
Al mismo tiempo, una red de metro más densa, e incluso taxis aéreos, podrá facilitar la movilidad sin coches. En el futuro, los ciudadanos deberían poder vivir, trabajar e ir de compras en sus propios distritos. La idea es que ningún viaje dentro de la ciudad tenga que durar más de 15 minutos.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha cerrado barrios enteros a los coches para reducir la contaminación del aire. Copenhague construye ciclovías que pronto conectarán ciudades de todo el país, de forma que el automóvil pronto pueda volverse innecesario, incluso para empresas y empleados.
En Berlín, se está construyendo una ciudad modelo en los terrenos del antiguo aeropuerto de Tegel. Se la dotará de estaciones de vehículos compartidos para hacer innecesario el coche propio.
El objetivo: más espacio para ciclistas y personas que viajan a pie. Sin embargo, estas visiones siempre encuentran resistencia.
La transformación suele tardar mucho más de lo previsto.
Este documental muestra enfoques innovadores para una exitosa revolución en el tránsito en diferentes ciudades: Barcelona, Berlín, París, Copenhague y Singapur.
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