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Explosión en ducto de Pemex en Tlahuelilpan: por qué policías y militares no dispersaron a la multitud que robaba combustible


fuegoDerechos de autor de la imagenSEDENA
Image captionTras reportarse la fuga se envió a la zona al Ejército mexicano.
Las imágenes y videos se repitieron cientos de veces en las redes sociales.
Cientos de personas alrededor de un chorro de gasolina de seis metros que salía de la tierra, tratando de llenar cubetas y tambos.
Era una toma clandestina de combustible en el municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, a unos 100 kilómetros de la capital mexicana.
Alrededor de la multitud había soldados y policías que custodiaban el área, sin intervenir. Algunos inclusive tomaron fotos.
El escenario cambia repentinamente. La poza de gasolina explota. Una enorme llama de 20 metros de altura es lo único que se observa.

En el accidente murieron 85 personas y otras 54 permanecen hospitalizadas, según informó el domingo el secretario de Salud, Jorge Alcocer.
Es la mayor tragedia provocada por el robo de combustible en la historia del país.
En las reacciones por el accidente muchos se preguntan por qué los policías y militares no dispersaron a la multitud.
La estrategia de no confrontar a quienes recogían combustible en la toma clandestina fue cuestionada por algunos.



La explosión dejó decenas de muertos y heridos.
Las críticas dicen que se pudo haber retirado a los pobladores antes de que su número se incrementara.
Otros cuestionan que se enviara sólo a 25 soldados, (otros reportes más recientes hablan de 21) que de acuerdo con el secretario de Defensa, fueron insuficientes para evitar la extracción de combustible.
En redes sociales como Twitter también hubo críticas porque, aparentemente, no se siguieron los procedimientos de protección civil al momento de detectarse la fuga.
Sin embargo de acuerdo con los protocolos de Pemex es el personal de la empresa el único que puede atender las fugas en ductos y reparar las tomas clandestinas.
Varios cuerpos yacen tendidos en el sueloDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionVarios cuerpos yacen tendidos en el suelo tras la explosión.
El presidente López Obrador dijo que difícilmente hubiera cambiado la situación con más militares en la zona.
"Eran muchos y se actuó con prudencia" indicó en una conferencia de prensa la tarde del sábado.
"En el caso de que se hubiese pedido auxilio no se hubiese logrado mucho, porque todo esto se da de repente. Era muchísima gente y hay el antecedente de que cuando se dan estos casos, no se respeta ni siquiera a los elementos del Ejército".
"Sé que existe esta polémica. Respeto ese punto de vista de por qué el Ejército no enfrentó a la población. Yo estoy más por la postura que asumió, nosotros no podemos enfrentar estos actos con medidas coercitivas, no podemos reprimir".

Antecedentes

Desde hace varios años las bandas de “huachicoleros”, como se conoce a los ladrones de combustible, aumentaron su agresividad hacia los militares.
Inclusive se han presentado casos de soldados y policías agredidos o retenidos en las comunidades donde se extrae combustible.
Un medico retira un cuerpoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionAl número de muertos supera los 60.
Así, la instrucción para los militares es no confrontarse con los pobladores. Eso ocurrió en Tlahuelilpan, según afirma el secretario de Defensa Nacional Crescencio Sandoval.
Evitamos la confrontación, tener por el lado de la parte civil, de los pobladores, algún herido generado por muestras armas o por parte de los pobladores que hieran a nuestro personal”, sostiene.
Fuera de control
Cuando se detectó la fuga de combustible en Tlahuelilpan se enviaron 25 soldados a custodiar el sitio, según informes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
En los primeros minutos, cuando eran pocos los vecinos que se acercaron a recoger gasolina, los militares les pidieron que se retiraran.
Ducto saboteado
Image captionAsí brotaba el combustible del ducto saboteado a Pemex cuando llegaron los soldados del Ejército. Los soldados trataron de acordonar la zona para que no pasara la gente.
“Pero hicieron caso omiso”, dice el secretario de la Defensa. Cuando aumentó la cantidad de combustible en la fuga, se reunieron más de 800 personas.
Ya no se pudo evitar el robo de combustible.
“Es sumamente complicado poder contener 25 hombres a 800 personas”, reconoce Sandoval.
“No puede haber un esfuerzo para buscar detenerlos, nunca lo van a lograr y más si están convencidos los pobladores de querer ir por el producto. Nunca lo van a poder hacer”.
En este caso los militares fueron obligados a moverse pues los pobladores “se tornaron agresivos”.
FuegoDerechos de autor de la imagenSEDENA
Image captionLos militares no pudieron contener el flujo masivo de personas.
Se quedaron cerca de la toma a la espera del personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) que repararía la fuga.
Antes de que llegaran, ocurrió la explosión.
El secretario de la Defensa informa que dos militares están hospitalizados con quemaduras graves.,
Desafío “huachicolero”
No es la primera vez que en un robo de combustible los pobladores desafían a policías y militares.
El pasado 13 de enero, por ejemplo, tres soldados que participaban en un operativo contra el robo de combustible fueron retenidos y golpeados por los vecinos de Santa Ana Ahuehuepan, en Hidalgo.
El pueblo se encuentra a 20 kilómetros de Tlahuelilpan, donde ocurrió la explosión el viernes.
El desafío de los “huachicoleros” a policías y el Ejército aumentó en los últimos años, coinciden especialistas.
zona de la catástrofeDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption"Tenemos que seguir con el plan de acabar con el robo, con estas prácticas", dijo AMLO en rueda de prensa en referencia al huachicoleo.
En muchos casos los ladrones de combustible contratan a vecinos de las comunidades cercanas a los ductos, para que les alerten de la presencia de militares.
A veces también les utilizan como escudos humanos dicen analistas como Gustavo Mohar Betancourt, exsecretario del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), el área de inteligencia civil del gobierno.
“Hay videos de YouTube donde aparecen mujeres y niños llevándose cubetas de gasolina”, dice a BBC Mundo.
En ocasiones los “huachicoleros” amagan con incendiar las pozas o tomas clandestinas.
“Es la manera como la delincuencia ha encontrado para prevenir verse enfrentados de manera violenta por las autoridades. En ese contexto es imposible que (las autoridades) reaccionen con fuerza”, agrega.
Por eso la política de evitar enfrentamientos.
Y así seguirá, según afirma el presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Nosotros no vamos a apagar el fuego con el fuego. No vamos a enfrentar la violencia con violencia”, insiste.
“Vamos a seguir con la misma política de respetar los derechos humanos, de no responder a agresiones, de no querer enfrentar problemas sociales con el uso de la fuerza”.
de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionMéxico vive una jornada de tragedia.

Al menos 66 personas murieron y otras 76 resultaron heridas este viernes durante una explosión en una toma clandestina de combustible en un ducto de la petrolera estatal mexicana Pemex, ubicado en el estado de Hidalgo.
De acuerdo con los primeros reportes, la explosión tomó por sorpresa a las personas que se acercaron a recoger el combustible que brotaba del ducto saboteado (práctica conocida popularmente como huachicoleo).



Ducto saboteado
Image captionAsí brotaba el combustible del ducto saboteado a Pemex cuando llegaron los soldados del Ejército. Los soldados trataron de acordonar la zona para que no pasara la gente.

Los vecinos acudieron a la zona tras reportarse una fuga del hidrocarburo en las inmediaciones de la localidad de San Primitivo, en el municipio de Tlahuelipan.
Es la mayor tragedia por robo de combustible en la historia del país.
Hasta la fecha, el mayor número de víctimas en un incidente de este tipo se había dado en San Martín Texmelucan, Puebla, donde hubo 29 muertos en diciembre de 2010.


zona de la catástrofeDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption"Tenemos que seguir con el plan de acabar con el robo, con estas prácticas", dijo AMLO en rueda de prensa en referencia al huachicoleo.
Varios cuerpos yacen tendidos en el sueloDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionVarios cuerpos yacen tendidos en el suelo tras la explosión.
fuegoDerechos de autor de la imagenSEDENA
Image captionTras reportarse la fuga se envió a la zona al Ejército mexicano.

Las autoridades locales informaron que la fuga del combustible se reportó poco después de las 17.00 (23.00 GMT) y cientos de personas llegaron hasta el lugar para recolectar el hidrocarburo que brotaba desde las tuberías.

Zona del sabotaje
Image captionEste era uno de los orificios donde comenzó la fuga.
Un medico retira un cuerpoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionPersonal militar fue desplazado al lugar del incidente.

El alcalde del municipio, Juan Pedro Cruz, indicó a medios locales que tras reportarse la fuga se envió a la zona al Ejército mexicano, que acordó el lugar pero no pudieron controlar a el flujo de personas que llegaban para seguir tomando el combustible.





Rescate en helicópteroDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl personal de emergencia trabaja sin descanso para trasladar a los heridos a los hospitales. Los equipos de rescate llegaron al lugar del incidente desde diferentes partes de Hidalgo y desde otros estados.
fuegoDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionResidentes de la localidad comenzaron a agruparse en la zona cercana al lugar de la explosión.

Dos horas más tardes tuvo lugar la explosión que, según Pemex, "se derivó de la manipulación" de la toma clandestina.
Medios mexicanos indicaron que los hospitales locales estaban al máximo de sus capacidad pocas horas después de la explosión.
El presidente Andrés Manuel López Obrador lamentó en un tuit "la grave situación" e informó que dio instrucciones para que se controle el fuego y se atienda a las víctimas.





FuegoDerechos de autor de la imagenSEDENA
Image captionMilitares en la zona

Pemex, por su parte, anunció que envió "personal especializado" para controlar el incendio y apoyar "a la población que resultó afectada por este suceso".
El incidente se produce en medio de la arremetida de AMLO contra el robo de combustibles de Pemex, que este mismo viernes tuvo otro capítulo cuando estalló otro ducto de Pemex en el municipio de San Juan del Río en el también céntrico estado de Querétaro.





Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES





Image caption
Un funcionario retira un cuerpo
Se reportó que cientos de personas colectaban el hidrocarburo en el momento del incidente.

Al menos 66 personas murieron y otras 76 resultaron heridas este viernes durante una explosión en una toma clandestina de combustible en un ducto de la petrolera estatal mexicana Pemex.
La explosión se produjo en el ducto Tuxpan-Tula a la altura del municipio de Tlahuelipan, ubicado a 100 km al norte de Ciudad de México.
Según Pemex, se trataba de una toma clandestina instalada para robar el combustible del ducto, práctica que en México se conoce como "huachicoleo".
En declaraciones a medios locales, el alcalde del municipio, Juan Pedro Cruz, indicó que tras reportarse la fuga llegaron al lugar elementos del Ejército mexicano, quienes acordonaron la zona pero no pudieron controlar a unas 200 personas que rompieron el cerco y tomaron el combustible.
Alegó que los soldados pidieron a los pobladores abandonar el área, pero no obedecieron las órdenes y más tarde ocurrió la tragedia.
Imágenes de televisión y videos publicados en redes sociales mostraban altas llamas mientras personal militar trataba de acordonar la zona.







Zona de la catástrofeDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionAsí quedó la zona de la catástrofe donde trabajan las autoridades y equipos de emergencias.

¿Qué ocurrió?

Según las autoridades, la fuga del combustible se reportó poco después de las 17:00 (23:00 GMT) y la explosión unas dos horas más tarde.
Medios mexicanos reportaron que al producirse la explosión, el combustible creó una especie de barrera de fuego en la zona donde se encontraba la mayor cantidad de personas en una especie de zanja.
El presidente, Andrés Manuel López Obrador, lamentó lo ocurrido en su cuenta de la red social Twitter.
"Di instrucciones para que se controle el fuego y se atienda a las víctimas", afirmó el tuit del mandatario.
Mientras, el secretario de Seguridad y Protección, Alfonso Durazo, anunció que se instaló un comité nacional de emergencias "para atender oportunamente a la población afectada".
Pemex, por su parte, anunció que envió "personal especializado" para controlar el incendio y apoyar "a la población que resultó afectada por este suceso".

¿Es inusual esta explosión?

El incidente se produce en medio de la arremetida de AMLO contra el robo de combustibles de Pemex, que este mismo viernes tuvo otro capítulo cuando estalló otro ducto de Pemex en el municipio de San Juan del Río en el también céntrico estado de Querétaro.







Gran incendio en la zonaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLas autoridades pidieron a la población seguir las instrucciones para evitar daños mayores producto del incendio.

Las autoridades calculan que el huachicoleo le costó al Estado US$3.000 millones el año pasado.
La decisión de AMLO de cerrar los ductos para evitar el robo provocó escasez de suministro y colas en numerosas gasolineras del país.
Desde hace dos semanas, una decena de estados del país padecen escasez de gasolinas por un cambio en el modelo de suministro de Pemex, que en muchos casos ahora utiliza camiones cisternas en lugar de ductos como alternativa para evitar el robo de hidrocarburos.
















En diciembre de 2010 tuvo lugar una explosión similar en San Martín Texmelucan, en el estado de Puebla, en la que 29 personas murieron. Es considerado el peor incidente de su tipo en México.

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