
Así lo ordenó este lunes el juez del Tribunal Supremo estatal de Nueva York Juan Merchan, en rechazo a una solicitud por parte de varias organizaciones de medios para transmitir el histórico proceso.
El juez Merchan señaló en la orden judicial que solo se permitirá la entrada de cinco fotógrafos al banco del jurado previo a la lectura de cargos.
Al justificar su decisión, el juez explicó que aunque los medios tiene un interés “importante y sin duda genuino” en retransmitir lo que suceda al interior de la corte, este debe ser sopesado junto a intereses “contrapuestos”.
Los abogados del ex mandatario expresaron en la mañana del lunes ante el juez su desacuerdo frente a la petición de los medios, asegurando que retransmitir la lectura de cargos crearía una “atmósfera de circo” y sería “inconsistente con la presunción de inocencia” de Trump.
En su decisión, el juez no obstante reconoció la importancia de la comparecencia del ex presidente republicano ante la justicia.
“Esta imputación involucra un asunto de una importancia monumental que no puede ser cuestionada”, escribió el juez Merchan.

Trump ha asegurado que el fiscal del distrito de Manhattan Alvin Bragg, encargado de su imputación, le acusará este martes de un total de 33 cargos.
Trump ha señalado que el fiscal ha “filtrado ilegalmente los 33 puntos de la acusación”, que ha calificado de “patética”, según una serie de mensajes publicados en su red social Truth Social.
El ex mandatario ha cargado de nuevo contra Bragg, a quien ha propuesto que se acuse a sí mismo “si realmente quiere limpiar su reputación”. “Bragg debería dimitir ya”, ha reiterado.
Asimismo, ha indicado que “no hay cambios ni sorpresas” respecto de las acusaciones de las que el fiscal informó directamente al gran jurado, y ha subrayado que “no hay delito” por su parte.
En las últimas horas, Trump ha llegado a Nueva York, donde este martes tiene prevista una comparecencia ante un tribunal de Manhattan respecto al caso de presunto soborno a la actriz de cine porno Stephanie Clifford, conocida como Stormy Daniels.
Trump fue imputado el jueves por el posible pago secreto de 130.000 dólares (más de 120.000 euros) a Clifford por parte del ex abogado del expresidente Michael Cohen. Trump se ha convertido así en el primer ex mandatario estadounidense en ser imputado, lo que podría acabar con sus aspiraciones de retornar a la Casa Blanca en las elecciones previstas para 2024.
El ex presidente publicó un comunicado tras su imputación en el que denunció “persecución política e interferencia electoral”. “Esto no se ha hecho nunca antes en la historia de nuestra nación”, recriminó, al tiempo que ha acusado a “los demócratas de la izquierda radical” de “una caza de brujas para destruir el movimiento ‘Make America Great Again’” e incidió en que es “una persona completamente inocente”.
Trump se convirtió el jueves en el primer ex presidente del país en afrontar cargos penales tras ser imputado por un gran jurado de Nueva York en un caso relacionado con el pago de un soborno a la actriz porno Stormy Daniels, con la que el ex mandatario tuvo un “affaire” en 2006.
Los cargos exactos por los que ha sido imputado se desconocen porque el escrito de acusación está bajo secreto de sumario, pero el martes un juez de Nueva York le leerá los cargos y posiblemente se conocerá exactamente de qué está acusado y a qué pena podría enfrentarse.
(Con información de EFE y Europa Press)

El ex presidente estadounidense Donald Trump llegó este martes a la Torre Trump, en la 5ª Avenida de Nueva York, donde tiene previsto pernoctar, para comparecer el martes ante un juez de Manhattan acusado de pagar en negro para comprar el silencio de una actriz porno durante la campaña electoral de 2016.
El multimillonario, llegó a su rascacielos, bajo fuertes medidas de seguridad, hacia las 14h15 (20H15 GMT) tras aterrizar con su avión privado en el aeropuerto de La Guardia procedente de Florida.
El multimillonario, el primer ex presidente de Estados Unidos en declarar ante un tribunal como imputado ante la justicia penal, aterrizó a las 15h25 (19h25 GMT) en el aeropuerto de La Guardia, en Queens, en su avión privado, que lleva su nombre estampado en el mismo, procedente de su mansión Mar-a-Lago en Florida.
La Torre Trump en la 5ª Avenida se encuentra blindada por la policía, en alerta máxima en previsión de posibles disturbios.
Antes de abandonar Florida, el multimillonario, que aspira a llegar de nuevo a la Casa Blanca en los comicios de 2024, escribió en su red Truth Social que viajaba a Nueva York para “devolver la grandeza a EEUU” y declararse víctima de “una caza de brujas en un momento en que (su) gran país se hunde en el infierno”.
El martes, como parte de su comparecencia, se someterá al procedimiento estándar de toma de huellas dactilares y fotografía, lo que probablemente dará lugar a una de las fotos de ficha policial más famosas de la era moderna, antes de escuchar del juez -de origen colombiano-, Juan Merchán, los cargos que le imputa la fiscalía, todavía reservados.
Trump se declará no culpable, según han adelantado sus abogados, por lo que el caso se dirige hacia un juicio.

La instrucción gira en torno a los 130.000 dólares pagados a la estrella porno Stormy Daniels antes de las elecciones de 2016, para comprar su silencio por una supuesta relación extramarital ocurrida diez años antes, algo que Trump siempre ha negado.
“El fiscal corrupto no tiene caso”, dijo sobre Alvin Bragg, que lo imputó. “Lo que sí tiene es una jurisdicción donde es IMPOSIBLE que yo tenga un Juicio Justo”, en referencia a la carácter demócrata de su ciudad natal.
Aunque “no hay amenazas creíbles” para Nueva York, el alcalde Eric Adams, secundado por los máximos responsables de la seguridad, lanzó este lunes una advertencia: “Agitadores: contrólense”.
Adams mencionó específicamente a la congresista radical Marjorie Taylor Greene, “conocida por difundir desinformación y mensajes de odio”, que ha convocado una manifestación el martes. “Mientras esté en la ciudad compórtese bien”, le pidió.
Trump tiene previsto dar un discurso el martes a las 20H15 (00H15 GMT del miércoles) a su regreso a Florida.
El caso de Daniels es sólo una de las investigaciones que amenazan al ex presidente, que también está investigado por su posible papel en la insurrección del 6 de enero de 2021 en el Capitolio estadounidense, el manejo y custodia de documentos clasificados tras abandonar la Casa Blanca.
Y quizá el más importante, por presionar a funcionarios para anular la victoria de Joe Biden allí en 2020, con una llamada telefónica grabada en la que pedía al secretario de Estado que “encontrara” suficientes votos para revertir el resultado.
Biden, consciente de que cualquier declaración suya podría alimentar las quejas de Trump que critica el sistema judicial como “instrumentalizado” políticamente, es uno de los pocos demócratas que guardan silencio sobre la acusación de su rival político.
(Con información de AFP)
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