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Guatemala: el Congreso aprueba una ley que prohíbe el matrimonio homosexual y eleva las penas por aborto

El Congreso de Guatemala votó a favor de una ley que prohíbe el matrimonio homosexual y eleva la pena de prisión por aborto, que solo se permite en el país cuando la vida de la madre corre peligro.

La Ley para la Protección de la Vida y la Familia, o iniciativa 5272, también prohíbe la enseñanza de la diversidad sexual en las escuelas.

Fue aprobada en la noche de este martes por una abrumadora mayoría en el Congreso. Solo ocho legisladores de 160 votaron en contra.

Para que entre en vigor, deberá ser firmada por el presidente Alejandro Giammattei. Todavía no está claro si el mandatario la ratificará, pero muchos miembros (102) de su partido, el grupo conservador Vamos, votaron a favor.

Según la ley, las mujeres que "se hayan provocado su propio aborto o hayan dado su consentimiento a otra persona para que lo lleve a cabo" enfrentarán un mínimo de cinco años de cárcel, pero las sentencias podrían ser mucho más altas.

Si la firma el presidente, reformará el Código Civil de Guatemala para "prohibir expresamente los matrimonios entre personas del mismo sexo".

La ley también estipula que se prohíba a las escuelas enseñar a los alumnos "cualquier otra cosa que no sea que la heterosexualidad es lo normal".

Manifestación contra el aborto, 2018

FUENTE DE LA IMAGEN,JOHAN ORDONEZ/GETTY IMAGES

Pie de foto,

La Ley para la Protección de la Vida y la Familia aplica al menos cinco años de cárcel para las mujeres que busquen abortar.

"Inconstitucional"

La medida legislativa fue presentada por primera vez en abril de 2017 por un grupo de parlamentarios que se autodenominan "provida", un concepto que causa controversia en una sociedad especialmente dividida por el tema de la interrupción del embarazo.

Una de las legisladoras que apoyó el proyecto de ley, Patricia Sandoval, dijo que "bajo el concepto de familia entendemos la unión entre un hombre y una mujer".

El defensor de los derechos humanos, Jordán Rodas, de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), calificó la ley de violación de derechos y de "retroceso para la libertad" y prometió desafiarla.

Agentes de policía hacen guardia a las puertas del Congreso de Guatemala, el 8 de marzo de 2022.

FUENTE DE LA IMAGEN,JOHAN ORDONEZ/GETTY IMAGES

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Agentes de policía hacen guardia a las puertas del Congreso de Guatemala, el 8 de marzo de 2022 (Día de la Mujer).

La diputada opositora Lucrecia Hernández instó al presidente Giammattei a vetar la ley, argumentando que es inconstitucional.

Para asociaciones feministas y defensoras de la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) esta es una ley "antiderechos".

 AP

Guatemala

La ley que endurece las penas para el aborto y la prohibición del matrimonio igualitario y de incluir en la educación temas sobre la diversidad sexual aprobada por el Congreso de Guatemala generó el rechazo de un sector de la población, mientras el oficialismo designó a la Ciudad de Guatemala la Capital Pro Vida de Iberoamérica.

Con 101 votos a favor de oficialistas y aliados, ocho en contra y 51 ausencias, el Parlamento aprobó la noche del martes la ley de Protección a la Vida y la Familia que contiene cambios en el Código Penal, entre ellos, el aumento de tres a 10 años de prisión a las mujeres que aborten.

La norma también amplía las penas a médicos y a aquellos que faciliten la interrupción del embarazo y la aumenta hasta 50 años de cárcel si se practica un aborto sin consentimiento y en consecuencia la madre muere, delito que antes tenía una condena a 12 años de prisión.

La legislación guatemalteca exceptúa como no punible el aborto terapéutico pero la nueva ley establece más requisitos para que esta excepción se aplique.

La aprobación va en camino contrario a lo que han hecho otros países en Latinoamérica como Colombia, que el mes pasado amplió el acceso al aborto cuando la Corte Constitucional votó a favor de legalizar el procedimiento hasta la semana 24 de embarazo. En septiembre, la Corte Suprema de Justicia de México dictaminó que el aborto no era un delito y que era inconstitucional castigarlo y en enero del año pasado entró en vigor en Argentina una ley que permite el aborto electivo hasta la semana 14 de embarazo y más allá en casos de violación o riesgo para la salud de la mujer. La norma fue aún más significativa porque el papa Francisco es argentino.

La abogada feminista Stephanie Rodríguez explicó que al aumentar las penas de prisión “abre la posibilidad a que estas (las mujeres) sean investigadas penalmente si se tiene la pérdida del embarazo de forma natural”.

Organizaciones y defensores de derechos humanos criticaron que la norma criminaliza a las mujeres que abortan y reduce los derechos humanos de las personas LGBTI.

El Procurador de los Derechos Humanos. Jordán Rodas, anunció que presentará una demanda de inconstitucionalidad por considerar que la nueva ley está fuera del ordenamiento jurídico y es discriminatoria.

“Es una vergüenza que en pleno 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer) el Congreso haya dado una puñalada a las mujeres en Guatemala, un retroceso. Cuando el mundo se está abriendo, Guatemala esta retrocediendo limitando derechos y poniendo en riesgo a las mujeres”, dijo el procurador.

La ley también incluye prohibiciones como la del matrimonio o el reconocimiento de la unión libre de parejas del mismo sexo.

Cristian González, de Human Rights Watch, dijo que la norma es “peligrosa, representa una amenaza a los derechos de las mujeres y personas LGBT en el país”.

Además de la nueva ley, el gobierno sumó el miércoles la declaración del país centroamericano como Capital Pro Vida de Iberoamérica y la celebró este 9 de marzo, Día de la Vida y la Familia según otra norma aprobada por el Congreso en febrero.

El presidente Alejandro Giammattei dijo que el evento es “una invitación a unirnos a los guatemaltecos, a proteger la vida desde su concepción hasta la muerte natural, es un día para celebrar que tenemos un país que aprende, enseña y hace todo o posible por respetar la vida desde su concepción”.

Luis Lam, el embajador de Guatemala en las Naciones Unidas y uno de los propulsores y organizadores del evento, dijo que “Guatemala tomó la valiente decisión de unirnos al consenso de Ginebra que es una coalición de países que a nivel internacional declaran la defensa de la vida y la familia de forma contundente, estableciendo que el aborto no es un derecho humano como algunos pretenden llamar y que la familia es la institución fundamental de la sociedad”.

La nueva ley también prohíbe a las entidades educativas públicas y privadas promover en la niñez y adolescencia políticas o programas “que tiendan a desviar su identidad según su sexo al nacer”.

Según el Observatorio de Salud Reproductiva entre enero y diciembre de 2021 se registraron 72.077 nacimientos de madres de entre 15 y 19 años y 2.041 de niñas de 10 a 14 años.

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