El televisor Q900 de 85 pulgadas comenzó a ser distribuido ayer (y tardarán en entregarlo de 7 a 10 días), y además de tener más píxeles de los que podrías llegar a necesitar ahora, también tendrá la mayoría de las otras funciones que podemos esperar de los mejores televisores de Samsung. Entre ellas está el modo de ambiente (en el que el televisor se atenúa cuando no está en uso), el soporte para AMD Freesync a través de HDMI, el soporte para Apple AirPlay 2 y también, dentro de poco, el soporte para Google Assistant y Amazon Alexa.
Pero, naturalmente, la gran razón para comprar la serie Q900 es el número astronómico de píxeles que tiene. Tiene una resolución de 7.680 por 4.320 píxeles, el doble que un televisor 4K. Lamentablemente, casi no hay contenido disponible en 8K, por lo que tendrás que lidiar con contenido de 4K o de menor resolución, escalado a 8K.
Durante el CES, Samsung nos permitió echar un vistazo a su capacidad para escalar contenido. En una demo en la que Samsung nos mostró contenido en 4K y de menor resolución, el panel de 8K fue sobresaliente, pero la prueba de fuego será tratar de ver otras cosas, como los viejos programas de televisión a 480p, o Netflix cuando alguien está consumiendo todo nuestro ancho de banda.
Podremos hacernos una mejor idea de cómo maneja todo esto el televisor cuando tengamos la oportunidad de probarlo por nosotros mismos. Si no puedes esperar, prepárate para decir adiós a esos $15.000. Aunque Samsung lo vende en otros tamaños más baratos. La versión de 82 pulgadas comienza a enviarse a partir del 15 de marzo por $10.000, la versión de 75 pulgadas a partir del 1 de marzo por $ 7.000 y la versión de 65 pulgadas a partir del 1 de marzo por $5.000. Parece realmente caro, pero para ser justos, la versión de 65 pulgadas está cerca de lo que cuestan los televisores más caros de 65 pulgadas 4K. Queda por ver si el 8K valdrá la pena (he escuchado buenos argumentos a favor y en contra).
También hay un televisor 8K de 98 pulgadas que está por venir. Se espera que llegue en algún punto de este año y, como puedes imaginar, tampoco será barato.