorde con todo ese gran desarrollo que indeteniblemente está presentando al país y al mundo nuestra pujante y combativa ciudad, la que no siempre ha sido bien valorado, ni muy bien remunerada por los diferentes gobiernos corruptos que han atravesado los años de la siempre altiva República Dominicana.
En esa gran y bella avenida que ya están exigiendo esos cambios generalizados que metro a metro está mostrando mi ciudad de manera constantes, se deberían realizar muchos y grandes eventos de todas clases y grandes magnitudes, tal y como también lo hacen en muchos países a favor, y por el bien del arte y la cultura en sus grandes y amplias avenidas.
Grandes eventos carnavalescos, desfiles importantes de todos tipos, muchas otras cosas y exhibiciones más , que se lograrían concentrar en esa plaza. De esa manera, pretenderiamos atraer y mostrarle a ese amplio y gran flujo de turistas internacionales que recorren el mundo, que no solo tiramos piedras y quemamos gomas. Algo que por demás, ya debe ser superado como estilo de lucha reivindicativa.
Por los grandes aportes económicos que desde siempre ha inyectado San Francisco de Macorís, la capital de la provincia Duarte al Estado dominicano, no podemos seguir exigiendo como si fuéramos mendigos descarriados lo que desde siempre nos hemos ganados y que merecemos.
Una lujosa, imponente y moderna Main Avenue (Avenida Libertad) debe ser el siguiente paso de desarrollo urbanístico vehicular para orgullo de los francomacorisanos y San Francisco debe ya estar en carpeta.
Y por ahí… iríamos bien… y acorde!

Henry Familia quien escribe es comunicador social francomacorisano radicado en los Estados Unidos.
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