

La vida de la famosa presentadora de televisión chilena, Claudia Conserva, cambió dramáticamente el 17 de junio de 2022.
Ese día, la animadora de 49 años se sometió a una mamografía (radiografía de mamas), al igual como lo hacía todos los años.
Sin embargo, esta vez los resultados no fueron favorables. Los doctores le dijeron que tenía cáncer de mama triple negativo, que es uno de los cánceres más agresivos y más difíciles de tratar.
Desde entonces, Conserva ha luchado contra la enfermedad a través de un intenso tratamiento que incluyó varias rondas de quimioterapia.
Parte de ese difícil camino está relatado en un nuevo documental llamado "Brava", que se estrenó la semana pasada en Televisión Nacional de Chile (TVN).
El registro audiovisual -que contempla 3 capítulos- es especialmente conmovedor, pues la mayoría de las tomas las hace ella con su celular, desde su casa o desde la clínica privada donde se atiende.
Claudia Conserva comenzó su carrera televisiva en Chile en 1990, cuando tenía solo 16 años.
La animadora ha insistido en que el objetivo de publicar este íntimo material es crear conciencia sobre la importancia de los chequeos rutinarios para detectar el cáncer de mama a tiempo.
"Quise compartir esta experiencia íntima porque el mensaje me parece urgente. 'Brava' es un registro que demuestra que un diagnóstico a tiempo puede ayudar a salvar tu vida", dice la animadora al comienzo del documental.
El programa ha causado todo tipo de reacciones, incluidos algunos cuestionamientos por no reflejar cómo se vive una enfermedad así en los centros de salud pública en Chile. Además, se le ha criticado por supuestamente "lucrar" con su enfermedad.
Claudia Conserva se suma a otros personajes conocidos que han querido visibilizar su lucha contra el cáncer.
Una de ellas es la presentadora de la BBC, Deborah James, quien tras ser diagnosticada de cáncer intestinal en 2016 se convirtió en una activista contra la enfermedad, recaudando dinero para investigación médica y campañas de concienciación. James murió en junio del año pasado.
Primer diagnóstico
Claudia Conserva comenzó su carrera televisiva en Chile en 1990, cuando tenía solo 16 años.
Desde entonces, ha liderado exitosos programas de televisión, matinales y reality shows, además de participar en diversas teleseries. Esos últimos 30 años en las pantallas la han hecho un personaje conocido y querido en el país sudamericano.
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Por eso, cuando hizo público su diagnóstico de cáncer de mama a través de su cuenta de Instagram, causó conmoción.
En ese momento, la presentadora decidió poner en pausa su carrera televisiva y desde junio del año pasado que no ha vuelto a aparecer en su programa llamado "MILF" ni en ningún otro espacio televisivo.
"Entendí que me tenía que dedicar exclusivamente a sanarme. Y que tenía que dejar mi vida antigua", explica ella en el documental, haciendo referencia al exceso de trabajo y a los cigarrillos que fumaba a diario.
Su proceso de recuperación ha sido especialmente complejo debido a la pandemia de coronavirus.
Sin poder salir de su casa ni poder ver a sus amigos o familiares, sobre todo al comienzo del tratamiento, Claudia Conserva asegura que grabarse a sí misma fue parte de una "terapia".
"Sentí que me hacía bien", dice en "Brava".
Luego de que la diagnosticaran por primera vez, la animadora tuvo que someterse a distintos exámenes, entre ellos, una biopsia para saber cuán agresivo era su cáncer y una tomografía conocida como PET para determinar el alcance de la enfermedad en el resto de su cuerpo.
Claudia Conserva junto a su marido, Juan Carlos Valdivia, quien también es un reconocido presentador chileno.
Este último arrojó que estaba circunscrito sólo a la mama derecha. Pero la biopsia confirmó que su cáncer era especialmente agresivo. Conserva recuerda que se le "cayó el mundo" en ese minuto.
"A pesar de que sabía que no había metástasis, sabía que era un cáncer agresivo y me volví loca. Desaparecí. Me morí en vida, yo me morí", dice la presentadora en el documental, visiblemente emocionada.
Para ella, una de las cosas más difíciles de este proceso es ver a su familia acompañándola en la tristeza.
"El dolor de ver a tus hijos sufriendo por ti es desgarrador. El dolor de ver a tu marido con impotencia...", señala en el filme.
Su esposo, Juan Carlos Valdivia, quien también es un reconocido presentador chileno, la ha acompañado en todo el tratamiento, al igual que su hermana Francisca.
A ellos les ha agradecido a través de su cuenta de Instagram.
"Que importante son la contención emocional, la empatía, la confianza, la paciencia, la compañía, el cariño… El Cáncer es un drama que nos afecta a todos (...). Un abrazo apretado a los enfermos y sus familias, no es fácil esta enfermedad … Todos sufrimos, el entorno se ve afectado. No es fácil. Lo sé. Lo vivo, lo vivimos. Es Durísimo", posteó en octubre del año pasado.
Quimioterapia
Desde julio de 2022 que la animadora ha tenido que someterse a varias rondas de quimioterapia, las cuales documentó en detalle a través de su celular. Así, en "Brava" se le ve en la clínica con el catéter venoso, rodeada de especialistas, o moviéndose de un lado a otro en camilla.
La presentadora ha tenido que someterse a intensos tratamientos contra el cáncer.
"Esta es la primera batalla de esta guerra donde voy a darlo absolutamente todo para matar al enemigo", señala en una de las tomas donde está recibiendo las sustancias de la quimioterapia.
"Hay una escritora norteamericana que se llama Anne Boyer y en su libro 'Desmorir' dice que aceptar someterse a una quimioterapia es como elegir saltar de un edificio cuando alguien te está apuntando a la cabeza con una pistola. Es frase me identificó. Es decir, no hay salida", reflexiona la presentadora.
Tras la primera quimioterapia, Claudia Conserva dice que se sintió feliz y aliviada de saber que estaba haciéndole la pelea a la enfermedad.
"Estoy contenta", repite en varias ocasiones. Más tarde, sin embargo, el panorama cambió pues empezó a sentir los efectos del tratamiento.
"Ahora si que me siento mal. Estoy con náuseas. Es invalidante. No podría manejar, no podría pararme", reconoce.
"Qué bueno que fui yo. No podría soportar ver a un hijo pasando por esto. Qué bueno que fui yo y no ellos", agrega.
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Caída del pelo
Durante el tratamiento, uno de los procesos más difíciles para la animadora ha sido la caída del cabello y, especialmente, el momento en que se tuvo que cortar el pelo al rape.
"No pensé nunca que me iba a afectar tanto estar completamente calva. Y sí. Me pasó algo", reconoce en el documental.
Claudia Conserva reconoce que cortarse el pelo al rape la afectó.
"He estado más inestable emocionalmente... el hecho de estar sin pelo... ya no tienes forma de escapar de que estás enferma", añade.
El filme refleja la angustia por la que ha tenido que pasar en los últimos meses. La famosa animadora asegura que ya no tiene motivaciones, que está triste, cansada.
"Estoy agotada, cansada de tener cáncer", señala.
Actualmente, Claudia Conserva sigue luchando contra la enfermedad.
A pesar de que su evolución ha sido buena, ella continúa en recuperación y alejada de las pantallas.
Dentro de las pocas declaraciones públicas que ha hecho en estos últimos meses, en marzo aseguró que no tiene fecha de regreso a la televisión por el momento.

Claudia Conserva es una presentadora estrella de la televisión chilena. De 49 años, el 17 de junio de 2022 su vida cambió para siempre, cuando le diagnosticaron un cáncer de mama triple negativo, una de las formas más agresivas de esa enfermedad.
Conserva estaba abocada a la conducción de televisión antes de abandonar toda actividad para dedicarse a recobrar su salud, pero también se destacó como actriz, luego de que, con 16 años, ganara el concurso de belleza Miss 17. El jueves pasado la Televisión Nacional de Chile (TVN) estrenó el documental “Brava” en el que, durante tres capítulos, relata en primera persona su lucha contra el cáncer.
Según la Asociación Americana del Cáncer, el cáncer de mama triple negativo (TNBC, por sus siglas en inglés) representa alrededor del 10% al 15% de todos los cánceres de mama. “El término cáncer de mama triple negativo se refiere al hecho de que las células de este cáncer no contienen receptores de estrógeno ni de progesterona. Tampoco producen exceso de la proteína HER2. (El resultado es “negativo” en las tres pruebas realizadas a las células)”. Además, admitió que “difiere de otros tipos de cáncer de mama invasivo en que crece y se propaga más rápido, tiene opciones de tratamiento limitadas y un peor pronóstico” y, además, “hay más probabilidades de que regrese después del tratamiento en comparación con otros tipos de cáncer de mama”, puntualizó la entidad.
Claudia aseguró a Infobae que estuvo dispuesta a mostrarse, aún en su extremo más vulnerable, como se la ve en el documental, porque tiene un objetivo claro: “Mover a las mujeres para que se hagan su mamografía. Mostrar lo dura y descarnada que es la enfermedad. Que las familias de los que la padecen sepan que es compleja y empatizar con ellos porque el cáncer es un drama familiar”.
En un diálogo que mantuvo con este medio, aseguró que creyó que esa misión era tan importante que, incluso, franqueó la resistencia de su propia familia, que integran su marido y sus dos hijos de 19 y 21 años.
El documental está filmado en gran parte por ella misma con su celular en los momentos mismos en que llevaba adelante su tratamiento y su recuperación, en el lugar de internación y en su casa, lo que le da un clima íntimo y cercano. “Mi familia nunca estuvo de acuerdo con que me grabara, encontraban que era macabro, que era cruel, si yo no sobrevivía, tener esas imágenes, ese material. Así es que fue todo un tema familiar y más aún hacerlo documental y compartir unos momentos tan íntimos, pero yo soy así, a pesar de que ellos se oponían les pedí perdón y les dije que lo iba a hacer igual”.
“Como comunicadora, con más de 30 años en televisión, sentí que (mostrar su calvario personal durante el tratamiento) era darle un sentido a tanto sufrimiento, que era mi deber compartir mi experiencia de lucha contra un cáncer triple negativo, que es de los más agresivos. Soy muy disciplinada con mis exámenes, cada año me chequeo entera y esta vez fue un tumor que apareció muy rápido, absolutamente invisible para mi. Nunca sentí algo extraño en la mama derecha, la verdad es que fue muy sorpresivo”, advirtió.

Y destacó la importancia de su entorno para superar ese trance. “A un año del diagnóstico, estoy convencida de que la contención a tu alrededor es importante y deben tener mucha paciencia porque los efectos de las drogas te hacen transitar por estados emocionales que nunca antes vieron en ti”.
Cuando se le pidió que compartiera cuál había sido el peor momento desde su diagnóstico, la conductora confesó: “Soy madre de dos hijos. Matilda, de 19, y Renato, de 21. Decirles la verdad y verlos sufrir fue para mí lo más difícil. Lo mismo con mi marido, Juan Carlos Valdivia, también comunicador, con quien llevamos más de 30 años juntos. Verlo lleno de impotencia, desolado, suplicándome que no lo dejara solo, eso fue lo más triste y difícil”.
Su esposo en una parte del documental expresó emocionado su desazón ante la situación. En un tramo aseguró: “La vi durmiendo, ojerosa, sin cejas ni pestañas, pelada, muy pálida y pensé ‘no va a salir de esto, la perdí´, porque no sabía si iba a despertar”.
En uno de los capítulos se la puede escuchar decir a ella: Tras el diagnóstico “me volví loca, desaparecí, me morí en vida, yo me morí”. Las noticias no siempre eran buenas: “El médico me dijo ‘puede ser que te hagamos un análisis en tres meses y tengas metástasis en otras partes de cuerpo’”. Antes del cáncer “yo vivía viajando, comiendo, tomando, fumando, haciendo otra vida”, agregó. “Siento que soy infinitamente más infeliz que antes”.
Claudia le dijo a Infobae que sintió que el documental “es crudo, fuerte” porque “me propuse mostrar la enfermedad tal cual la viví, sin maquillarla, descarnada y ha sido un tema acá en Chile. En términos de sintonía fue número uno, por lo tanto, había interés en ver el documental. Algunos no fueron capaces de verlo, pero la gran mayoría agradece la honestidad de Brava y que haya instalado el tema del cáncer y la mamografía de los cuales a nadie le gusta hablar”.
El cáncer “ha sido la experiencia más dolorosa y triste de mi vida, sin embargo, tenía que enfrentarla. No hay salida. Una escritora norteamericana (Anne Boyer) en su libro “Desmorir” describe tal cual es la sensación. Dice: ‘Elegir hacer quimioterapia es como elegir saltar de un edificio cuando te están apuntando con una pistola en la cabeza’”.

Conserva usa términos bélicos para hablar de su lucha contra el cáncer y defiende esta postura. “Cada cáncer es una experiencia única y cada cual se enfrenta como quiere. Yo me transformé en vikinga y me creía una guerrera, me hacía tatuajes en cada quimioterapia y recorría mi cuerpo por dentro, dándole instrucciones explicándole a mis órganos y células cuál era la estrategia. A muchos les molesta el lenguaje bélico, pero siento que cuando estás con la muerte tan cerca, hay que aferrarse a lo que uno pueda, en mi caso, me batí a duelo y gané esta primera batalla”.




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