

Tras la decisión de la fiscalía, estos son los pasos que le queda dar a los hermanos Menéndez para recuperar la libertad tras casi 35 años en una celda.
Los hermanos Menéndez están más cerca que nunca de recuperar la libertad que nunca tras el explosivo anuncio el jueves de la fiscalía de Los Ángeles de que solicitará una pena menor para los dos presos por el asesinato de sus padres.
Pero si bien la decisión del fiscal de distrito de Los Ángeles, George Gascón, es un paso decisivo, los hermanos Lyle y Erik Menéndez aún tienen que superar un par de obstáculos para finalmente abandonar la prisión tras más de tres décadas encarcelados.
En primer lugar, Gascón dijo que presentará este viernes en el tribunal superior estatal de Los Ángeles una petición para que se vuela a sentenciar a los hermanos, en esta ocasión por asesinato, con el fin de que la pena que se les imponga sea de 50 años a cadena perpetua, lo que por la edad a la que fueron encontrados culpables en 1996, les daría derecho inmediatamente a la libertad condicional. Ahora mismo no la tienen, pues en su momento fueron condenado a cadena perpetua sin derecho a libertad provisional.
La abogada y experta en derecho criminal californiano Neama Rahmani dijo a People que a partir de se momento queda en manos del juez al que se le asigne la petición determinar si los Menéndez siguen en prisión, se les concede un nuevo juicios o se les reduce la pena, que es lo que pide la fiscalía. El juez tiene 30 días para llegar a una decisión desde el momento que la solicitud de la fiscalía llega a su despacho.
Rahmani dijo que teniendo en cuenta que es la fiscalía quien pide la nueva sentencia, lo más probable es que el juez dé su visto bueno. Una vez el juez les impone la nueva condena y por tanto adquieren el derecho a pedir libertad condicional, recae en la junta estatal de libertad provisional concederla, en base a criterios como el comportamiento de los reos tras las rejas o su riesgo de reincidencia.
El abogado de los Menéndez, Mark Geragos, dijo que sus clientes podrían estar libres para Thanksgiving. "Tengo la esperanza de que reciban una audiencia justa", agregó.
Claro que el juez puede rechazar la petición de la fiscalía, decisión que los hermanos podrían apelar. Asimismo, como advirtió la analista legal de NBC, Laura Jarrett, en el Today Show, la ultimísima palabra la tiene el gobernador Gavin Newsom, quien puede aceptar o bloquear la decisión de la junta de libertad provisional.
Lyle, de 56 años, y Erik, de 53, cumplen actualmente penas de cadena perpetua sin libertad condicional tras ser declarados culpables en 1996 del asesinato en primer grado de sus padres, José y Kitty Menéndez cinco años antes.
Los hermanos reconocieron ser los responsables de la muerte, pero adujeron defensa propia porque acusaron a su padre de haberlos abusado sexualmente durante años con el silencio cómplice de su madre. Los fiscales, en cambio, sostuvieron durante el proceso que el móvil del crimen era el deseo de heredar el sustancial patrimonio familiar.
El primer juicio celebrado en 1993 concluyó sin que el jurado llegara a un veredicto. En el segundo, el juez del caso consideró inadmisibles las pruebas de supuesto abuso presentadas por la defensa.
El caso, que tuvo una gran repercusión mediática en los años noventa, ha vuelto a acaparar la atención del público a raíz del estreno de la serie Monsters: The Lyle and Erik Menendez Story en Netflix.
Si no te quieres perder nada, suscríbete gratis aquí al boletín de People en Español para estar al día sobre todo lo que hacen tus celebridades favoritas, las noticias más impactantes y lo último en moda+belleza.
Lo cierto es que la fiscalía encabezada por Gascón lleva revisando desde el año pasado un recurso de habeas corpus presentado por los abogados de los hermanos en el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles en la que se cita la aparición de nuevas pruebas.
Dichas pruebas incluyen acusaciones de abusos sexuales por parte de Roy Rosselló, antiguo miembro de la banda puertorriqueña Menudo, contra José Menéndez, quien según el cantante lo violó en los años ochenta.
Otra de las nuevas pruebas es una carta recién descubierta en la que Erik cuenta a su primo Andy Cano, ya fallecido, los supuestos abusos sexuales cometidos por su padre meses antes de los asesinatos.
En la serie Monsters de Netflix, que ha vuelto a poner este célebre caso en el ojo del público, Javier Bardem da vida a José Menéndez y Chloë Sevigny a Kitty Menéndez, mientras que el actor Cooper Koch encarna a Erik y Nicholas Alexander Chávez a Lyle.
Los hermanos cumplen desde hace más de tres décadas dos cadenas perpetuas consecutivas sin libertad condicional por el asesinato de sus padres en 1989 en su casa de Beverly Hills, en Los Ángeles.
La cuestión queda ahora en manos de un juez, al que Gascón mañana viernes hará llegar la recomendación de que elimine las condenas perpetuas sin libertad condicional y que los sentencie en su lugar por asesinato pero con derecho a libertad condicional.
Y es que, bajo la legislación actual, como eran menores de 26 años cuando cometieron los crímenes, tendrían derecho a ello, explicó Gascón.
"No hemos llegado a un acuerdo universal, porque hay miembros de mi equipo que cree que los hermanos deberían pasar el resto de sus vidas en la cárcel, mientras otros se inclinan por su inmediata liberación", reconoció.
"Pero creo que una nueva sentencia es lo apropiado".
En unas declaraciones anteriores a la cadena estadounidense ABC, Gascón dijo que una revisión de la sentencia tomaría en cuenta el tiempo que llevan en prisión, así como su conducta.
El abogado de los hermanos, Mark Geragos, los ha descrito como “presos modelo” que han trabajado “incansablemente para reformarse sin la esperanza de ser liberados”.

En 1989 los hermanos mataron a tiros a sus padres, José y Kitty Menéndez, en su mansión de Beverly Hills, en lo que, según alegaron los fiscales durante el juicio en el que fueron condenados, fue un complot para heredar la fortuna familiar.
Cuando fueron detenidos, los fiscales dijeron que el parricidio estuvo motivado por la codicia. Por su parte, los abogados de los hermanos dijeron que estos habían sido abusados sexualmente por su padre durante años, con el conocimiento de su madre, y que eso los llevó a cometer los asesinatos.
Este cruce de acusaciones, realizadas en un juicio televisado, hicieron que el caso cobrara gran notoriedad en Estados Unidos.
En el primer juicio al que se sometieron los hermanos en 1993 el jurado no pudo acordar un veredicto.
En un segundo juicio celebrado en 1996, a los abogados de los Menéndez no se les permitió presentar la mayoría de las pruebas relacionadas con los presuntos abusos sexuales que sufrieron, y estos fueron declarados culpables y condenados a cadena perpetua sin libertad condicional.
Lyle Menéndez tenía 21 años y Erik Menéndez 18 en el momento de los asesinatos.

"Creo que los hermanos sufrieron un tremendo problema de disfunción y abuso sexual en su casa", dijo este jueves Gascón, al tiempo que añadió que eso no es excusa para asesinar.
"Apreciamos lo que hicieron mientras estaban en prisión. Aunque no estoy de acuerdo con la forma en que manejaron sus abusos, esperamos que hayan... aprendido", dijo, a lo que agregó que espera que puedan seguir haciendo el bien si se reintegran a la sociedad.
"Creo que han pagado su deuda con la sociedad", subrayó. Aunque "la última decisión la tomará un juez".
Según explicaron funcionarios de la oficina del fiscal de distrito, esto puede tomar entre 30 y 45 días.
En caso de que el juez concuerde con la recomendación y decida dictar la nueva sentencia, también habrá que presentar el caso ante una junta de libertad condicional.
Esta la revisaría y evaluaría también la rehabilitación de los hermanos, antes de dictar si pueden ser o no liberados.
La resolución de Gascón no se esperaba hasta finales de noviembre, tal como él mismo había dicho en la rueda de prensa en la que anunció que revisaría nuevas pruebas del caso.
Sin embargo, decidió acelerar los tiempos "por falta de recursos", explicó este jueves.
Mientras, hay quien señala que dicho adelanto tiene motivaciones políticas, ya que Gascón aspira a ser reelegido en el cargo el 5 de noviembre y las encuestas de intención de voto le dan ventaja a su rival, Nathan Hocham.
Nuevas pruebas
Los familiares que estuvieron presentes en la rueda de prensa agradecieron al fiscal Gascón su "coraje y liderazgo".
"Ahora estamos unidos en nuestra esperanza de que Erik y Lyle reciban la justicia que se merecen y finalmente regresen a casa", dijo AnnaMaria Baralt, sobrina de José Menéndez y prima de los hermanos.
Durante décadas familiares y expertos legales han pedido la liberación de los hermanos, asegurando que no representan una amenaza para la sociedad.
Y desde que en septiembre se estrenara una nueva miniserie en Netflix, tanto el interés público en el caso así como la presión para revisarlo se reactivó.
Fue eso lo que llevó a que el 3 de octubre el fiscal Gascón ofreciera una rueda de prensa para hacer saber que el proceso judicial iba a ser revisado.
Existe “una obligación moral y ética” de revisar las pruebas presentadas por los abogados de los hermanos el año pasado, las cuales demostrarían que fueron víctimas de abuso sexual a manos de su padre y actuaron en defensa propia.
Entre las nuevas pruebas que se examinaron está una carta de 1988 que presuntamente Erik Menéndez le habría enviado a su primo Andy Cano, en la que hace referencia a los abusos de su padre.
"He estado tratando de evitar a papá. Todavía está pasando, Andy, pero es peor para mí ahora. No puedo explicarlo. Tiene tanto sobrepeso que no soporto verlo. Nunca sé cuándo va a pasar y me está enloqueciendo", dice la carta que, según el abogado de la defensa, escribió Erik unos meses antes del crimen.
"Cada noche me quedo despierto pensando en que va a entrar. Necesito sacar eso de mi mente", añade Erik en la carta, que no se conocía en el momento de los juicios.
Andy Cano testificó en los juicios de los hermanos Menéndez que Erik le había hablado de los tocamientos inapropiados de su padre. Cano murió en 2003 de una sobredosis accidental.
Otra prueba que ha salido a la luz recientemente es el testimonio del exintegrante del grupo musical Menudo Roy Roselló, quien asegura que fue abusado por Jose Menéndez cuando era adolescente.
Entonces, Menéndez era vicepresidente ejecutivo de RCA, el sello discográfico con el que había firmado la popular banda juvenil de origen puertorriqueño.
Según la cadena CBS News, socia de la BBC en EE.UU., Roselló afirmó en una declaración jurada en 2023 que cuando tenía 14 años visitó la residencia de los Menendez en Nueva Jersey y, después de que le sirvieran una copa de vino, sintió que perdió el control sobre su cuerpo, lo llevaron a una habitación y allí Jose Menéndez lo violó. En su declaración afirma que no fue la única vez.
A los días del anuncio de la revisión del caso, familiares y allegados de los Menéndez volvieron a hacer un llamado para su liberación.
“Si fueran las hermanas Menéndez, no estarían detenidas”, dijo Anna Maria Baralt, sobrina de José Menéndez, en la concurrida conferencia de prensa. “Hemos evolucionado”.
0 Comentarios