La gran diferencia con respecto a la primera versión que The Joseph Company lanzó para Pepsi hace unos años es que este nuevo modelo no contiene HFC134A. El HFC134A es un refrigerante potencialmente muy problemático para el calentamiento global. Según el blog de la Agencia de Protección Meioambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) dice que una libra de HFC134A (poco más de 450 gramos) equivale a más de 1,400 libras (635 kilos) de dióxido de carbono en la atmósfera.
Este problema llevó a los fabricantes a descartar el primer diseño de latas de autoenfriamiento. Libre ya de productos químicos que causen daño al planeta The Joseph Company y 7-Eleven confían en despertar el interés de los clientes con sus latas frías que no requieren refrigerador. Como amante de los paseos por la montaña ya tengo visiones febriles de una cerveza bien fría en la cima de una montaña sin necesidad de cargar bolsas de hielo y me dan escalofríos.