Juan Pablo Duarte y Diez nació en la ciudad de Santo Domingo el 26 de enero de 1813, durante el período conocido como el de la «España Boba». Sus padres fueron Juan José Duarte, oriundo de Vejer de la Frontera en la provincia española de Cádiz, y Manuela Diez Jiménez, oriunda de El Seibo, hija a su vez de padre español y madre dominicana.
Luego de que las tropas del haitiano Toussaint L’Ouverture llegaron al país en 1801, tomando posesión de la ciudad de Santo Domingo, los Duarte salieron hacia Puerto Rico, residiendo en Mayagüez, Puerto Rico, donde ha debido nacer su hijo primogénito Vicente Celestino, pero hasta ahora no se ha encontrado constancia de ello. La familia regresó al país luego de terminada la guerra de la Reconquista en 1809, cuando el país volvió a ser colonia española.
Su padre trabajó tesonera y provechosamente en su negocio de efectos de marina y ferretería, único en su género en la ciudad de entonces, situado en la margen occidental del río Ozama, en la zona conocida con el nombre de La Atarazana. En esta época nacieron, además de Juan Pablo, dos de los cinco hijos llegados a mayores: Filomena y Rosa. Nacieron otros que murieron jóvenes: Francisca, Sandalia y Manuel.
El padre de Duarte murió en la ciudad de Santo Domingo el 25 de Noviembre del 1843, estando Duarte ausente del país y su madre en Caracas en el 1858, durante el destierro que le impuso Pedro Santana, en unión de sus hijos.
Juan Pablo fue bautizado en la Iglesia de Santa Bárbara el 4 de febrero de 1813. Sus primeras enseñanzas las recibió de su madre y, más tarde, asistió a una pequeña escuela de párvulos dirigida por una profesora de apellido Montilla. De allí pasó a una escuela primaria para varones, donde desde muy temprano dio muestras de una gran inteligencia. Fue admitido más tarde en la escuela de don Manuel Aybar, completando sus conocimientos de lectura, escritura, gramática y aritmética elemental.
Siendo casi un niño recibió clases sobre teneduría de libros para pasar, ya adolescente bajo la tutoría del doctor Juan Vicente Troncoso, uno de los más sabios profesores de entonces. Con él estudió Filosofía y Derecho Romano, mostrando, una vez más, su gran deseo de superación y de amor por los estudios.
En 1828 o en 1829, con apenas quince años de edad, y acompañado del señor Pablo Pujols, comerciante ligado a su familia, sale vía Estados Unidos, Inglaterra, y Francia rumbo a España, radicándose en Barcelona, donde tenía parientes. Poco se conoce de Duarte durante su permanencia en España.
Para 1831 ó 1832 aparece de nuevo en Santo Domingo y trabaja en el negocio de su padre. Realiza una intensa vida social que le liga a importantes sectores de la pequeña burguesía urbana. Es testigo de matrimonios, apadrina bautizos y asiste a reuniones de carácter cultural. Esa vivencia de la sociedad es la que le permite percibir que existe un sentimiento patriótico que rechaza la presencia de los haitianos en el país. El mérito de Duarte, como patriota y como político organizador estriba, fundamentalmente, en que supo interpretar el momento histórico que vivía la sociedad dominicana de aquel entonces, renuente en sus capas más decisivas a aceptar la dominación haitiana. Para ese momento el gobierno de Boyer había envejecido y de un gobierno liberal y progresista, pasó a ser una dictadura con graves problemas económicos y resistencia interna en su territorio original.
Apegado a la lectura y ávido de conocimientos, traducía del francés al español, así como del latín. El 16 de julio de 1838, después de haber realizado una discreta labor de proselitismo, fundó la sociedad secreta «La Trinitaria”, para que asumiera la responsabilidad de dirigir las actividades. Esta sociedad, que respondía a una estructura celular, tenía por lema «Dios, Patria y Libertad» y sus primeros miembros fueron Juan Pablo Duarte, Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Jacinto de la Concha, Félix María Ruiz, José María Serra, Benito González, Felipe Alfau y Juan Nepomuceno Ravelo. Más adelante surgió otra sociedad «La Filantrópica» destinada a realizar una importante labor de propaganda mediante la representación de piezas teatrales.
Duarte tenía antes de la independencia un definido concepto de la nación dominicana y de sus integrantes. En su proyecto de constitución dice con claridad que la bandera dominicana puede cobijar a todas las razas, no excluye ni da predominio a ninguna. Su concepción de la República era la de un patriota, republicano, anticolonialista, liberal y progresista.
Cuando se inició en 1843 la revolución contra Boyer que repercutió en la parte oriental de la isla, Duarte encabeza el movimiento reformista en la ciudad de Santo Domingo. Juega un papel decisivo que lo llevó al liderato de los republicanos que luchaban por la independencia. Las circunstancias lo obligaron, más tarde, junto a otros compañeros a abandonar el país. Pero al ausentarse del territorio nacional sus compañeros, encabezados por Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, llevaron a cabo las gestiones finales del movimiento. Redactaron el Manifiesto del 16 de enero de 1844 en el cual quedaron plasmados los principios republicanos y liberales que Duarte predicó durante años y ratificaron, en el cuerpo de ese documento, la firme voluntad de crear un Estado soberano.
Después del 27 de febrero regresó a su patria, y se incorporó a la Junta Central Gubernativa dominada por los sectores más conservadores que no tenían fe en la viabilidad de la República. Se inició un proceso de luchas internas que culminó con la expulsión del territorio nacional de los patriotas fundadores del Estado dominicano. Ese Estado que nace a la vida pública, llevando en su seno oportunistas, conservadores y anexionistas en las más altas posiciones usurpadas a los iniciadores del movimiento separatista, que encarnaron siempre la vocación de sacrificio y el amor a la libertad de la mayoría del pueblo.
Falleció en Caracas, Venezuela, el 15 de julio de 1876 a los 63 años de edad.
Juramento de los Trinitarios
En el nombre de la santísima, augustísima e indivisible Trinidad de Dios Omnipotente, en manos de nuestro presidente Juan Pablo Duarte, cooperar con mi persona, vida y bienes a la Separación definitiva del gobierno haitiano, y a implantar una República libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera, que se denominará República Dominicana, la cual tendrá su pabellón tricolor, en cuartos encarnados y azules, atravesados con una cruz blanca. Mientras tanto, seremos reconocidos los Trinitarios con las palabras sacramentales: «Dios», «Patria» y «Libertad». Así lo prometo ante Dios y el mundo: si lo hago, Dios me proteja, y de no, me lo tome en cuenta, y mis consocios me castiguen el perjurio y la traición, si los vendo.
La República Dominicana conmemora el 213 aniversario del natalicio del patricio Juan Pablo Duarte, ideólogo y fundador de la nación.
El presidente Luis Abinader encabezará en San Francisco de Macorís, provincia Duarte, los actos conmemorativos, organizados por la Comisión Permanente de Efemérides Patrias.
Con el acto se dará inicio al Mes de la Patria, que se extenderá hasta el 9 de marzo con diversas actividades en varias partes del país.
Juan Pablo Uribe, presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, informó que a las 8:00 de la mañana se inician los actos, con una ceremonia cívico-militar en el parque Duarte de San Francisco de Macorís, en la provincia del mismo nombre, con el enhestamiento de la Bandera Nacional y la interpretación del Himno Nacional, a cargo de la Banda de Música del Ejército, acto seguido, se rendirán los honores correspondientes.
Tedeum en la Catedral Santa Ana
A las 9:00 será celebrado un tedeum en la Catedral Santa Ana. La ceremonia religiosa estará a cargo de monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís.
Encabezaran la apertura del Mes de la Patria con un desfile patriótico, estudiantil y militar, con la consigna "Dominicanidad combatiente, dominicanidad resistente, dominicanidad siempre". La actividad será llevada a cabo en el Parque Duarte y contará con la presencia de funcionarios provinciales y nacionales, así como otras autoridades.
El presidente de Efemérides Patrias hizo un llamado a la ciudadanía a que, sin distinciones partidistas, religiosas o electorales, organicen, celebren y participen del espíritu cívico del Mes de la Patria, en un momento global complejo para la soberanía nacional, la integridad territorial y la dominicanidad.
Vida y legado
Juan Pablo Duarte nació el 26 de enero de 1813 en Santo Domingo, hijo del español Juan José Duarte y la criolla Manuela Diez, nativa de El Seibo.
Fue el fundador de la sociedad secreta La Trinitaria, una agrupación política desde la cual se gestó la independencia de la parte este de la isla, entonces bajo dominio de Haití, con el nombre de República Dominicana y bajo el emblema "Dios, Patria y Libertad".
Duarte fue creador de las sociedades La Filantrópica y La Dramática, desde las cuales promovía los ideales independentistas.
Dos de los datos más conocidos son que era poliglota y que un lector voraz. Duarte dominaba a la perfección los idiomas inglés, alemán, francés, portugués, catalán y latín. Sobre su amor a la lectura se reseña que solía leer hasta la madrugada.
La independencia se consolidó el 27 de febrero de 1844, mientras Duarte estaba en el exilio, por los trinitarios, liderados por Matías Ramón Mella y Francisco del Rosario Sánchez.
Museo Juan Pablo Duarte
Ofrece recorridos guiados gratuitos, que incluyen tres salas, 100 figuras en cera, dioramas con marcados detalles de vestuario, elementos ornamentales y paisajes, piezas que pertenecieron a Juan Pablo y a toda la familia Duarte Díez. Está abierto al público de martes a domingos, de 9:00 a. m. a 5:00 p. m. Los centros educativos, instituciones y grupos que excedan las 15 personas deben requerir que su entrada al Museo esté en la agenda. Si, por el contrario, la visita es de una menor cantidad, solo deben presentarse a las instalaciones y requerir este servicio en la recepción del lugar.
Desde el exilio Duarte supervisó y financió la guerra de independencia llevada a cabo por sus compañeros de lucha, lo que derivó en su ruina económica. Su liderazgo lo convirtió en objeto de acusaciones que lo llevaron a ser expulsado de la recíén creada nación en varias ocasiones. Su visión liberal se vio socavada por las élites conservadoras, que pretendían someter el país a las potencias coloniales y volver al regionalismo tradicional. Sin embargo, sus ideales democráticos han servido como principios rectores para la mayoría de los gobiernos dominicanos.[cita requerida] Su iniciativa lo convirtió en un mártir político a los ojos de las generaciones posteriores.
En 1842, Duarte se convirtió en oficial de la Guardia Nacional, en aquél tiempo dirigida por el gobierno haitiano. En 1843 participó en la «Revolución Reformista» contra la dictadura de Jean Pierre Boyer, quien amenazaba con invadir la parte occidental de la isla con intención de unificarla. Tras la derrota del presidente haitiano Charles Herard y la proclamación de la independencia dominicana en 1844, la Junta formada para designar al primer gobernante de la nación eligió por mayoría a Duarte para presidirla pero él declinó la propuesta, tomando el cargo en su lugar Tomás Bobadilla. Duarte sostuvo fuertes desacuerdos con sectores conservadores, en especial con el terrateniente Pedro Santana, quien consideraba inviables las ideas independentistas de Duarte. De estas pugnas, Santana salió fortalecido mientras que Duarte sufrió varios destierros y murió exiliado en Venezuela en 1876.
Duarte nació el 26 de enero de 1813 en Santo Domingo colonial (actual Ciudad Colonial) durante el período de la España Boba, en el seno de una familia de clase media que se dedicaba al comercio de artículos de marina y ferretería en la zona portuaria de Santo Domingo. En sus memorias, el trinitario José María Serra de Castro le describió como un hombre de tez rosácea, labios finos, ojos azules, y cabellera rubia que contrastaba con su negro y espeso bigote.1 Hijo de Juan José Duarte Rodríguez (próspero comerciante español procedente de Vejer de la Frontera, Cádiz, España) y Manuela Díez Jiménez (natural de El Seybo, hija de un colono español y una dominicana). Duarte fue el cuarto de once hermanos, siendo los más conocidos Vicente Celestino, comerciante de madera y Rosa Protomártir, quien se desempeñó como periodista y maestra. Ambos tuvieron una activa participación en la causa independentista de su hermano.
En 1802, los padres de Duarte emigraron desde la colonia española en Santo Domingo a Mayagüez, Puerto Rico, evadiendo la imposición del estado francés en el lado oriental de la isla. Esta transformación de la parte colonial de la isla se hizo evidente el año anterior, cuando Toussaint Louverture, el gobernador de Saint Domingue (actual Haití), una colonia francesa situada en el tercio occidental de La Española, tomó el control de Santo Domingo, situado en la parte oriental de la misma. En ese momento, Francia y Saint Domingue estaban pasando por exhaustivos movimientos sociales, a saber, la Revolución Francesa y la Revolución Haitiana. En la ocupación de la parte española de la isla, el legendario gobernador negro Louverture, estaba siguiendo las indicaciones otorgadas por los gobiernos de Francia y España en la Paz de Basilea, firmado en 1795, en el cual España le había cedido la parte española a Francia.
A su llegada a Santo Domingo, Louverture inmediatamente abolió la esclavitud, aunque la abolición definitiva no tuvo lugar hasta 1822. Además, convirtió al francés las viejas instituciones coloniales españolas. Puerto Rico seguía siendo una colonia española, y al estar Mayagüez tan cerca de La Española, al otro lado del Canal de la Mona, se había convertido en refugio para los que como los Duarte, no aceptaban el gobierno francés. La mayoría de los historiadores suponen que el primer hijo de los Duarte, Vicente Celestino, nació allí, en Mayagüez. La familia regresó a Santo Domingo en 1809, después de que la Guerra de la Reconquista devolviera el lado oriental de La Española al control español.
En 1819, Duarte se inscribió en la escuela de Manuel Aybar donde aprendió lectura, escritura, gramática y aritmética.
El 1 de diciembre de 1821 Duarte tenía apenas ocho años cuando el escritor y político José Núñez de Cáceres declaró, por breve tiempo, la independencia del dominio colonial de España y cambió el nombre de la excolonia española por el de Haití Español. Núñez de Cáceres representaba a un selecto y privilegiado grupo cansado de ser ignorado por la Corona y preocupado también por el nuevo giro liberal de Madrid. El proceso liderado por Cáceres, no fue un hecho aislado. La década de 1820 fue una época de profundos cambios políticos en todo el Mundo atlántico español y que influenció la manera de pensar de sectores de la pequeña burguesía como los Duarte.
En España, todo comenzó con un conflicto desmoralizador entre realistas y liberales en la Península Ibérica, lo que hoy se conoce como el Trienio Liberal, 1820-1823. Sin embargo, los eventos de la emancipación de 1821 en Santo Domingo fueron diferentes a los del resto del continente, ya que fueron de corta duración. Aunque el gobierno de Núñez de Cáceres pidió apoyo del nuevo gobierno republicano de Simón Bolívar, su petición fue ignorada.[cita requerida]
El presidente haitiano Jean Pierre Boyer envió un ejército invasor que ocupó la parte oriental de «La Española». Los haitianos abolieron la esclavitud de una vez por todas, ocupando Santo Domingo de manera oficial y unificándolo con Haití. Las pugnas entre Boyer y la élite de la antigua colonia española provocaron la migración masiva de muchos sectores, entre ellos los colonos. Algunos sectores de la parte oriental aspiraban a mantener la parte oriental de la isla en manos de las potencias imperiales europeas como manera de salvaguardarse del peligro que para ellos significaba la presencia haitiana. La ocupación provocó el debilitamiento de la élite colonial y los sectores burgueses que entraron en componenda con las autoridades haitianas se constituyeron en la nueva clase dominante.
Por otro lado , el 6 de enero de 1823, Boyer decretó el reclutamiento en el ejército haitiano de todos los jóvenes entre 16 y 25 años. Dicha medida hizo que la Universidad de Santo Domingo, perdiera sus estudiantes y por ende tuviera que cerrar sus puertas. El 14 de noviembre de 1824, Boyer estableció el francés como idioma oficial, único y obligatorio en los actos de los tribunales, del estado civil y de los notarios públicos en toda la isla.
Después de haber viajado gran parte de Europa por cuestiones académicas entre 1828 y 1831, y de haber entrado en contacto con la Revolución de Julio, Duarte regresó a Santo Domingo decidido a iniciar un movimiento revolucionario.
Juan Pablo Duarte fue el líder y fundador del movimiento secreto al cual llamo La Trinitaria, en donde exponía sus ideales y pensamientos en pro de la libertad dominicana.
Los trinitarios hacían su trabajo político a partir de una estructura celular clandestina. Los iniciados hacían el juramento de luchar por la independencia de la República Dominicana bajo el lema "Dios, Patria y Libertad".
En 1840 para sus actividades públicas constituyeron otra sociedad llamada La Filantrópica, que llevaba por lema "Paz, unión y amistad", y tenía una presencia más pública, tratando de difundir las ideas veladas de liberación a través de escenarios teatrales. Entre las obras que se llegaron a representar están: "Roma Libre" del dramaturgo italiano Vittorio Alfieri, "La viuda de Padilla" de Francisco Martínez de la Rosa, "Un día del año 23 en Cádiz" de Eugenio de Ochoa, entre otras. Luego de varios intentos fallidos, los trinitarios no se sentían a vasto y fundaron La Dramática. En esta tercera sociedad, todos los trinitarios se dedicaron a la actuación.
En 1842, Duarte se convirtió en oficial de alto rango de la Guardia Nacional, a la sazón dirigida por el Gobierno haitiano. Para ese momento el régimen impuesto por Boyer había pasado de ser un gobierno liberal y progresista a convertirse en una dictadura en medio de graves problemas económicos y fuerte resistencia interna en la parte occidental de la isla. Los trinitarios, se unieron al movimiento revolucionario reformista haitiano denominado La Reforma que terminó por derrocar a la dictadura de Boyer en febrero de 1843, colocando a Charles Hérard en la presidencia de Haití.
Duarte encabezó dicho movimiento en la ciudad de Santo Domingo convirtiéndose en el líder político principal en ese momento. No obstante, las actividades independentistas de los trinitarios fueron delatadas y el nuevo presidente Charles Hérard encabezó la ocupación militar de las provincias dominicanas con el objetivo de desarticular el movimiento separatista.
Primer exilio y declaración de independencia[editar]
Retrato al óleo de Juan Pablo Duarte. Réplica exacta de la única fotografía que se conserva de él
En 1843, en pleno preparativo para organizar el movimiento de independencia, Duarte tiene que abandonar el país de manera clandestina hacia Curazao por su conducta insurgente, donde le sorprende la noticia de la muerte de su padre el 25 de noviembre de ese año. Entonces, Duarte le indica a su madre vender el negocio familiar para financiar la revolución independentista.
Juan Pablo Duarte arribó a Santo Domingo el 15 de marzo de 1844, días después de declarada la independencia del país, cargado con las armas que había comprado en Curazao con el dinero de su propia familia y siendo recibido apoteósicamente como Padre de la Patria . De inmediato, fue designado general del ejército y vocal de la Junta Central que gobernaba la naciente república. Esta junta tuvo también como finalidad la designación del primer gobernante de la nación. Aunque Duarte fue apoyado por muchos como candidato a la presidencia y Mella incluso lo declaró presidente, Duarte declinó argumentando que sólo aceptaría el cargo por la elección mayoritaria de los dominicanos, lo que determinó que Tomás Bobadilla asumiera el cargo.
Duarte tenía un concepto definido de la nación dominicana y de sus integrantes. Su concepción de república era la de un patriota republicano, anticolonialista, liberal y progresista. En esa época redactó un proyecto de constitución que dice con claridad que la bandera dominicana puede cobijar a todas las razas, sin excluir ni dar predominio a ninguna.
Enviado a combatir al ejército haitiano, entra en contradicciones con Pedro Santana, terrateniente, jefe del ejército en el sur del país y uno de los principales caudillos del sector conservador, de tendencias colonialistas y anexionistas.
El 26 de mayo de 1844, Tomás Bobadilla, jurista y primer gobernador de la nueva Junta, propuso convertir la república en un protectorado de Francia. El sector conservador liderado por Bobadilla se había adueñado del poder y tenía mayoría en la recién creada Junta Central Gubernativa. El 9 de junio, Duarte encabezó junto a Sánchez un golpe de estado que destituyó a Bobadilla y sustituyó los miembros conservadores de la Junta Central por otros liberales. Esta nueva Junta, ahora encabezada por Sánchez, envió a Duarte y a Mella a la región norte a conseguir apoyo. En julio, el ejército del norte proclamó a Duarte como presidente. A pesar de que Duarte no aceptó, Santana protestó y, apoyándose en el ejército del sur, entró a Santo Domingo y disolvió la Junta que presidía Sánchez, creando otra. En agosto, Santana dispuso el apresamiento de Duarte, quien se rehusaba volver al dominio español. Sin embargo, se dejó apresar para evitar una guerra civil que pudiera ser aprovechada por los haitianos y el 10 de septiembre, Santana declaró a Duarte, Sánchez, Mella y otros liberales "traidores a la Patria" enviándolos al exilio en Hamburgo. Tras una breve estancia de en Hamburgo, el 30 de noviembre Duarte se trasladó a La Guaira, donde su familia completa, ahora sumida en la miseria, también había sido desterrada por Santana.
En febrero de 1845, estando en Caracas, recibió la noticia del fusilamiento de María Trinidad Sánchez. Asumiéndose culpable de esta muerte, y rechazando la idea de alentar una guerra civil, Duarte desapareció de la vida pública, internándose en la selva venezolana. Después de escribir su libro "La Cartera Del Proscripto" se radicó en la ciudad de Angostura, perdiendo todo contacto con amigos y familiares por más de quince años.
En 1861, debido una vez más a las invasiones haitianas, el desorden interno, y su mal gobierno, Santana reconvirtió a la nueva nación en una colonia española (conocida como la Anexión a España). Por esta acción, fue galardonado con el título de Marqués de Las Carreras por la reina Isabel II.
En 1862, Duarte reapareció en Caracas para organizar junto a su hermano Vicente Celestino una pequeña expedición.
El 24 de marzo de 1864, Duarte regresó a Santo Domingo para ponerse a las órdenes del gobierno restaurador en armas de Santiago de los Caballeros. Este gobierno decidió nombrarlo su representante en el exterior con la misión de obtener apoyo de Venezuela y los demás países en la lucha militar contra España.
El 7 de junio de 1864, Duarte fue enviado como cónsul al exterior con el objetivo de recolectar fondos para la causa restauradora. Esta misión terminó por convertirse en otra especie de exilio, aunque no se puede afirmar que esa fuera la intención del gobierno restaurador. A Duarte le fue ofrecida una pensión honorífica que fue incumplida y se quedó en Venezuela con su familia, subsistiendo de ingresos provenientes de una fábrica de velas.
A pesar de que el presidente Ignacio María González le pidió que regresara, Duarte permaneció en Venezuela hasta su fallecimiento el 15 de julio de 1876 en Caracas. Sus restos fueron trasladados a suelo dominicano en 1884, irónicamente, por el gobierno de Ulises Heureaux dictador de ascendencia haitiana, quien lo declaró Padre de la Patria junto a Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella. En 1944,los restos de los tres héroes nacionales fueron sepultados en el Altar de la Patria, donde se encuentran.
Estatua de Duarte en el Juan Pablo Duarte Square (Nueva Jersey)
Duarte sentó las bases para el advenimiento de una República que como estado democrático garantizara la igualdad de oportunidades y la libertad de sus ciudadanos.
Los viajes de estudios que realizó a Europa en su adolescencia, lo pusieron en contacto con las ideales liberales de la Revolución Francesa, lo que influyó mucho en sus actitudes posteriores en las luchas independentistas. Una de sus frases más emblemáticas fue sin lugar a dudas ¡Vivir sin patria, es lo mismo que vivir sin honor!
Se le atribuye, además, ser un precursor del teatro dominicano, mediante la promoción de eventos teatrales a través de sociedades como "La Filantrópica" y "La Dramática", con obras alusivas al ideal de libertad de los dominicanos.
El Pico Duarte, la montaña más alta del Caribe y otros lugares de interés llevan su nombre.Su casa natal fue convertida en un museo. En la misma vivió la familia Duarte-Diez desde su llegada a Santo Domingo hasta su exilio.
En Union City (Nueva Jersey), una ciudad colindante con la ciudad de Nueva York, existe un parque llamado Juan Pablo Duarte Square en su honor. El 26 de enero de 1978, en el 165to. del nacimiento de Duarte, el Consulado dominicano en esa ciudad, erigió una estatua en el mismo parque.
En el 2000, el alcalde de Nueva York de ese entonces Rudolph Giuliani firmó un proyecto de ley agregando el nombre Juan Pablo Duarte Boulevard a la St. Nicholas Avenue, designando el tramo de la Décima Avenida y West 162nd Street hasta la intersección de West 193rd Street y Fort George Hill.
El 24 de febrero de 2011, en conmemoración del 167mo. aniversario de la Independencia Nacional de la República Dominicana, fue inaugurada una estatua suya en el Jardim do Campo Grande, frente a las instalaciones de la embajada de la República Dominicana en Lisboa.2
El 26 de enero de 2013 se celebró el bicentenario de su nacimiento.
La vida personal de Duarte hasta la fecha es tema de discusión. Se sabe que fue un poeta seguidor del Romanticismo. También solía tocar la guitarra, el piano y la flauta; además practicaba esgrima.
Durante su juventud Duarte mantuvo varias relaciones amorosas. La primera relación la sostuvo con María Antonia Bobadilla, la cual terminó años después por razones desconocidas. Años después, Duarte se enamoró de Prudencia “Nona” Lluberes, descendiente de catalanes con quien llegó a formalizar una relación que se vio interrumpida debido a su destierro y su posterior padecimiento de tuberculosis. Las fechas en las que Duarte mantuvo estas relaciones no se conocen, dada la imprecisión sobre su vida privada y a los últimos años de su vida en el exilio. También algunos historiadores certifican que tuvo un hijo durante su estadía en Venezuela con una mujer llamada Marcela Mercedes.3
Duarte se encontraba en el exilio en 1844, justo en el momento de proclamar la independencia dominicana, por lo que algunos historiadores sostienen que éste no merece ser incluido como uno de los Padres de la Patria.4 El catedrático de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Paulino Ramos, quien además es miembro de la Academia Dominicana de la Historia desmintió esta teoría diciendo "Si salió del país fue porque se tenía como cierto que, de ser apresado, el movimiento podía fracasar", dando a entender que Duarte utilizó su viaje a Curazao en ese momento como estrategia y no por cobardía como se insinuó.4
En 2007, se lanzó una película en la ciudad de Nueva York llamada "Padres del Racismo", calificando a Duarte y a los demás trinitarios como racistas.5 La película fue producida por Taína Mirabal, quien declaró: "Duarte fue un racista, es una verdad que ha sido ocultada por los grupos de poder que quieren mantener el control de los recursos del país (República Dominicana)", Mirabal se definió como antiduartiana y recalcó que la historia del fundador de la nacionalidad dominicana fue distorsionada. Además acotó que Duarte se inspiró en los Dominicos para el nombre de la República, diciendo: "los que encabezaron las matanzas contra los judíos durante la Inquisición española, los que quemaron las casas de los indígenas taínos en el Caribe, México y América del Sur". Según Mirabal, el Ku Klux Klan utilizó la cruz, copiando la bandera dominicana ideada por Duarte.6
En 2008, el diario español El País, tuvo que hacer una aclaración sobre un error de investigación cometido por el periodista de ese medio José Antonio Hernández, quien publicó un artículo en dicho periódico titulado "844 palazos por traicionar a los trinitarios", en el cual se confunde a la Sociedad Secreta La Trinitaria, fundada por Juan Pablo Duarte en 1838 con el objetivo de lograr la independencia dominicana, con una pandilla de igual nombre que actualmente opera en el área de Madrid.7 El canciller dominicano Carlos Morales Troncoso envió una misiva al director del periódico exigiéndole una disculpa al país.8
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