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Cayó narco oculto en "habitación del pánico"



La Policía de España detuvo a uno de los fugitivos británicos más buscados. Se escondía detrás de una pared falsa, donde tenía una lujosa habitación

La Policía española arrestó a uno de los fugitivos británicos más buscados. Lo llamativo es que se encontraba en una habitación del pánico (sala oculta de los hogares para resguardarse de los robos) detrás de una pared falsa de una vivienda del sur del país.

Se llama Mark Allan Lilley, tiene 41 años, y residía en una casa de Alhaurín de la Torre, Málaga. Los agentes descubrieron la pared falsa que conducía a una sala desde la que el sospechoso observaba lo que ocurría en el exterior mediante un sistema de video.

La Policía informó en un comunicado que Lilley se entregó al ver que no tenía escapatoria. Había sido condenado a 24 años de prisión por narcotráfico en 2000, pero se fugó cuando se encontraba en libertad bajo fianza.



Según los investigadores, había cambiado su apariencia y usaba una identidad falsa. Lilley se había convertido en los últimos años en un experto en Vale Tudo, una modalidad de combate en la que se usan técnicas y artes marciales.

En el comunicado, se detalla que una vez que los agentes especializados averiguaron el lugar donde residía el fugitivo, asaltaron la vivienda con el apoyo del Grupo operativo Especial de Seguridad (GOES).

Los hechos por los que era buscado se remontan a 1997 y se producen en el Condado de Lancashire. Su pareja del momento y un socio lo pusieron, con declaraciones, al frente la organización narcotraficante.

En ese entonces, dieron con el domicilio de la pareja de Lilley, donde se descubrieron drogas -heroína, MDMA, cocaína, cánnabis y anfetaminas- cuyo valor ascendía a 750.000 dólares. Un año después, detuvieron a un socio también con drogas de diferentes tipos valoradas en 380.000 dólares y una pistola.




Ambos admitieron estar involucrados en el transporte y tráfico de drogas e identificaron a Lilley como el responsable de la banda.

Cuando la policía registró su domicilio, en mayo de 1998, encontraron 3.000 dólares en efectivo, y negó haber participado en el tráfico de drogas. A pesar de ello, fue imputado de siete infracciones.

Durante el juicio, que comenzó en febrero del año 2000, Lilley fue puesto en libertad bajo fianza. En abril, no compareció ante el Tribunal para cumplir con las condiciones de su libertad condicional, por lo que fue emitida una orden de detención contra él.

El juicio continuó en su ausencia y fue declarado culpable de todas las infracciones, y fue sentenciado a 24 años de prisión. Ahora, deberá cumplir la totalidad de la pena.

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