¿Provocan los espárragos cáncer? Esta pregunta ha subido a los primeros puestos en los términos de búsqueda en Google de los últimos días. La razón es un interesante estudio publicado en Nature que ha encontrado una relación entre una sustancia del espárrago: la asparagina, y el desarrollo de tumores.
La respuesta corta a la primera pregunta es un rotundo no. Que sepamos, los espárragos no causan cáncer. Puedes seguir añadiéndolos a tus verduras a la plancha sin ningún temor. Lo que el estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cambridge ha probado es que la asparagina acelera el desarrollo de un determinado tipo de cáncer de mama en ratones. Al someter a los roedores a una dieta pobre en asparagina y tratarlos para inhibir la producción natural de este aminoácido, el crecimiento del tumor se ralentiza.
Esto no significa que el estudio sea extrapolable a seres humanos. Es preciso seguir investigando la relación antes de sacar conclusiones precipitadas. Tampoco se sabe si el compuesto acelera otro tipo de tumores diferentes al específico que han analizado para el estudio.
Por otra parte, abandonar la asparagina no es tan sencillo como dejar de comer espárragos. Se trata de un aminoácido no esencial que nuestro propio organismo fabrica y cuya ausencia produce alteraciones en el sistema nervioso, problemas metabólicos y alteraciones en las funciones cerebrales. Por si fuera poco, la asparagina está presente en productos lácteos, carne de ternera, aves de corral, huevos, pescado y marisco, espárragos, patatas, legumbres (incluida la soja), frutos secos y semillas.
Si el estudio es interesante, es porque prueba que un tumor concreto usa la asparagina para extenderse igual que otros se ven favorecidos por el azúcar. Si se logra determinar que es una característica general y que también sucede en seres humanos, el descubrimiento permitiría ralentizar los procesos de metástasis y ayudar a tratar con más efectividad el cáncer. [Eurekalert vía Business Insider]