La independencia de la República Dominicana


La memorable noche del 27 de febrero de 1844 la población de la amurallada ciudad de Santo Domingo se estremeció cuando estalló el trabucazo disparado por el prócer Matías Ramón Mella ante las personas congregadas para presenciar el acontecimiento que le trazó otro rumbo a la historia de la isla.



Independencia de la República Dominicana
Fecha27 de febrero de 1844
LugarRepública Dominicana
ResultadoExpulsión haitiana e independencia dominicana
Beligerantes
Bandera de República Dominicana República DominicanaBandera de Haití Haití
Comandantes
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La Guerra de la Independencia Dominicana fue el proceso histórico que culminó con la proclamación de la República Dominicana y su separación de Haití en febrero de 1844. Durante los 22 años que precedieron a la independencia, toda la isla de La Española estuvo bajo el dominio de Haití, a consecuencia de la ocupación por parte de este país del estado de Haití Español, surgido fugazmente en 1821 en la parte oriental de la isla.
Después de los esfuerzos hechos por patriotas dominicanos para independizar el país del dominio haitiano, varias acciones militares ocurridas entre 1844 y 1856 terminaron por consolidar a la república como un nuevo estado. Los haitianos intentaron varias veces volver a dominar la recién creada república con resultados fallidos hasta que en 1867 Haití reconoció la independencia dominicana.
No obstante, como la situación fronteriza no quedó definida después del conflicto, Haití siguió ocupando el altiplano central, donde están emplazadas las ciudades de HincheLas CaobasSan Miguel de la Atalaya y San Rafael de la Angostura. Tras el tratado fronterizo de 1936, la República Dominicana terminó renunciando a esos territorios.


Antecedentes[editar]

En 1801, Toussaint Louverture llegó a Santo Domingo y proclamó la abolición de la esclavitud en nombre de la República Francesa. Poco después Napoleón envió un ejército que sometió toda la isla y la gobernó durante unos meses. Los negros y mulatos de la parte occidental de la isla se alzaron nuevamente en contra de los franceses en octubre de 1802 y finalmente los derrotaron en noviembre de 1803. El 1 de enero de 1804, los vencedores declararon a Saint-Domingue como la república independiente de Haití.
Después de la derrota a manos de los haitianos, una pequeña guarnición francesa permaneció en la parte oriental de la isla, zona donde la esclavitud fue restablecida y de la que muchos de los emigrantes colonos españoles habían emigrado. En 1805, tras coronarse emperador, Jean-Jacques Dessalines invadió la parte oriental y llegó hasta la ciudad de Santo Domingo, pero tuvo que retirarse ante la resistencia de un escuadrón naval francés. Durante su retirada a través del Cibao, los haitianos saquearon las ciudades de Santiago y Moca, matando a la mayoría de sus residentes, hecho que generó animadversión durante dos siglos entre los dos países.[cita requerida]
Los franceses gobernaron en la parte oriental de la isla hasta que fueron derrotados por los habitantes españoles en la Batalla de Palo Hincado el 7 de noviembre de 1808, hecho que les obligó a concretar la rendición definitiva de Santo Domingo, el 9 de julio de 1809, bajo la presión de la Marina Real Británica.
No obstante, las autoridades españolas mostraron poco interés en su colonia restaurada por lo que este período de la historia se conoce como España Boba. Este desinterés por la colonia de Santo Domingo se debió a la ocurrencia de la Guerra de la Independencia Española contra los franceses y al proceso independentista que surgió en muchas de las colonias españolas en América. El agotamiento de las riquezas de la colonia provocó el desinterés de la metrópoli para la producción de nuevas riquezas y bienes. Paralelamente, los grandes ganaderos llegaron a tener un fuerte liderazgo en el sureste, donde la «ley del machete» gobernó por un tiempo.
El 1 de diciembre de 1821, el ex capitán general y escritor José Núñez de Cáceres declaró la independencia de la colonia, llamándola Estado independiente de Haití Español, a la vez que solicitó la incorporación del nuevo estado a la Gran Colombia.

Invasión y ocupación haitiana (1822-1844)[editar]


El líder haitiano Jean Pierre Boyer invadió y tomó el control de Santo Domingo, unificando la isla entera bajo su gobierno.
A tan sólo nueve semanas de que Núñez de Cáceres declarara la independencia, las fuerzas militares de Haití dirigidas por Jean Pierre Boyer ocuparon la nación. Esto se debió, en gran medida, al escaso apoyo internacional dado al nuevo estado.
Desde que Boyer tomó posesión de la parte Este de la isla, dispuso una serie de medidas con el propósito de asegurar su unificación. Una de ellas fue la abolición de la esclavitud, que benefició alrededor de 8 mil esclavos. No obstante, una vez libertos, fueron obligados a permanecer como trabajadores en las parcelas de tierra de los antiguos esclavistas, como una manera de conciliar intereses con este sector oligárquico. Esta nueva forma de producción agrícola pasó a ser la dominante en toda la isla, constituyendo la principal actividad comercial y económica.
También impulsó la representatividad electoral de las poblaciones a diversos niveles y la puesta en vigencia del código civil francés en toda la isla. Impuso el servicio militar, a la vez que restringió el uso de la lengua española y eliminó algunas costumbres tradicionales, como las peleas de gallos. En 1827 se dio una situación crítica para el gobierno, debido a que los ciudadanos se opusieron rotundamente a pagar impuestos, que fue una de las medidas decretadas por Boyer. Este apeló entonces al recurso de emitir papel moneda, iniciándose así un proceso de devaluación del gourde, a la sazón moneda oficial en ambos lados de la isla. Al mismo tiempo, aumentó el descrédito internacional del gobierno de Boyer.
Ante esta situación, muchos sectores empezaron a protestar y a conspirar contra el gobierno dictatorial de Boyer. A nivel contestatario tuvo cierta importancia la creación de nuevos movimientos integrados por los pequeños campesinos carentes de mano de obra y recursos financieros adecuados con los que desarrollar su actividad productiva.
A principios de 1830, el extremo control a que fue sometido el sector de los comerciantes determinó una fuerte caída de sus actividades, reduciéndose considerablemente el comercio de productos nacionales y la importación de artículos manufacturados provenientes del exterior. Esto estuvo vinculado a la implementación de una de las medidas más fuertes del régimen de ocupación que fue la prohibición a todos los dominicanos de dedicarse al intercambio comercial. Esta resolución establecía que solo podían ejercer el comercio las personas de origen extranjero, los ciudadanos de origen haitiano y los representantes de casas comerciales internacionales. Toda persona de la parte oriental que quisiera dedicarse a dicha actividad debía juramentarse primero como ciudadano haitiano. Con esta medida, se provocó un incremento de los movimientos conspiradores contra Boyer.
Otro hecho importante que coadyuvó al afán de independencia, lo fue el enfrentamiento que tuvo la Iglesia Católica contra el gobierno de Boyer, ya que éste le confiscó sus terrenos y bienes. También el choque directo con el Arzobispo Pedro Valera repercutió en toda la población, la cual vio en esas y otras medidas la conculcación de sus derechos políticos, económicos y sociales.
En síntesis, la limitación de celebraciones de las fiestas religiosas, la prohibición de los juegos de gallos y de azar, la obligatoriedad de las labores agrícolas, el no uso del español en los actos y documentos oficiales, el cierre de la universidad, el reclutamiento militar de todos los jóvenes y el pago de los impuestos, fueron medidas que contribuyeron al disgusto y a la posterior revuelta contra el gobierno haitiano. Todo esto fue reforzando la percepción que de sí mismos tenían los "dominicanos", quienes se sentían diferentes a los haitianos en idioma, raza, religión y costumbres.

Guerra por la independencia[editar]


Juan Pablo Duarte, un pequeño burgués con pensamientos liberales traza la pauta para separar la parte oriental de La Española del dominio haitiano.
Juan Pablo Duarte un joven educado y auténtico nacionalista fue quien inspiró y ayudó a dirigir la Guerra de la Independencia de 1844. Duarte, junto con varios liberales dominicanos fundó en 1838 la sociedad secreta La Trinitaria, nombrada así porque sus nueve miembros originales se habían organizado en grupos de tres. Cada grupo iba reclutando adeptos, manteniendo estricto secreto, con poco o nada de contacto directo entre sí, con el fin de minimizar la posibilidad de ser detectados por las autoridades haitianas. Aunque muchos fueron los reclutados, la Trinitaria fue descubierta, lo que motivó el cambio de su nombre a «La Filantrópica».
En 1843, los Trinitarios se unieron al partido liberal haitiano que derrocó al presidente Jean Pierre Boyer. Sin embargo, los Trinitarios que participaron en el derrocamiento llamaron la atención del sustituto de Boyer, Charles Riviere-Hérard. Este encarceló algunos Trinitarios y obligó a Duarte a abandonar la isla. Durante su exilio, Duarte buscó sin éxito apoyo en Colombia y Venezuela. En diciembre de 1843, los rebeldes le pidieron a Duarte que regresara, ya que tenían que actuar con rapidez ante el temor de que los haitianos se dieran cuenta de sus planes de insurrección. En febrero de 1844, como Duarte no había regresado por encontrarse enfermo, los rebeldes decidieron actuar bajo el liderazgo de Francisco del Rosario SánchezMatías Ramón Mella, y Pedro Santana, un rico ganadero que comandaba un ejército privado de sus peones agrícolas.

La Fortaleza Ozama en Santo Domingo, fue secuestrada por los rebeldes dominicanos el 27 de febrero de 1844.
La noche del 24 de febrero de 1844, los principales miembros de La Trinitaria, se reunieron clandestinamente en casa de Francisco del Rosario Sánchez, y acordaron los planes y fecha del alzamiento. El 25 de febrero, fueron despachados los emisarios rebeldes hacia las diversas regiones del país, con el claro propósito de dar a conocer las decisiones tomadas en la reunión.
El 27 de febrero de 1844, los rebeldes liderados por Sánchez ante la ausencia de Duarte, tomaron la Fortaleza Ozama en la capital Santo Domingo. La guarnición haitiana, fue tomada por sorpresa, aparentemente traicionada por uno de sus centinelas. Otro grupo de insurgentes, liderados por Matías Ramón Mella llegó hasta la Puerta de la Misericordia donde Mella disparó el legendario Trabucazo de la Independencia y Sánchez izó inmediatamente la nueva bandera dominicana al grito de ¡Dios, Patria y Libertad!. Había nacido la nueva república bajo la forma de un gobierno republicano y democrático, en un pueblo libre que rechazaba cualquier imposición extranjera.

Otros intentos de ocupación (1844-1856)[editar]

En los días que siguieron a la proclamación de independencia, todos los funcionarios haitianos salieron de Santo Domingo. Tomás Bobadilla y Briones, un jurista conservador que había participado en la anterior insurrección, encabezó la junta provisional de gobierno de la nueva república. El 14 de marzo, después de recuperarse de su enfermedad Duarte regresó y fue recibido con celebraciones.
Durante los siguientes años, las fuerzas militares de Santana continuaron defendiendo la república contra los ataques haitianos, derrotándolos en las batallas 19 de marzo30 de marzoEl Memiso y en Puerto Tortuguero. A principios de julio de 1844, Duarte fue instado por sus seguidores a convertirse en presidente de la República. Duarte estuvo de acuerdo, pero sólo si se hacía por medio de elecciones libres. Esta circunstancia fue aprovechada por Pedro Santana quien asumió el gobierno cuando fuerzas militares leales a el tomaron Santo Domingo el 12 de julio de 1844 y procedió a encarcelar a Duarte, Sánchez y Mella.
El 6 de noviembre de 1844, una Asamblea Constituyente redactó una constitución, basada en los modelos de Francia que establecía la separación de poderes y los controles legislativos sobre el ejecutivo. Sin embargo, Santana incluyó el artículo 210, el cual le concedió un poder ilimitado durante la guerra contra Haití. Esta guerra continuó durante todo septiembre y noviembre de 1845 donde los haitianos fueron derrotados en las batallas La Estrelleta y Beller. Santana se mantuvo como presidente hasta 1848, cuando perdió las elecciones. En 1849, el Presidente haitiano Faustin Soulouque atacó la nueva república, pero fue derrotado en las batallas de El Número y Las Carreras.

Batallas[editar]

Batallas que eventualmente enfrentaron los dominicanos para mantener su independencia.

Personajes involucrados[editar]

  • Conservadores
    • Tomás Bobadilla y Briones, jurista y líder del conservadurismo. Después de la independencia fue nombrado primer gobernador de la nueva Junta.
    • Pedro Santana, rico terrateniente de la parte este del país, partidario del anexionismo. Se impuso como primer presidente constitucional del país.
    • José Joaquín Puello, líder de la facción junto a Bobadilla.
    • Gaspar Hernández, clérigo dominico-peruano y partidario a que la nueva nación se anexionara a España.
    • Pedro Pamiés, clérigo que como Hernández era partidario de la anexión.
    • Andrés López Villanueva, militar que estaba alistado en Puerto Plata.
    • Buenaventura Báez, futuro caudillo de la República y partidario del anexionismo.
    • Manuel Joaquín Delmonte, político y diplomático con tendencias anexionistas.
    • Gabino Puello, músico dominicano.
    • Eusebio Puello, militar anexionista.
    • Ramón Santana
    • Manuel de Regla Mota
    • Micaela Antonia Rivera, esposa de Pedro Santana.
    • Froilana Febles Rivera, esposa de Ramón Santana, hermano de Pedro.
A pesar de sus diferencias ideológicas, estos hombres se unieron por una causa, la independencia de la parte este de La Española. Su unión fue por medio de un manifiesto donde indicaban el porqué de su separación de Haití. A este nuevo periodo de libertad se le llamó Primera República (1844-1861).

Referencias[editar]

Moya Pons, Frank (1978). Universidad Católica Madre y Maestra, ed. La dominación haitiana, 1822-1844 (3 edición). Universidad de Texas. p. 221.
Moya Pons, Frank (2007). Markus Wiener Publishers, ed. History of the Caribbean: plantations, trade, and war in the Atlantic world (en inglés) (Ilustrada edición). p. 70. ISBN 1558764151.

Día de la Bandera de la República Dominicana, pabellón que representa al país, y que junto con el Escudo y el Himno Nacional, tiene la categoría de símbolo patrio, y que identifica a este país como como Estado independiente, libre y soberano.

Concepción Bona fue quien tuvo la primacía de haber confeccionado la enseña tricolor que ondeó en el Baluarte el veintisiete de Febrero de 1844.
La Bandera Nacional se compone de los colores azul ultramar y rojo bermellón, en cuarteles alternados, colocados de tal modo que el azul quede hacia la parte superior del asta, separados por una cruz blanca del ancho de la mitad de la altura de un cuartel y que lleve en el centro el Escudo Nacional.
Colores y simbolismo
 Rojo Bermellón: Representa la sangre derramada por los patriotas en las batallas para conseguir la independencia.
Azul Ultramar: Representa el cielo que cubre la Patria, que Dios protege la nación dominicana y los ideales de progreso de los dominicanos.
Blanco: Representa la paz y unión entre todos los dominicanos.
La bandera de la República Dominicana es el pabellón que representa al país y que, junto con el Escudo y el Himno, tiene la categoría de símbolo patrio. Es la única bandera en el mundo que tiene una Biblia abierta.
De acuerdo con lo descrito dentro del artículo 31 y 32 de la Constitución, tiene una cruz en el centro que extiende hacia las extremidades y divide la bandera en cuatro rectángulos: los de arriba son azul (en el lado del asta) y rojo; y los de abajo son rojo (en el lado del asta) y azul. En el centro de la cruz existe el escudo de armas de la República Dominicana.

Descripción[editar]

Diseño y dimensiones 
Confeccionada por Concepción Bona y María Trinidad Sánchez, la Bandera Nacional se compone de los colores azul ultramar y rojo bermellón, en cuarteles alternados, colocados de tal modo que el azul quede hacia la parte superior del asta, separados por una cruz blanca del ancho de la mitad de la altura de un cuartel y que lleve en el centro el Escudo Nacional.
Colores y simbolismo
A los colores de la bandera se le atribuyen representar los siguientes conceptos:
Bermellón: Representa la sangre derramada por los patriotas en las batallas para conseguir la independencia de la Nación.
Azul ultramar: Representa el cielo que cubre la Patria, que Dios protege la nación dominicana y los ideales de progreso de los dominicanos.
Blanco: Representa la paz y unión entre todos los dominicanos.

Reglamentación y uso[editar]

El uso de la bandera dominicana está regulado esencialmente por la ley 360 de 1943, sus modificaciones y decretos. Estos estipulan lo siguiente[editar]

  • El lado frontal de la bandera es aquel en el cual el cuartel azul queda a la izquierda del observador.
  • La bandera nunca tocará el suelo.
  • La bandera será enhestada todos los días laborables en todos los edificios y dependencias oficiales del estado, desde la salida hasta la puesta del sol.
  • La bandera no debe exhibirse en mal estado (ni rasgada, ni maltratada, ni sucia...).
  • Es un deber de todo dominicano exhibir la bandera en los días de fiestas patrias (27 de febrero, 16 de agosto, por ejemplo).
  • Cuando la bandera se ice junto a otra, debe quedar siempre a la derecha (izquierda del observador mirándola de frente).
  • Cuando la bandera sea colocada en forma vertical, el cuartel azul de la esquina superior, el que está unido al borde grueso de la driza, deberá quedar a la izquierda del observador.
  • Cuando la bandera sea colocada horizontalmente sobre una pared la bandera deberá colgarse de modo que el cuartel superior azul que está unido al borde derecho de la driza, quede a la izquierda del observador.

Aquí vemos el lateral de la bandera dividido en cinco partes iguales. El espacio central es igual a la mitad del azul o del rojo. Esta será la fórmula para encontrar el ancho de la cruz.

Doblez de la Bandera Dominicana.

Bandera Dominicana en ataúd. cuando la bandera Dominicana se coloque sobre un ataúd el cuarto azul que está unido al borde de la driza debe de quedar sobre el brazo izquierdo del difunto.

Cuando la bandera se ice junto a otra, debe quedar siempre a la derecha (izquierda del observador mirándola de frente)
Ejemplos:
(1). En el podio de un orador.
(2). En un edificio público.

Cuando la bandera sea colocada horizontalmente sobre una pared, balcón, etc., la bandera deberá colgarse de modo que el cuartel superior azul que está unido al borde derecho de la driza, quede a la izquierda del observador. Cuando la bandera sea colocada en forma vertical, el cuartel azul de la esquina superior el que está unido al borde grueso de la driza deberá quedar a la izquierda del observador.

Izado y arrío de la Bandera en ocasión de Luto:
(1). Cuando la bandera deba izarse a media asta, primero deberá elevarse hasta el tope y luego se lleva a la posición de media asta.
(2) Cuando se vaya a arriar, deberá izarse hasta el tope, y luego bajarla.

Luto[editar]

  • En los días declarados oficialmente como duelo nacional, primero se iza la bandera hasta el tope del asta y luego se baja a media asta.
  • Los Ataúdes de los miembros de las Fuerzas Armadas y de funcionarios públicos de Alta jerarquía se cubrirán con la Bandera Nacional. fuera de ello, Solo podrán cubrir con la bandera los ataúdes de personas insignes que le hubieren servido a la patria y hubiesen reunido condiciones de proceridad.

Día de la Bandera[editar]

La celebración del día de la bandera consta en la Gaceta Oficial No.5231 del mes de mayo de 1938. En ella Se declaraba como día de la bandera el 24 de octubre, por que ese día nació el Generalísimo Trujillo.
Una vez finalizada la Era de Trujillo, La ley 6085 del 22 de octubre de 1962 (Gaceta Oficial 8707 del 3 de noviembre de 1962) instituyo como día de la bandera nacional el 27 de febrero, el día de la Independencia Dominicana:
Ley Número 6085
CONSIDERANDO: que por ser la Bandera un Símbolo de la Patria, ninguna fecha es más acertada que el 27 de febrero, en que se celebra la independencia Nacional, con lo cual se conmemorara, junto con el nacimiento de la República El día en que floto por primera vez nuestro pabellón, Libre y Orgulloso en el legendario Baluarte del Conde.
ARTÍCULO ÚNICO.- Se instituye como día de la bandera, el 27 de febrero de Cada año, aniversario de la independencia
DADA..... Veintidós días del mes de octubre de 1962...
DADA . por el Consejo de Estado... Veintidós días del mes de octubre de 1962...


Arriba el pabellón¡Tercien armas! ¡como quiera!
el acostumbrado estruendo
ello es que el sol va saliendo
y hay que enhestar la bandera.Enfilando pelotón
de la guardia somnolienta
al pie del asta presenta
arbitraria formación.
Y hechas a las dos auroras
en que cielo y Patria están
pasan de largo a su afán
las gentes madrugadoras.
Ni ven el sol de la raza
cuyos colores lozanos
tremulan entre las manos
del ayudante de la plaza.
Ni del lienzo nacional
fijo ya a delgada driza
recuerda que simboliza
toda una historia inmortal.
Pues cada matiz encierra
lo que hicieron los mayores
por el bien y los honores
y el rescate de la tierra.
El rojo de su gloriosa
decisión dice al oído,
“Soy – dice – el laurel teñido
con su sangre generosa.”
Es el azul de su anhelo
progresitas clara enseña
color con que el alma sueña
cuando sueña con el cielo.
El blanco póstumo amor
a sus entrañas se aferra
dar por corona a la guerra
el olivo al redentor.
Presenten armas, ya ondea
el Pabellón y se encumbra
bajo el sol que deslumbra
y el clarín que clamorea;
ladra un can del estridente
sonido sobresaltado
arede en aromas el prado
rompe en trinos el ambiente.
¡Que linda en el tope estás
Dominicana bandera!
¡Quién te viera, quien te viera
más arriba, mucho más!
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