Nueva York.- El nombre del senador estatal de Nueva
York Adriano Espaillat volverá a estar en la papeleta en las elecciones
del próximo noviembre tras derrotar el pasado jueves, por partida doble,
al asambleísta Guillermo Linares en una de las campañas más
controvertidas de las primarias demócratas en la ciudad.
Espaillat había acumulado cerca de la medianoche el 65 % de los votos
en el distrito senatorial 31, al que representa hace dos años, y que
volvió a dar su voto de confianza al legislador, que contó con el apoyo
del gobernador Andrew Cuomo y toda la maquinaria demócrata.
“Creo que éste es un tiempo de reflexión, de reconciliación, de sanar
todos los malestares”, surgidos durante la campaña, dijo Espaillat en
declaraciones al canal 41 de la cadena Univisión.
“Llamo a todos los demócratas a unirnos para reelegir al presidente
Barack Obama”, agregó Espaillat rodeado de cientos de seguidores que
celebraban esta noche su victoria y que ya pronto comenzarán el proceso
para enfrentar las elecciones de noviembre.
El distrito 31 incluye el Alto Manhattan, donde radica la mayor
comunidad dominicana fuera de su país, que tuvo que decidir entre dos de
los suyos, ambos son inmigrantes que se han destacado por su activismo y
han hecho historia en Nueva York: Linares, cuando en 1991 llegó al
Concejo convirtiéndose en el primer dominicano electo en la ciudad, y
Espaillat, cuando en 1996 fue el primero en la Asamblea estatal, silla
que ahora ocupa Linares.
Con esta contienda, Espaillat, que el pasado febrero perdió en su
intento de derrotar en primarias al veterano congresista Charles Rangel,
no sólo venció a su compatriota, sino que su protegida, Gabriela Rosa,
se impuso sobre Mayra Linares, la hija del asambleísta que aspiraba a
sustituir a su padre en la legislatura estatal.
De esta forma, Rosa se convierte en la primera dominicana en aspirar a
la asamblea estatal y en el caso de Nueva York, quien gana la primaria
también gana las elecciones de noviembre, por lo que ya muchos celebran
su victoria.
La campaña entre Linares y Espaillat fue subiendo de tono al punto
que el senador llamó “traidor” a Linares por haber apoyado a Rangel en
las primarias de febrero, lo que alegan dividió el voto evitando así que
el dominicano se convirtiera en el tercer congresista latino por el
estado de Nueva York.
Las primarias demócratas dejarán al parecer un sinsabor también para
la asambleísta Naomi Rivera, de El Bronx y origen puertorriqueño, que
esta noche perdía frente al agente de bienes raíces Mark Gjonaj, de
origen albanés.
Rivera acudió a las urnas en medio de un escándalo por denuncias de
presuntamente haber contratado en sus oficinas legislativas a dos
hombres con el que se alega tenía una relación sentimental, sin que
ninguno de los dos tuviera la preparación profesional para ello.
Las denuncias, que hizo uno de los dos hombres, motivó que la Fiscalía General iniciara una investigación de las denuncias.
Otros senadores y legisladores latinos no tuvieron problemas para revalidar en las urnas.
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