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3 nov. 2020

Cómo ahorrar gasolina: 10 trucos fáciles que te sorprenderán


Conducir conlleva muchísimos gastos
: desde el seguro hasta las reparaciones, pero el que más nota el bolsillo en el día a día es el gasto que conlleva echar gasolina. 

Saber cómo ahorrar combustible es fundamental y existen diferentes maneras y trucos fáciles que te permitirán reducir notablemente tu consumo. 

Son técnicas que puedes realizar sin complicaciones, tanto mientras conduces como cuando vas a repostar.

Sigue leyendo si quieres empezar a llevar a cabo esos trucos fáciles para ahorrar gasolina que te sorprenderán.

Mantén la velocidad uniforme

Siempre que puedas mantén la velocidad lo más uniforme posible. Busca fluidez evitando frenar, acelerar y cambiar de marcha si no es necesario. Para decelerar, levanta el pie del acelerador y antes de accionar el pedal de freno, de ser posible, deja que sea el freno motor el que actúe primero. Si la situación no lo permitiese, frena suavemente y reduce de marcha lo más tarde posible.

Si tu coche tiene control de crucero es buena idea usarlo en viajes largos con pocas curvas.

En general, el cambio debe hacerse a entre 1.500 y 2.500 rpm en los diésel y a entre 2.000 y 2.500 rpm en los de gasolina.

Intenta mantener siempre una velocidad óptima, ya que gastas mucho más si pasas rápidamente de 100 a 120 km/h. 

Comprueba la presión de los neumáticos


Si los neumáticos no tienen la presión correcta o recomendada por el fabricante y están algo deshinchados, consumirás mucha más gasolina. También deben hincharse según las condiciones climatológicas, ya que con mucho frío el neumático necesita un poco más de presión.

Además, circular con la presión adecuada te ayudará a evitar pinchazos. 

Existe también la posibilidad de utilizar neumáticos ecológicos que permitan un mayor ahorro. 

Usa marchas largas y no cambies en bajas revoluciones

Optimiza al máximo el cambio de marchas.

Solo deberías conducir en primera durante 2 segundos, ya que se trata de la marcha de mayor consumo. Por lo demás, circula el mayor tiempo posible en las más largas y a bajas revoluciones.

Para hacer los cambios, puedes guiarte por el cuentarrevoluciones (entre 2.000 y 2.500 revoluciones en coches con motor de gasolina y entre 1.500 y 2.000 en los de diésel) o guiarte por la velocidad. 

Deshazte del peso innecesario

Getty Images

En un coche se puede encontrar uno de todo: desde herramientas hasta linternas, CDs, etc. Son cosas que se van acumulando y aumentando el peso del coche. 

Circular con exceso de carga o con una mala colocación de la misma afectarán al consumo. Conducir con 100 kilos de peso innecesarios a bordo ocasiona que el consumo de combustible, en un coche de tamaño medio, se dispare un 6%.

Si el peso no está bien repartido, la estabilidad de marcha del coche será menor, y si el vehículo está sobrecargado, el espacio de frenada se alargará.

Por tanto, haz un repaso del coche frecuentemente para deshacerte de todo lo innecesario, ya que el coche no es un trastero y solo conseguirás aumentar el gasto a final de mes. 

Quita la baca si no la vas a utilizar

Si necesitas transportar objetos, ya sabes que eso va a afectar a la aerodinámica y por tanto al gasto. Por ello, debes desmontarla en cuanto puedas y no volver a ponerla hasta que no la vayas a necesitar de nuevo. Si no, estos aparatos incrementarán hasta un 10% tu consumo.

Utiliza las marchas adecuadas en bajadas y subidas

Retrasa al máximo reducir la marcha cuando te encuentres atravesando un tramo de subida. Debes incrementar la presión al acelerar pero sin pisar a fondo, mientras que en bajadas, conviene circular en la marcha más larga.

Por tanto, utiliza los descensos para ahorrar en el consumo de combustible aprovechando la inercia para adelantar el cambio de marchas circulando a bajas revoluciones.

Apaga el motor cuando las paradas sean largas

Justin Sullivan/Getty Images

Si te encuentras en un atasco, apaga el motor. El consumo de combustible es alrededor de 0,5 litros por hora mientras el motor se encuentre encendido y el vehículo parado al mismo tiempo. 

Un motor al ralentí durante 10 minutos (en punto muerto y con el aire acondicionado desconectado) ronda un consumo de 0,13 l/100 km de gasolina.

Sé consciente de cuándo usar el aire acondicionado y cuándo bajar las ventanillas

Flickr/Mauricio Morello

Tanto bajar las ventanillas como encender el aire acondicionado disparan el consumo de combustible. El aire acondicionado disminuye la potencia y obliga a trabajar más al motor, pero si vas por carretera, es mejor encenderlo que bajar la ventanilla. Esta es solo recomendable cuando circulas a bajas velocidades. 

Además de ser un riesgo para la seguridad cuando se viaja a alta velocidad, el hecho de que estén bajadas afecta directamente a la aerodinámica del coche. El viento entra en el interior del vehículo y la resistencia contra el aire es mayor, aumentando el consumo.

Además, conviene estacionar en espacios con sombra para evitar que el vehículo se recaliente demasiado y así no abusar del aire una vez que se arranque. Antes de conectarlo, también se recomienda circular unos minutos con la ventanilla bajada para que así el aire caliente que se encuentra en el coche se vaya dispersando.

Reposta cuando  el depósito esté por la mitad

Evitarás la evaporación de la gasolina al no acumular tanto aire y gastarás menos cantidad que estando en reserva. 

Y si lo haces temprano, mejor

A primeras horas de la mañana, el combustible se encuentra más denso por las bajas temperaturas, y por tanto se repone más cantidad.

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