Sofia Vergara interpreta a Griselda Blanco en la serie de Netflix que se estrenó en enero de 2024.
Una semana después de su estreno, "Griselda" es la serie más vista en Netflix Estados Unidos y "Griselda Blanco", el personaje principal, es uno de los nombres más buscados en Google.
La serie de seis capítulos está protagonizada por Sofia Vergara, una de las actrices latinas más famosas de Hollywood, y cuenta una parte de la historia de la narcotraficante colombiana que llegó a controlar el imperio de la droga en Miami durante los años 80.
Pero como ha ocurrido con otras producciones audiovisuales que retratan las guerras del narco colombiano, "Griselda" es una "dramatización ficticia basada en hechos reales", así que no es tan fácil identificar qué es realidad y qué es ficción a medida que se desarrolla la trama.
En la serie se muestra a una madre de cuatro hijos varones que construyó su propio ejército, se enfrentó a los capos de Medellín, contrató prostitutas para que fueran sus mulas y ordenó asesinatos de hombres, mujeres y hasta niños con tal de defender su territorio.
Pero ¿qué tanto de esa imagen de mujer despiadada que asesinó a sus esposos y a la que le temía Pablo Escobar fue real?
Para responder esa pregunta, hablamos con el periodista colombiano José Guarnizo, quien lleva 12 años investigando la historia de Griselda Blanco y está próximo a publicar un segundo libro sobre ella con la editorial Planeta.
Guarnizo compartió con BBC Mundo el manuscrito del libro de 150 páginas, que lleva el mismo nombre de la serie de Netflix y que permite contrastar hasta dónde se parecen la ficción de "Griselda" con la realidad de Blanco.
Advertencia: esta nota contiene spoilers de la serie "Griselda" de Netflix.
El primer libro sobre Griselda que escribió José Guarnizo se publicó en 2012.
Los esposos y el mito de la viuda negra
En la serie, Griselda tiene dos maridos, pero en la realidad tuvo tres. Todos están muertos.
El primero fue José Darío Trujillo, conocido como Pestañas. Se casaron cuando ella tenía 14 años y tuvieron tres hijos.
Fue con él que Griselda empezó en el negocio de la droga y según algunos testimonios ese matrimonio fue el más significativo para ella.
Sobre la muerte de Trujillo, sin embargo, hay diferentes versiones.
"En varios libros dicen que ella lo mandó matar, pero eso no es cierto. Pude confirmar que él murió en Nueva York, que tenía cirrosis y que tuvieron que repatriar el cuerpo", explica Guarnizo.
El segundo esposo fue Alberto Bravo, quien aparece brevemente en la serie con su verdadero nombre.
Con él montó una casa de cambios en Medellín, consolidó el envío de droga a Nueva York y juntos lograron salir de Barrio Antioquia, la zona popular y marginal en la que creció Griselda, para ubicarse en un barrio de clase media alta.
Bravo fue padrastro de sus tres primeros hijos, quienes empezaron a estudiar en un colegio privado y a tener mayores comodidades en los años 70.
En la ficción la misma Griselda mata a Bravo por obligarla a tener relaciones sexuales con su hermano para saldar una deuda, pero en la realidad no hay indicios de esos hechos.
“Hay un montón de testimonios y documentos que indican que a Alberto Bravo lo matan en Bogotá y que lo mata un ala del cartel de Medellín en la que estaban varios de los narcotraficantes que aparecen en la serie”, dice Guarnizo.
Tiempo después y ya radicada en Miami, Griselda conoce a su tercer esposo, Darío Sepúlveda, que es un personaje central en la serie.
Fue con él con quien tuvo a su cuarto hijo, Michael Corleone Sepúlveda Bravo, a quien le pusieron ese nombre por el personaje de ficción de la novela "El padrino", escrita por Mario Puzo, y que fue llevada al cine por Francis Ford Coppola.
Al parecer Sepúlveda murió asesinado por un tema personal, como se recrea en la ficción.
“Hay varios indicios que indicarían que Griselda tuvo que ver con el asesinato de Sepúlveda porque él se llevó al hijo de ambos para Colombia, incluso ella en una entrevista que le hizo un productor norteamericano y que transcribo en el libro, acepta que él se llevó al niño".
Al final, es probable que Griselda haya matado a uno de sus tres maridos, pero no a todos como se ha creído gracias a una especie de construcción mítica del personaje que le valió el apodo de viuda negra.
Los hijos sobrevivientes de una dramática captura
Michael Corleone, hijo menor de Griselda, con su mamá.
Los hijos de Griselda son personajes secundarios en la serie y aparecen con sus nombres reales.
Uber, Dixon y Oswaldo (Ozzie en la serie) fueron los hijos que tuvo con su primer esposo, y el menor, Michael Corleone, con el último.
Uno de los momentos más dramáticos de la serie es cuando ella huye con sus cuatro hijos a California, luego de que la guerra con el cartel de Medellín la obligara a salir de Miami. Así ocurrió en la realidad.
Lo que no ocurrió fue que ella se entregara a las autoridades como estrategia para huir de sus enemigos.
"Yo entrevisté a Palomo, el agente de la DEA que estuvo tras la captura de Griselda. Él confirmó que dio con el pueblo en el que se escondía en California y que para encontrarla siguió las pistas de los carros de lujo, porque sabía que los hijos eran aficionados”, recuerda el periodista.
Y la captura al parecer fue más cinematográfica en la vida real que en la serie, pues "el agente de la DEA había prometido darle un beso si lograba capturarla y eso fue lo que hizo cuando la encontró leyendo la biblia".
En la ficción, en cambio, la captura es liderada por el personaje de June Hawkins, una detective de la policía de Miami que sufre discriminación por parte de sus compañeros hombres.
Hawkins es un personaje real que ayudó con la captura de Griselda. En un episodio de 2017 del podcast Law Enforcement Talk, la propia Hawkins habló sobre su carrera en un mundo masculino y sobre la persecución a la madrina de la cocaína.
Se sabe, también, que Hawkins se reunió con la actriz que la interpreta en la serie.
Foto publicada por Michael Corleone en su Facebook en 2019.
Pero y ¿qué pasó con los hijos de Griselda luego de que la capturaron?
En la ficción, los tres mayores mueren antes que ella, pero en la realidad hay indicios de que Dixon la sobrevivió.
"A Uber lo asesinan en Medellín en un negocio de drogas y a Oswaldo lo manda a matar Pablo Escobar desde la cárcel La catedral. El del medio, Dixon, sí sobrevivió e incluso vivió con Griselda cuando ella regresó a Colombia, pero era adicto a varias drogas y tenía una vida muy dependiente.”, cuenta Guarnizo.
Finalmente, Michael Corleone es el hijo más conocido de Griselda. Se sabe que hoy tiene 43 años y que recientemente demandó a Netflix y a Sofia Vergara, quien es también productora ejecutiva de la serie, por contar la historia de su madre sin darle compensación ni atribución.
Sofia Vergara junto a los actores que interpretan a los hijos de Griselda en la serie de Netflix.
Los socios y enemigos de Griselda
"El único hombre al que alguna vez tuve miedo es una mujer llamada Griselda Blanco, Pablo Escobar", con esa frase arranca el primer capítulo de la serie.
No es fácil comprobar si Escobar en efecto llegó a pensar o decir algo así, o si hace parte de los mitos que se han creado alrededor del mundo narco que sigue conquistando pantallas alrededor del mundo.
Lo que sí se sabe es que Griselda y Escobar se conocieron, pero, contrario a lo que se ha dicho sobre una supuesta amistad entre ellos, fueron enemigos.
"Yo entrevisté a Popeye, el famoso sicario que sobrevivió a Escobar, porque nadie le había preguntado por Griselda. Él recordaba en medio de su sociopatía algunos detalles concretos como que Pablo Escobar se sentía orgulloso de que su primer gran enemigo en el mundo de la mafia hubiera sido ella", señala Guarnizo.
"Eso ocurrió cuando Escobar estaba intentando conseguir su primer kilo de coca para vender y Griselda ya estaba en el negocio y tenía dinero".
Esta tensión entre ellos llevó a la primera guerra en Medellín a finales de los 70 y terminó sacando a Griselda de Colombia, de ahí que llegara a buscar suerte en Miami.
Se dice que Griselda Blanco fue quien impuso la modalidad de los asesinatos desde una moto.
Ya en la nueva ciudad, la madrina tuvo que enfrentarse a una familia muy influyente conocida como los hermanos Ochoa, que hacía parte del cartel de Medellín, era liderada por Fabio Ochoa y gozaba de mucho poder en el mundo de la mafia.
"Entre los Ochoa y Griselda hubo una guerra dual de mucha tensión hasta que terminan haciéndose socios, además ella empieza a tener una relación de amistad con Marta Ochoa Saldarriaga, tal como se muestra en la serie", agrega.
Marta era prima de los Ochoa, le prestó mercancía a Griselda y terminó asesinada por ella.
"El cuerpo de Marta, torturado y abandonado en un caño de Miami, marcó un quiebre en el devenir de Griselda en el negocio. A estas alturas (febrero, marzo y abril de 1984), a la Madrina ya no le quedaban socios, bien porque les debía plata, bien porque los había mandado a matar, bien porque no confiaban en ella", escribe Guarnizo en su texto.
En cuanto a los personajes de Rafael y Papo, ambos existieron en realidad y esos son sus verdaderos nombres.
Rafael Salazar, más conocido como Rafico, fue un narcotraficante famoso de Medellín.
En cuanto a Papo Mejía, Guarnizo confirma que la escena en la que es atacado por un cubano enviado por Griselda en un aeropuerto fue real.
Mejía sobrevivió y empezó a colaborar con la justicia.
Los sicarios y las prostitutas, sus aliados
Chucho Castro, un sicario de confianza de Griselda. Foto tomada en 2013.
En la serie, Griselda se posiciona en Miami gracias a sus sicarios y a una red de mujeres prostitutas que conocía desde Medellín y que entrena para que viajen periódicamente con la droga escondida entre su ropa.
Pero ¿ella misma perteneció al mundo de la prostitución?
"Yo creo que no. Hay muchos testimonios recogidos en Barrio Antioquia que indican que su mamá sí lo fue. Barrio Antioquia se formó, digamos, como la zona de tolerancia de Medellín por un decreto y ahí empezaron a ubicarse todos los prostíbulos", explica el periodista.
“Los padres de Griselda vivían allí y ella sí creció en ese ambiente de cabaret, algunos testimonios dicen que ella llegó a bailar ahí para que le dieran billetes”.
Eso explicaría la relación de Blanco con las mujeres que ejercían la prostitución y que en efecto transportaban la droga en sus pelucas, zapatos y prendas de vestir.
La estrategia funcionó porque en esa época no había rayos x en los aeropuertos, pero con el tiempo, los narcotraficantes tuvieron que buscar nuevas maneras de evadir los controles.
La cantante colombiana Karol G, quien interpreta a una de las mujeres que transporta cocaína en su ropa interior.
En cuanto a los sicarios, en la serie se desarrollan dos personajes clave que en efecto hicieron parte de la vida de Griselda: Chucho y Rivi.
La historia de Chucho Castro es la más dramática. A él, cuenta Guarnizo, Griselda lo conoció en Medellín desde que eran jóvenes y no de forma casual en un café de Miami como se muestra en la serie.
Lo que sí es cierto es que Griselda es la responsable de la muerte de Jonny, el hijo de 3 años de Chucho. Eso se lo confirmó el mismo Chucho a Guarnizo.
"Me contó que le dispararon desde un carro en el que iba Rivi. Lo persiguen y matan al niño. Lo que no está en la serie es que Chucho mete el cadáver de su hijo a una tina con hielo, pasa toda la noche llorando con su esposa y termina entregando al niño en la mezquita".
Chucho sobrevivió, casi que milagrosamente, muchos años hasta que murió de covid en 2019; su esposa, Janeth, aún está viva.
En cuanto a Jorge Rivera, Rivi, es un personaje que en efecto estuvo involucrado en muchos de los hechos que recrea la serie.
Para Guarnizo, Rivi "es el gran sicario de Griselda en Miami, incluso el actor de la serie se parece al Rivi verdadero, solo que era como más fornido, pero la cara es muy parecida".
Un final real menos decoroso que en la ficción
Griselda era conocida como la Madrina, aseguran que llegaba con maletas de regalos para los habitantes del barrio en el que creció.
El declive de Griselda se da cuando termina en la cárcel.
En la ficción muestran la frustración de los detectives al ver que solo pueden acusar a Griselda de narcotráfico y no por todos los homicidios que supuestamente fueron su responsabilidad.
Sí lograron asociarla con tres homicidios, el más documentado el del niño de 3 años, aunque en realidad, dice Guarnizo, "Griselda estaba implicada en más o menos 100 homicidios ocurridos en Miami a principios de los 80 y eso era muestra de la guerra que se desató. Esa era la tesis de DEA y de la fiscalía".
El principal testigo del caso contra Griselda fue Rivi que, como se muestra en la serie, termina envuelto en un escándalo por unas llamadas de contenido sexual con una funcionaria y eso terminó afectando el plan de las autoridades.
Finalmente Griselda no recibió cadena perpetua ni pena de muerte, pero sí pasó 19 años presa en Estados Unidos y no siete o 13, como se apunta en la serie.
Una vez cumplida su condena, Griselda regresó a Medellín, en donde vivió un tiempo hasta que fue asesinada en 2012, cuando tenía 69 años.
Es una hazaña en el mundo de la mafia que, anota Guarnizo, "Griselda fue la única narcotraficante de esa época que llegó a vieja estando libre".
Sofía Vergara interpreta a Griselda Blanco en la serie de seis capítulos de Netflix.
"Al único hombre al que le he tenido miedo es una mujer llamada Griselda Blanco", es una frase que algunos atribuyen al narcotraficante colombiano Pablo Escobar refiriéndose a la persona que creó uno de los carteles de la droga más rentables de la historia.
Una mente criminal despiadada que mandaba a matar a personas porque "no le gustaba la forma en que la miraban", Blanco se convirtió en uno de los nombres más temidos en el Miami de los años 70 y 80.
Ahora, la reconocida narcotraficante recibe el tratamiento de Hollywood, con la unión de Sofía Vergara, la actriz colombiana de la serie Modern Family, y el equipo detrás de la serie de narcotraficantes Narcos, quienes resucitan a la líder criminal.
La serie de seis capítulos de Netflix Griselda está llena de dramáticos tiroteos de alto riesgo y el glamour neón de los nuevos ricos, y presenta a la notoria criminal como una mujer dura pero inteligente y ambiciosa.
Pero la verdadera historia de la mujer, apodada la "madrina de la cocaína" y responsable del asesinato de sus tres maridos, es mucho más turbia.
Blanco se presenta como una astuta empresaria en la nueva serie
"No tenía nada"
Nacida en Colombia en 1943, Blanco se involucró en actividades criminales desde los 11 años, supuestamente matando a tiros al hijo de una familia adinerada después de secuestrarlo y de que los padres se negaran a pagar el rescate.
En 1964, a los 21 años, emigró ilegalmente a Nueva York con sus tres hijos y su marido y empezó a vender marihuana.
"Es importante recordar quién era Griselda cuando comenzó su vida. Era una inmigrante que estaba criando tres hijos completamente sola. No tenía nada, ni educación ni herramientas para sobrevivir", le dijo a la BBC Vergara.
Eric Newman, productor de la serie dijo que quería "humanizar el complejo personaje" de Griselda Blanco ya que "cada persona tiene una explicación, no una excusa, sino una explicación" y como "una madre soltera que huye de una relación abusiva, a veces puede ser un personaje con el cual alguien se puede identificar".
"Es una mujer en un mundo de hombres, trabaja diez veces más duro para demostrar lo que vale y usa su ingenio e inteligencia para burlar a los hombres que la rodean. La gente empieza apoyándola", añadió el codirector Andrés Baiz.
"El poder la convirtió en un monstruo"
Griselda Blanco envió a mujeres jóvenes desde Colombia hacia Estados Unidos con cocaína escondida en sostenes y ropa interior.
A medida que la guerra de las drogas se intensificaba y los carteles rivales chocaban violentamente, Blanco se volvía más despiadada. En 1975 le disparó a su marido porque creía que le estaba robando dinero, y en 1983, hizo asesinar a su tercer marido después de que se fuera de Miami con el hijo de la pareja.
Apodada la Viuda Negra por su comportamiento brutal y despiadado, el imperio de Blanco floreció y, a principios de la década de 1980, era una de las mujeres más ricas y temidas del mundo, supervisando el tráfico de 1,5 toneladas de cocaína a Estados Unidos cada mes.
"Realmente creo que cuando Griselda se mudó por primera vez a Miami, sus intenciones eran proteger y cuidar a su familia, pero en el camino se perdió y el poder y el dinero la convirtieron en un monstruo", le dijo Vergara a la BBC.
A principios de la década de 1980, Blanco rechazó la oferta que le hizo un cartel rival de US$15 millones a cambio de renunciar a su imperio.
Griselda Blanco fue el cerebro de las rutas de la cocaína desde Colombia a Estados Unidos a fines de los 70.
"Dependía de desadaptados"
A pesar de gobernar el imperio narco en Miami con mano de hierro durante dos décadas, Blanco era muy consciente de que, como mujer en una industria dirigida casi exclusivamente por hombres chovinistas, su posición era precaria. En un momento, permitió que un hombre fuera la cabeza visible de su negocio, debido a que los comerciantes locales "sólo aceptarían un trato si salía de la boca de un hombre".
Luego de su arresto por un asesinato, Blanco decidió encabezar el negocio ella misma y utilizó su posición de outsider a su favor.
Entre abril y septiembre de 1980, aproximadamente 135.000 cubanos emigraron a Estados Unidos. Conocidos como los Marielitos, algunos de ellos ya habían estado involucrados con bandas criminales, narcotráfico y sicariato.
Sofía Vergara dijo que es posible que Blanco se hubiera salido con la suya, luego de que la menospreciaran "porque era mujer".
Blanco aprovechó esto y los reclutó para que trabajaran para ella. El cartel desarrolló su propio grupo de sicarios, que se hicieron conocidos por sus asesinatos en motocicleta.
Blanco "es una outsider y recluta a todos los outsiders que la rodean", dijo Baiz, y en una industria donde es difícil ganarse la confianza, y más difícil aún es mantenerla, ella "sabía lo que estaba haciendo".
"Estos personajes son todos inadaptados, no pertenecen a los estándares normales de la sociedad. Griselda lo sabe y los hace sentir parte de su familia", agregó Baiz.
Fue la condición de inadaptada de Blanco lo que atrajo a Vergara por que "comprendía" parte de su experiencia.
"Soy colombiana, madre e inmigrante. Griselda fue juzgada como mujer y hoy en día sé que por mi acento tengo que trabajar más y tengo menos oportunidades", dijo.
"Una mujer nunca podría ser así de malvada"
Juliana Aidén Martinez interpreta a June Hawkins en la serie.
A mediados de la década de 1980, el imperio criminal de Blanco comenzó a desmoronarse y su reinado de terror llegó a un abrupto fin al ser arrestada en Irvine, California.
Pero, ¿cómo logró pasar dos décadas convirtiendo a Miami en su propio parque de diversiones financiado por las drogas sin que la descubrieran? El equipo detrás del programa lo atribuyó a su género.
"Como era mujer, podía salirse con la suya en muchas cosas y desaparecer cuando lo necesitaba; nadie esperaría que una mujer dirigiera un cartel de ese tamaño. La gente piensa que una mujer nunca podría ser tan malvada", dijo Vergara.
Y aunque las agencias antidrogas dirigidas por hombres insistían en que una mujer no podía estar detrás del tráfico de drogas, alguien estaba siguiendo exactamente esa línea de investigación.
A pesar de ser despedida rutinariamente y utilizada sólo con el fin de traducir español para sus colegas, June Hawkins, una analista de inteligencia del departamento de policía de Miami, tuvo la intención de atrapar a Blanco desde mediados de la década de 1970.
Newman dijo que Hawkins había sido una parte esencial de la historia. "Ella es un espejo de Griselda, también es una joven madre soltera de ascendencia latina que trabaja en un mundo que menosprecia a las mujeres. Sirve para mostrar al público que lo que Griselda decidió hacer no era su única opción".
¿Qué pasó con Griselda Blanco?
La vida de Griselda Blanco tuvo un trágico final.
El 17 de febrero de 1985, Blanco fue arrestada en su casa y más tarde declarada culpable de fabricar, importar y distribuir cocaína. Además, fue acusada de tres cargos de asesinato en primer grado y pasó dos décadas tras las rejas.
Durante su condena en prisión, asesinaron a tres de sus hijos. Una vez fue puesta en libertad en 2004, fue deportada a Colombia y llevó una vida tranquila.
El 3 de septiembre de 2012, a los 69 años, fue asesinada a tiros por un hombre en motocicleta en Medellín. El tiroteo desde un vehículo fue una copia del estilo de asesinato que ella pantentó durante su reinado.
"Su asesinato muestra el verdadero nivel de odio hacia ella. En 2012, ella era una mujer inofensiva, vivía recluida y tres de sus cuatro hijos estaban muertos", dijo Newman a la BBC.
Baiz dijo que la historia de la fumadora empedernida, armada hasta los dientes es un "arco perfecto".
"Ella surge de la nada, experimenta momentos increíbles, pero cuando llegas al final de la historia es una tragedia que termina con una pérdida total".
A pesar de la apasionante saga de poder que fue la vida de Blanco, su historia muchas veces no se menciona en los libros. Incluso Vergara, quien creció en Colombia durante la época del narcotráfico, dijo que "nunca había oído hablar de esta mujer" y después de conocer su vida pensó que era "imposible" que se tratara de una historia real.
"Por eso quería interpretar a Griselda. Ella es madre, villana, amante y asesina, todo al mismo tiempo. Ella muestra, por encima de todo, lo complejos que pueden ser los humanos".

















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