Cómo "razona" el primer vehículo sin conductor que protege la vida de los peatones a cualquier costo

Mucho se ha hablado últimamente del supuesto peligro que representaría para otros conductores y peatones la inminente llegada masiva a las calles de los EEUU de los vehículos autónomos.

Convertidos en una de las nuevas tecnologías más prometedoras por su potencial de cambiar la vida de millones de personas, al poder delegar el control del automóvil a un "piloto automático", el desarrollo de nuevos modelos, liderado entre otros por Uber y Alphabet, ha traído controversia desde el momento en el que los carros robotizados comenzaron a ser probados en la vía pública.

Accidentes fatales, como el que le costó la vida a una mujer que se disponía a cruzar la calle en Arizona y fue embestida por un vehículo autónomo Volvo con tecnología Uber el pasado 18 de marzo, han puesto en alerta a las autoridades y a las firmas detrás de la nueva tecnología que deberá ser regulada minuciosamente para evitar costosas batallas legales cuando, inevitablemente, tengan lugar distintos accidentes con autónomos como protagonistas, en las calles y rutas del país .

Con la intención de anticiparse a un nuevo nicho de mercado que seguramente crecerá de forma exponencial, con vehículos sin conductor destinados exclusivamente al transporte de carga dentro del ámbito urbano, una start-up llamada Nuro fundada en 2016 por dos ex ingenieros del proyecto autónomo de Google, promete convertirse en la solución perfecta para el reparto de alimentos y otros productos de alta demanda en las grandes ciudades.

Un equipo compuesto por veteranos en robótica, electrónica de consumo y la industria automotriz ha desarrollado el vehículo completamente autónomo que puede entregar de forma rápida, segura y económica mercancías de todo tipo.

Su interior flexible puede ser adaptado para los requisitos de distintos comercios como restaurantes o lavanderías.

Pero lo que lo diferencia de otras propuestas es su foco puesto en la seguridad de los peatones que puedan llegar a cruzarse en su camino.
"A una pizza no le preocupa si el auto se mueve un poco más lento" bromeó Dave Ferguson, cofundador de Nuro en diálogo con el semanario Bloomberg Businessweek. Sin pasajeros a bordo, el autónomo no tendrá que preocuparse por salvar a seres humano a bordo y podrá concentrar toda su "inteligencia" en proteger la integridad de los peatones, ciclistas y otros vehículos. En el improbable caso de una colisión, varios centímetros de espuma de contracción en los paragolpes ayudarán a amortiguar los impactos. Su velocidad máxima de solo 40 km/h lo mantendrán dentro de ámbitos citadinos, pero sus fabricantes aseguran que en el corto plazo la misma podrá elevarse para poder realizar entregas en suburbios.
Con una altura de 1.87 metros y un peso de 680 kilogramos, su aspecto exterior imita a una tostadora, con sus bordes redondeados.

Una pequeña consola central en su interior hace de soporte para la cámara inteligente que puede identificar la presencia de personas.

Otras siete cámaras completan el complejo sistema compuesto también por radares y lo que se conoce como "lidares", que utilizan láseres para crear un mapa más preciso. Con USD 92 millones provenientes de capitales de riesgo, Nuro apuesta a conquistar antes que Google, General Motors y Ford el mercado de las entregas a domicilio, mediante el uso de vehículos autónomos seguros y 100% eléctricos.
Share on Google Plus

About SFM News

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario