
Especialistas explicaron cuáles son los hábitos más comunes de los principiantes que ponen en riesgo su salud
Realizar actividad física tiene sus secretos. No todo se
trata de tener voluntad y estar asociado a un club o un gimnasio. Cuando
se comienza a ejercitar, la persona ya tiene incorporada una cantidad
de hábitos, que quizá no le faciliten llegar a sus objetivos. Además,
hay costumbres que se deben eludir sin importar la disciplina, ya que
hasta pueden poner en peligro a la salud.
No llenarse con agua
La
hidratación es fundamental para realizar cualquier ejercicio, pero
beber de más puede tener efectos contraproducentes al momento de
realizar una rutina.
"Si
tienes sed antes de un entrenamiento, se debe beber un poco menos de
medio litro de agua, un poco más de un vaso común, justo antes de
comenzar; en lo posible se le puede añadir algunos electrolitos", dijo
Maurice Williams, personal trainer y fitness coach de Move Well Fitness.
"Pero
no se debe beber mucho de una vez, ya que da la sensación de saciedad y
no permite un entrenamiento eficaz. Además de tener que ir al baño todo
el tiempo, los riñones van a sufrir, ya que están adaptados a procesar
un litro de agua por hora. Obligarles a hacer más que eso puede conducir
a la hiponatremia, cuando el nivel de sodio en la sangre es demasiado bajo", agregó.
No estirar en frío
Es
un clásico. Muchas personas realizan estiramientos antes de entrenar
cuando los músculos están todavía fríos. Pésima idea. "La mejor manera
de estirarse es en movimiento, lo que se conoce como estiramiento
dinámico", dijo a Infobae Claudia Lescano, licenciada en alto rendimiento y preparadora física.
La
especialista recomendó no realizar el famoso "estiramiento en frío",
conocido como estático, que es el que se realiza sin moverse. "Para
estirar se necesita ir aumentando la temperatura corporal. Hacerlo en
frío puede provocar lesiones, como tirones y esguinces", agregó.
No excederse en el ejercicio cardiovascular
¿Cuándo
se debe realizar ejercicios cardio por tiempo prolongado? Esta pregunta
es una de las más comunes que reciben los entrenadores personales. La
cuestión del tiempo es fundamental, pero –dicen los especialistas- la
respuesta depende de cuál es el objetivo del ejercicio.
"Realizarlos
durante más de 20 minutos no es una buena idea. Si lo que se busca es
construir musculatura lo recomendable es no exceder este tiempo, ya que
se puede romper el tejido muscular", dijo Williams.
"Si
el fin es el de fortalecer los huesos o mejorar la condición física en
general, las sesiones largas no tienen efectos contraproducentes", sumó
Lescano.
Nada de alcohol
Los
efectos del alcohol son conocidos. Si bien muchas personas se ponen
"alegres" con su consumo desmedido, la realidad científica marca que es
un depresor del sistema nervioso central.
Además,
puede tener una gran cantidad de azúcar que aumenta los niveles de
insulina y produce deshidratación, estrecha los vasos sanguíneos y
deteriora la coordinación.
Evitar el café
La cafeína puede conducir a la deshidratación y algunos estudios
resaltaron que aumenta las catecolaminas, que son las hormonas del
estrés. Además de estimular el cortisol (una hormona que "mata" el
músculo asociada al estrés), puede provocar picos de insulina.
Además,
la mayoría de las bebidas energizantes tienen exceso de cafeína que
puede conducir a hipertensión arterial y acelerar el corazón.
"No
hay ninguna razón para consumir bebidas energizantes, cuando se pueden
obtener los mismos beneficios con un jugo fresco, que no tiene azúcar y
es más natural. Es más, una licuado con proteínas aumentará la energía
de inmediato", explicó Williams.
No tomar calmantes
Los
analgésicos producen una sensación de relajo que puede ser peligrosa
cuando, por ejemplo, se está por levantar peso. Esto abre la posibilidad
a los accidentes. Por otro lado, un estudio encontró que los antiinflamatorios tomados antes de un entrenamiento pueden causar problemas en los intestinos.
No comer de más, ni de menos
"En
el desayuno se deben consumir 1 o 2 porciones de hidratos de carbono
como cereales, panes, barras, galletas, leche/yogur", dijo a Infobae la especialista en nutrición deportiva Dolores Pizarro.
Es
necesario azúcar (carbohidratos) para tener energía durante el
entrenamiento. Una merienda nutritiva unos 45 minutos antes de ir al
gimnasio- también es una gran idea, pero el plato debe incluir
carbohidratos y proteínas. Una buena opción es un batido de bayas, yogur
o banana.
"Un pequeño bocado de 200
calorías es suficiente. Consumir más que eso puede causar calambres
estomacales, dolor abdominal o náuseas. El cuerpo va a estar preocupado
por realizar el proceso digestivo en vez de transportar los nutrientes a
los músculos".
Por otro lado, tampoco es
recomendable ejercitar con el estómago vacío. Lezcano agregó: "La única
manera de conseguir la energía necesaria para realizar ejercicios es
consumiendo los nutrientes necesarios".

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